26 junio, 2012

Esa bendita costumbre de escribir

Cuando termino una película, vivo como si estuviera jubilado por dos semanas y empiezo a no saber qué hacer. Doy vueltas por la casa, juego con mis hijos, salgo a pescar, me meto en librerías. Después de un par de semanas de esta vida me aburro mucho, y me pongo a escribir algo.
(Woody Allen)

Woody Allen, la cita esperada todos los años.
De Roma con amor
se estrena este jueves 28 de junio.

08 junio, 2012

Una sombra ya pronto serás

Despedidas.
La música, el cine, la literatura, la vida misma está llena de despedidas. Sin darnos cuenta nos despedimos todo el tiempo de gente, de lugares, de historias y buscamos otros espacios, nuevos elementos que contribuyan y definan nuestro pequeño tesoro personal.
Cuando abro el mío me siento dentro de una película: un haz de luz me ilumina la cara, el pelo se me alborota y caigo como Alicia en el pozo dispuesta a disfrutar del viaje.
En el trayecto hay risas, lágrimas, canciones, letras, aromas y personajes inolvidables como Dr. House.
Doy por sentado que todos saben quién es House. Y sino, bienaventurados los que recién deciden descubrilo. Tienen un largo camino, amigos.
House no es Sherlock Holmes, como dicen por ahí ni tampoco su amigo Wilson es Watson. A pesar de la sonoridad de las letras y de situaciones y elementos comparables a las aventuras del detective londinense, House no se hizo a costillas de nadie. House es House, por más rídiculo y obvio que suene. Durante 8 años él manejó los hilos a su antojo; hubo casos clínicos bizarros, amores y desamores, nacimientos, reality, cárcel, sexo, drogas y rock and roll.
Como en la vida, estos 8 años nos enamoramos fogosamente de/con House. Ese ardor devino amor tierno, maduro y responsable. Con el tiempo, House se convirtió en un compañero de vida. Hubo momentos difíciles y de letargo, aunque los menos.
Hace un mes le dije a una amiga que House se había vuelto irrelevante. Ya va a dejar de serlo - dijo ella, sabia como quien predice el futuro. El tiempo le dio la razón y a mí la confirmación que House nunca fue aburrido, estaba preparándose para brillar como en las mejores épocas.
En dos semanas Dr. House será una serie eterna, como Friends o Seinfeld. Se verá por siempre, cuando haya que hacer tiempo o para cubrir baches en la programación. Se verán desordenados y a deshora. Se verá el romance entre House y Cuddy mezclado con la separación entre Chase y Cameron, la enfermedad de Wilson con la autointernación de House, el romance Foreman-Trece y las infidelidades del Dr. Taub. Para aquel que recorrió paciente y amorosamente el camino no importa el orden, siempre será bienvenido.


Hoy y mañana Hugh "House" Laurie presenta su disco de blues en Buenos Aires. En su tiempo libre pasea de la mano con su mujer por el cementerio de la Recoleta. Visita la tumba de Evita y saluda con una sonrisa a todo el que se le acerca y lo llama por su apellido de ficción ¡House! Él sonríe y sabe que es un rockstar, no es Sherlock Holmes. Sherlock Holmes no sale en tapas de revistas como él ni diagnostica lupus o sarcodiosis.
House se despide y sólo nos queda decir...gracias.
Gracias por 8 años de buenas historias, risas, lágrimas y compañerismo.
Gracias por contratar en el equipo a gente como Trece, la Dra. Cameron, el hindú con destino trágico y la corta pero significativa participación de Masters; mis favoritos.
Y confieso: de haber estado en los zapatos de Cameron, yo también me hubiese enamorado de House desde la primera temporada.

Por último, gracias House por el viaje y bienvenido a mi tesoro personal.

24 mayo, 2012

El Señor servilleta

Hay una escena en la película El Descanso donde Jude Law personifica para gracia de grandes y chicos al Señor servilleta.
El Señor servilleta es correcto, da consejos saludables (fumar es muy malo, dice) y es chistoso. Sí, Jude Law puede ser gracioso y bello hasta con una servilleta en la cara.
Es un momento perfecto...ideal, tierno y naif. Todos toman una taza de chocolate caliente con malvaviscos y son felices.
Este mes de mayo necesité muchos momentos como los del Señor servilleta, pero fue difícil.
Mi Mayo es el Diciembre de muchos. Temido, reflexivo, cargado de momentos duros.
Demasiada llovizna. Demasiada humedad.
En Mayo me guardo como los osos. Es mi época de hibernación.
Mayo apesta.
Estoy segura que el Señor servilleta piensa igual.
En junio nos estamos viendo de nuevo por el barrio.
Los espero con chocolate caliente.
Gracias.

27 abril, 2012

Vermut con papas fritas






-Adiós buen mozo, le dijo mi abuela mientras me llevaba de la mano por la calle Suipacha.

Todavía me acuerdo de ese día que íbamos con mi nona a buscar el resultado de mis exámenes en la Cultural Inglesa.

-Adiós, chicas - dijo Tato. El mismísimo Tato Bores, sin la peluca y el habano.Tato Bores era una institución en casa, como la Botica de Tango de Bergara Leumann. Se intercambiaban comentarios en las propagandas -hoy llamadas publicidades-, pero mientras Tato monologaba y comía los fetuccini no se hablaba, sólo se lo disfrutaba.

Mauricio Rajmín Borensztein dice Google. Para mi, Tato de América.

Hoy cumpliría 85 años.
Todavía se lo extraña...

24 abril, 2012

Tragedia nipona











La semana empezó trágica. Sin embargo, nadie debería perderse la posibilidad de vibrar y emocionarse con la ópera Madam Butterfly en el cine 3D. Pura tragedia japonesa. Después hagan el intento de ir a comer sushi para seguir la onda oriental. Desde ya les anticipo que el nudo en el estómago no lo quita el nigiri de salmón rosado ni el mejor roll con queso philadelphia. Lleven carilinas y maldigan al desgraciado Mr. Pinkerton.

23 abril, 2012

No muerden


Son buenos compañeros. A veces necesitamos volver sobre ellos, hacer una relectura sólo por el placer que nos causa hacerlo. Saber que están a mano es una tranquilidad, un refugio donde recaer cada vez que sea necesario. Y construir ese refugio es un plan tan único y personal como cada uno de nosotros.

Feliz día Internacional del Libro y el Derecho de Autor.
Gracias a la flia. por haber inculcado el placer por la lectura, y desde hace un tiempo gracias también al vecinito por aparecerse con el mejor regalo: un libro bajo el brazo.

20 abril, 2012

Volver

Volví.
Volví al barrio.
Volvió mi flequillo.
Volvió el otoño (aunque no se note todavía)
Volvió Lanata.
Volví a viajar mucho en colectivo.
Volví a leer dos horas por día.
Volví al blog con ganas de contar series, películas y cosas que me pasan...
Gracias por estar ahí, a la vuelta de la esquina.

19 abril, 2012

Las chicas sólo quieren divertirse

La vida te da sorpresas, decía la canción. A veces te pone frente a una obra de arte que te hace lagrimear de emoción y otras veces se pone más banal y te deja en un cajón de dvds postergados por tiempo indeterminado debido a una gran mudanza, una película que seguramente no será la primera que decidas ver porque estás un 90% segura que no te va a gustar, que va a servir para desperdiciar ese tiempo que no te alcanza, que las películas de chicas que juegan a hacerse las liberales ya pasaron de moda, pero por esas cosas raras de la vida mientras decidís desembalar discos y ropa de estación, esa película que prejuiciosamente bastardeaste se convierte en un buen pasatiempo y hasta te hace sonreír.

Bridesmaids es ese 10% con el que no contabas, es la sorpresa, el billete de 10 pesos que encontrás arrugado en el bolsillo del jean justo cuando iba directo al lavarropas. También es abandono, soledad, celos, amistad, transición, compromiso.
Bridesmaids o Damas en guerra cuenta el periplo que debe atravesar Annie (Kristen Wiig) -protagonista, coguionista y coproductora de la película- cuando se entera que su mejor amiga Lilian (Maya Rudolph) está a punto de casarse. Desde el momento del anuncio de casamiento, Annie vive arriba de una montaña rusa emocional. Desde el shock que le provoca la noticia al rechazo de toda convención cursi casamentera, pasando por ataques de celos, papelones varios y el consabido y posterior aprendizaje después de mirarse un poco el ombligo.

Pueden o no gustar las películas de casorios pero el plato fuerte de Damas en guerra no es la boda, sino quienes la componen. Les presento a Kristen Wiig y Rose Byrne, las chicas de la foto de arriba, las que se pusieron la mochila al hombro para que funcione todo este engranaje.
Hay muchas películas de casamientos, despedidas de soltero descontroladas, cenas de ensayo frustradas, gente que duda en el altar al momento de dar el sí y novias que huyen con el vestido blanco de diseñador a cuestas, pero hay pocas donde el interés no recaiga en la novia, sino en el vínculo incómodo de las "damas de honor" y la competencia que se origina en este círculo. Por eso esta película, por eso el nombre y por eso este nido de ratas que conforman 5 mujeres juntas.

El grupo de honor de la novia incluye una chica naif salida de una figurita de Sarah Kay, una madre harta de ser madre con ganas de divertirse y una prima excedida en kilos sin ningún filtro, pero ¿por qué pongo el acento sobre Kristen Wiig y Rose Byrne? No sólo porque sus actuaciones son mejores, sino porque se nota el grado de interés en interpretar cada una su juego. Además con un poco de sutileza, puede inferirse que se divirtieron, y lo mejor es que lo transmitieron a la perfección.

La rubia Kristen Wiig proviene del semillero de Saturday Night Live. La chapa del SNL y la simpatía que irradia en cada escena son suficientes para decir que estamos ante una gran comediante. Inclusive, más de una vez, logra que nos pongamos de su lado aunque no sea políticamente correcto. Su contricante, la gran Rose Byrne es odiosamente exquisita. Quienes vimos Damages, la serie del estudio de abogados de Glenn Close recordamos que Rose empezó siendo una pichona en el bufet de abogados y literalmente terminó siendo una mujer de armas tomar.

Kristen y Rose no se tiran de los pelos ni luchan en el barro. Hacen cosas peores: cual adolescentes, compiten por quedarse con la corona de "mejor amiga" de la novia. Cada una a su manera. Kristen apela a lo emotivo y a los detalles nostálgicos de la amistad. Rose, como la amiga más reciente de la novia, es más cínica y sólo puede hacerle frente a la situación robándole ideas a Kristen con suficiente dinero de por medio.

Damas en guerra no escapa a los recursos de la tradición de la nueva comedia americana: hay humor físico, escatología, incorrección política, está lejos de ser una comedia naif y sin embargo me gustó. ¿Será porque en el fondo se cuenta una de amor y amistad? ¿Será por el musical kitsch de aquel trío femenino Wilson Philips y volver a escuchar Hold on, esa canción que escuché hasta el hartazgo en mi adolescencia? ¿Será porque hay lindos cupcakes y despedida de soltera parisina? ¿Será porque hasta Don Draper de Mad Men tiene una participación? ¿O será simplemente porque estaba dispuesta a que me sorprendan?
Será por eso.
Porque la vida te da sorpresas y está bueno estar preparado para recibirlas.


Bridesmaids
Dirección: Paul Feig
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