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29 diciembre, 2017

The end


Vecinitos,

Me quedó ampliar el balance serial con imperdibles como Master of none, The leftovers, Stranger things 2, Big little lies, pero como ya les hablé de muchas de ellas en la sección Un libro, Un disco y una serie, ustedes sabrán qué hacer. 

Una vez más, gracias por haber pasado por este barrio. 
Por sus comentarios, sus mails, sus críticas, sus palabras que me emocionaron y me ayudaron a tener un cierre precioso de blog. Pero sobre todo, gracias por leer. 
Si esperaban un post más lacrimógeno, lamento desilusionarlos. No es el caso. Eso ya lo hice ACÁ, en octubre, cuando el blog cumplió 10 años.
Hoy, bajo la persiana orgullosa y feliz de poder haber mantenido este espacio durante tanto tiempo y me voy bailando con un video ñoño, fiel al estilo vecinita.
Seguramente, nos volveremos a encontrar en otro barrio, otro ámbito, otro momento.

Abrazo virtual 
Los quiere,

La vecinita de enfrente.

25 diciembre, 2017

Feliz Navidad


Asomo mi nariz por el barrio sólo para desearles una Feliz Navidad.
Ojalá se hayan portado tan bien este año que Santa los haya escuchado y les traiga un paquete de ilusiones y esperanzas renovadas, salud, paz y mucho amor.

Nos volvemos a encontrar por el barrio antes que se termine el 2017!


08 diciembre, 2017

Navidad en el aire


Como cada 8 de diciembre, el barrio se toma un descanso y prepara el nido con amor para recibir todo lo bueno y lindo que nos trae la Navidad.

Seguimos balanceando el próximo martes, vecinitos.

17 noviembre, 2017

Una nueva vuelta al sol


Tres deseos.

Que me llame Jake Gyllenhaal.
Que me invite a salir.
Que seamos felices y comamos perdices.

Mientras espero la llamada de Gyllenhaal, hago un alto y pido mis tres deseos verdaderos. 
Claros, precisos, sentidos, auténticos.
Cierro fuerte los ojos para pedirlos pero se que están más abiertos que nunca.
Eso sólo ya es un excelente regalo.

Me fui a festejar, vecinitos.
Feliz finde!

14 noviembre, 2017

El día que me enamoré del cine


Para la mejor vecinita del mundo que me llevó desde tan temprano al cine. 
Y aunque no lea este blog, para Spielberg con cariño.

Cuando tenía 6 años mi mamá me enseñó, entre tantas otras cosas, a ser del palo de E.T., el extraterrestre. A través de su amor por el cine y en particular, con esta película, se encargó de mostrarme que hay gente buena como Elliot dispuesta a ayudarte, a enseñarte, e incluso si es preciso y aunque duela el alma, la gente como Elliot es capaz de acompañarte a tomar la nave que te llevará de vuelta a casa.
Este blog se lleva mucha tarea para el hogar, muchos temas pendientes por escribir, pero no E.T. Y  aunque siempre supe que en algún momento iba a escribir sobre esta gloria ochentosa, el momento es ahora, en pleno reinado del escorpión y durante esta semana; la de mi cumpleaños.
Así de importante es E.T. para este blog, para este barrio, para esta vecinita y por supuesto, para muchos vecinitos fans de esta película y de Spielberg en todo el mundo.

La primera vez que entré a un cine fue en brazos de mi mamá en el inolvidable cine Los Ángeles. Con pocos meses de edad y después de un par de intentos fallidos, la tercera fue la vencida. Dicen que la letra con sangre entra y en mi caso, La Cenicienta me enseñó a puro moco y llanto lo suficiente sobre hadas madrinas, príncipes, castillos y zapatitos.
En los papeles, la historia de la fregona y sus hermanastras fue la primer película que vi en mi vida. Y es pura verdad, pero también es verdad esa tarde de un 25 de diciembre de 1982 en el cine Metro; uno de los más lindos cines de Buenos Aires. Estaban proyectando el "tanque" cinematográfico que siempre se estrena entre Navidad y Año Nuevo.
A unos metros del Teatro Colón, en un cine hermoso, formé parte de esa comunidad que lloraba en voz alta y con hipo la partida de un extraterrestre y la tristeza de un niño que se verá afectado con esa pérdida.
Ese tarde supe que algo importante estaba pasando ahí, dentro de esa sala, en la oscuridad.
Ese día nacía mi amor por el cine.
Por el maestro Spielberg.
Y por E.T., en mi recuerdo, la primera película que vi en mi vida.

Una noche cualquiera, una nave extraterrestre aterriza en un bosque. Sus ocupantes exploran la zona hasta que son interrumpidos por voces y pisadas humanas que se acercan. El miedo y el apuro por huir de la situación provocará un escape desorganizado de las criaturas y ET quedará en la Tierra. Indefenso y asustado busca refugio en el garage de una casa donde vive una madre recientemente separada con tres hijos a cargo. Elliot, el hijo del medio, descubrirá al extraterrestre y con paciencia logrará su confianza y amistad.

E.T. cuenta ese vínculo y la conexión de un niño triste (uno de los temas favoritos de Spielberg) con un extraterrestre que busca comunicarse con los suyos para que regresen a buscarlo y así volver a su casa.

Antes de hablar de Elliot, de la mini Drew Barrymore, de la famosa escena de las bicicletas y de ese final lacrimógeno, es importante señalar que E.T. es un clásico y como tal supo envejecer. En realidad nunca envejece porque no hay avance tecnológico ni 3D que le gane al tosco y retro ET de Elliot. Tampoco le hace falta grandes efectos especiales ni baba asquerosa y dientes puntiagudos que maten tripulantes de una nave como en Alien. En E.T. lo tenebroso está dado por los agentes del gobierno vestidos de astronautas, las persecuciones y el ET pálido muriéndose en la orilla de un río. Con estos elementos, Spielberg nos demuestra que no es necesario mostrar los dientes para dar miedo. Toda esa sombra y esa oscuridad alcanza. 
El tono es nostálgico más no deprimente. La fotografía, el guión, el escondite en la habitación de Elliot, el día de Halloween, el secreto de mantener oculto a alguien fascinante y esos hermanos que saben callar, ayudar y sí, también llorar.

Durante dos horas, Spielberg hace lo que quiere con nosotros. Es un gran manipulador emocional. Por un lado, crea un ambiente casi de terror. También puede hacernos sonreír cuando disfraza y emborracha al extraterrestre, y por último nos toca el corazón con ese plano de esa luna inmensa luminosa, esas bicis voladoras y la música de John Williams que contribuye a ponernos la piel de gallina.

¿Cómo no amar entonces Stranger things, la serie de los hermanos Duffer si hay tantos homenajes a ésta y otras grandes obras cinéfilas de los 80?
Entre otras cosas, Stranger things recoge el guante de esa época donde no existía internet ni los smartphones, donde los chicos andan en bicis por la noche y se comunican por handy. Halloween sigue siendo ese gran evento y la que va es contar ese mundo infantil, sus formas de comunicación, de sentir y de conectarse emocionalmente.

E.T., tal como la serie, es para nostálgicos. Va por el corazón, no por el cerebro. Me inspira y hace que añore esa época en la que jugaba con mi vecinita en la puerta de casa hasta altas horas de la noche. Pero sobre todo, E.T. me hace sentir esa niña de 6 años, en esa sala del cine Metro, viendo las lágrimas de mamá, sintiendo las propias correr, y de fondo el sonido de cierres y broches de carteras, en una época en la que los pañuelos eran de tela  y había que sacarlos para llorar la despedida de ET, esa parábola sobre la soledad infantil y el drama de despedir a un amigo que se lleva una plantita y ese pedazo de tu corazón de niño.


E.T, el extraterrestre es una película del año 1982 y fue dirigida por Steven Spielberg. Y sí, también una de las películas del top five de la vecinita de enfrente.

07 noviembre, 2017

El reinado escorpiano 2017


Noviembre es como el permitido de las dietas, el comodín que salva cualquier mano mala, el feriado puente que viene bien. 
Y también es el mes de nuestro reinado.

Para los que recién se enganchan o necesitan refrescar la memoria, pueden pasar por ACÁ y releer de qué se trata.
No es una sección ni una etiqueta. Es mucho más: es un mes de inmunidad descarada y caprichos blogueros.
El vecinito de enfrente siempre se encargó de escribir lo que le vino en gana sin seguir ninguna moda. A veces, coincidimos con la película o el tema del momento. Otras, la nostalgia gana y volvemos a los 80 o los 90.

Este año, la vecinita vuelve a ponerse la capa y la corona de brillantes para contarles, entre otras cosas, 10 buenas razones para ver una de sus road movies favoritas y para blanquear su amor por un feo-lindo que cerrará la sección del Todas aman hasta que llegue ese momento de un nuevo blog. También voy a contarles por qué una película de Spielberg marcó mi amor eterno por el cine y sí, también voy a festejar una nueva vuelta al sol.
La vecinita cumple años.
De eso se trata el reinado.


Hace unas semanas, cuando fuimos a escuchar a Drexler en un conocido teatro de la calle Corrientes, nos habíamos olvidado cuánto nos gusta. Esta canción es una linda manera de musicalizar nuestro reinado 2017. 

Drexler siempre es una buena idea. 
Bienvenidos.

23 octubre, 2017

El día que cumplimos 10 años


Había una vez un día que los dejé hablar a ustedes y fue la mejor idea.
Mejor que cualquier balance, mejor que cualquier sección.
Después de 10 años en la cancha, pasé la pelota. Al hacerlo, me di cuenta que este barrio es un equipo, que se puede gambetear un rato solo, pero también es preciso mirar quién tenés delante, quién te acompaña, quién te dice con confianza "pasala" y meter el gol de tu vida.
Y lo logramos.
Hace una semana, tomé una muestra selecta de la población de este barrio y lancé una pregunta virtual:

Si tuvieras que definir en una palabra o con una frase qué significó el vecinito de enfrente para vos durante estos 10 años ¿cuál elegirías? 

Yo tenía las propias pero quería conocer el otro lado del espejo y esta fue la imagen que me devolvieron:

  • Calidez. Amor.
  • Buena vida.
  • Identidad. Es obvio que tenés que seguir escribiendo. Sería una pena que dejes de hacerlo porque le hace bien al que lee y te hace bien a vos.
  • Yo, por ser de otra generación, gracias a tu blog pude enterarme sobre un montón de cosas que desconocía. Conocí libros, series, películas, pero sobre todo conocí cómo pensás y sentís y me emocionó. Me hizo llorar y también sentir mucho orgullo por tu gran sensibilidad.
  • Es lindo leerte. Ya nadie escribe. No dejes de hacerlo. Tu blog está bueno para darse una vuelta, leer algo lindo, incluso cuando no te interese el tema, como está bien contado igual lees la entrada. Y ya no se busca al vecino porque, por suerte, nos encontramos a nosotras mismas.
  • Para mí tu blog significó mucho, significó la posibilidad de conocerte y redescubrirte después de tanto tiempo. Descubrí tu pasión felina, el cine y cada vez que veo fotos de Manhattan no puedo dejar de asociarlas con mi adorada vecinita.
  • Enriquecedor. 
  • El vecinito es el chongo nuestro de cada día. Amé el vecinito. Disfruté cada posteo, cada palabra, cada imagen. Vi todas las películas que sugería. Lo amé fuerte.
  • Se nota que has leído y cuidas los detalles, pero además tu redacción tiene un ángel que hace que tus notas puedan leerse como una pintura en la que pones una pincelada por aquí y otra por allá, te tomas un momento, das un paso atrás y vuelves como para colocar un colorcito que faltaba.
  • Sea lo que sea de qué se trate el post, me gusta tu mirada. Es auténtica, intensa y habla de tu gran sensibilidad, de hacer algo con amor y creatividad poniendo el alma en ello.
  • Tu blog es frescura. Mostrás un alma super fresca, espontánea y es ese amor que sentís por los animales.
  • Te escribo para agradecerte porque buscando cosas de Francis Mallmann apareció tu blog. Vi las películas de Hugh Grant, la escena de los carteles de Love Actually, las películas, la música que nombras. Me acordé y me recordaste los momentos que hacen a la felicidad.
  • Me encantó la forma en la que defendés y amás a los animales. No siempre es fácil encontrar gente que se anime a expresarlo y defenderlos del modo que lo haces y que comparto y entiendo.
  • Beautiful blog. Kisses.
  • La calidez es tu sello.

Tomo aire, los abrazo virtualmente y les digo Gracias. 
Gracias por haber entendido el sentido de este blog. 
Gracias por tomarme en serio.
Gracias por leerme siempre, aún cuando los temas no son de su interés. Más fidelidad que esa, no existe.
Gracias por los comentarios, por gustearme, por compartir.
Para mi, el vecinito de enfrente fue un aprendizaje, un refugio, mi casa.
Fue cambio. Esta vecinita no es la misma que hace 10 años atrás. Por suerte. Y me encanta. 
Fue el amor infinito por mi abuela y los programas de Francis. Fueron mis homenajes a mi amiga, mi socia, mi todo, mi madre. Mi pasión animal, mi dolor, mi angustia, mi fe. Fue el tecito que cura todo. Fue otoño y las canciones de Sting. Mis gatitas y las películas de Nora Ephron. Fue mi oda a Al Pacino y las películas de Woody. Fue encontrar la casita de UP en Buenos Aires, las ferias proteccionistas, amigos, recitales, series, balances, música y hombres, muchos hombres! Fue cobertura de premios y festivales de cine. Fue mi amor por Harry Potter, la chik - lit y esos libros de Foenkinos, Nothomb y el gran King.

Nos quedan balances y caprichos del escorpión. El resto de tantos temas pendientes ya serán futuro material para un próximo espacio, para un regreso.
Me convencieron. 
Algún día será.

Mientras tanto, sólo puedo lloriquear de emoción y decirles una y mil veces...GRACIAS
Los quiere,
la vecinita.

Amé mucho a este hombre, por eso hoy no hay mejor canción para cerrar este post.

03 octubre, 2017

26 posteos


26 posteos divididos en 13 martes y 13 viernes. 
La matemática no es lo mío pero tengo claro que eso es lo que queda y que vengo a ofrecerles a partir de hoy y hasta que termine el 2017.
Tic tac tic tac, el reloj ya está corriendo y la planificación es clave. Con un poco de suerte a favor, nos reservamos los martes y viernes de este último trimestre para hablar de cine, libros, series, hacer balances, anuncios, festejar cumpleaños, armar el arbolito, planificar vacaciones y empezar a pensar en el fin de este blog. 

Siempre pensé que el vecinito se iba a terminar el día que reseñara la última de mis películas favoritas, el día que tachara todos los pendientes de mis listas del cuaderno de notas, pero con el tiempo me di cuenta que es un imposible porque - por suerte - esas listas no paran de crecer y eso significa que siempre van a existir películas imprescindibles, series que nos atrapen, discos y libros necesarios y hombres hermosos que incluir en el Todas aman.
Estoy orgullosa del resultado.
Estoy orgullosa de la durabilidad, del crecimiento personal y del bloguero. Y lo digo sin ponerme colorada, con la frente bien alta y mirando de frente: 

Este mes cumplimos ¡10 años!

Por eso, después de un septiembre sabático, vuelvo al blog. 
Se lo debo más que nunca.
Porque octubre es el mes de mi cumple como blogger.
Porque en noviembre vuelven los caprichos del mes del escorpión
Y porque en diciembre nos toca balancear. O se creían que, entre otras cosas, no iba a hablarles maravillas de IT? 
No van a zafar de esa, ya están avisados.

No estén tristes, vecinitos. 
El vecinito de enfrente ya es un ciclo cumplido. Ya encontraremos otra forma de volver, un nuevo nombre que nos identifique,otro espacio, otro tiempo. Otro BLOG.
Mientras tanto, respiren profundo, sírvanse un trago y relajen.

Nos esperan tres meses de posteos vertiginosos. 


Este video es un fragmento del documental The zen of Bennett. Lo pueden ver en Netflix. Vale la pena.

29 agosto, 2017

Lo que el invierno nos dejó


Seguramente queden días fríos y lluviosos por venir. Aunque nos quieran convencer de lo contrario y las vidrieras anticipen la temporada primavera - verano 2017, las botas y las bufandas todavía son nuestras aliadas.
Las tardes de té, mate, café y harinas varias continuan su reinado y todavía son un mejor plan que la cerveza helada o la limonada mentolada.
Pero queda poco. O menos. Y antes que algunos cachivaches corran a anotarse en un gimnasio para perder "mágicamente" los kilos acumulados durante estos últimos meses, antes que salgan los desubicados en musculosa cuando todo a su alrededor aún indique lo contrario, antes de celebrar la primavera, la llegada de los días más largos y cálidos que todos queremos, tenemos que poder ver las cosas buenas que el invierno nos dejó.
A modo de resumen y cierre de mes, hoy damos las gracias por todas esas cosas lindas y geniales que el crudo invierno trajo bajo el brazo.
Pasen y lean!


Es muy hermoso cocinarte tu propia sopa con las verduras de estación, admirar orgullosa el resultado y sentarte a disfrutarla. 
En las fotos se puede apreciar una de las tantas sopas de calabaza, zanahoria y jengibre de esta temporada, una sopa vegana de brócoli y la famosa sopa vichyssoise. 
Esta es sólo una selección, porque hubo otras y también repetición de todas y cada una de ellas. 
La sopa es un plato único para las noches frías.  
Es ingrato tener que despedirnos del tazón, plato hondo, cazuela o similar y de ese calorcito que abriga y reconforta el espíritu. 
Casi que no importa qué tan malo haya sido tu día, vecinito. 
Prepararte una sopa es amor. El resto es gilada.
Y a la gilada, como dice la Señorita Bolivia, ya saben...ni cabida.



No puede faltar té en el barrio. Ya sea en forma de saquitos, hebras o yuyos varios. En el barrio hay un arsenal dedicado a esta infusión. Disfrutamos una taza  en el desayuno, en la merienda o como digestivo después de comilonas felices. En época de Pascuas, las hebras de té de chocolate y almendras llegaron en forma artesanal de conejito, gracias a las manos de Julia de Qué Cucada y del regalo de una vecinita del barrio. También, a su debido tiempo, llegó al barrio esta hermosa tacita de la foto, alusiva al té de Alicia. Nada es casual. 
Siempre es lindo tomar té, pero si además encontramos objetos bellos como éstos, la alegría es obscena. 


Perdón, pero no encuentro otra palabra que aplique mejor que ésta:

MAMADERA

Prepárense, vecinitos. Les aseguro que el balance serial 2017 será más interesante que el cinéfilo. 
A esta altura no les creo que no se hayan enganchado con alguna serie. Y si no vieron alguna de estas series/miniseries, todavía están a tiempo. Nada de excusas berretas. Las series son TODO.
Las películas seguirán existiendo y nosotros seguiremos apoyando al cine, pero las plataformas online y las cadenas de televisión inglesas y norteamericanas ofrecen productos de calidad artística imperdibles.
Hay mucho para ver y poco tiempo. Hay que aprender a hacérselo. Vale la pena.
El collage es sólo una parte de nuestro invierno serial. 
Y ni hablar de todo lo que vendrá, sólo por mencionar algunas opciones en agenda, el especial Jerry before Seinfeld, Stranger things 2, Black Mirror 3 y algunas cuentas pendientes como House of Cards y el final de Girls.
Así no se puede, chicos.
No hay corazón ni vista que resista.
Me vuelvo loca.


Nada más gratificante que sentarte a estudiar lo que te gusta. Y cuando eso pasa, se pierde la noción del tiempo, del espacio y de todo.
Este invierno me encontró entre apuntes, libros, preguntas, respuestas y un hermoso grupo humano.
Y eso se lo debo a Ceci, una grosa que la vida me cruzó.
Si estás leyendo ésto, gracias por ser tan generosa y tan genia.
Feliz de aprender con vos y de poner mi granito de arena.


Brindo por la victoria, por el empate y por el fracaso, cantaban mis amados Rodríguez y en este barrio les hicimos caso. Cada comida, tapeo, cena gourmet o de bodegón fue acompañada por un tinto, un pinot noir y otras espirituosas. Fueron muchos brindis y lo mejor de todo, siempre acompañada por buena y linda gente.

Por suerte, hubo muchas más cosas lindas que el invierno nos dejó pero me las guardo para mi.
Ya es tiempo de sentarnos a recibir a una nueva estación.
Cuando quieras, primavera, estamos listos.

Salud!

20 julio, 2017

Si querés llorar


Dedicado a mis hermanas de la vida.


Hoy llego al barrio con un desafío:
¿Quién es el valiente que puede ver Eternamente amigas sin llorar? ¿Quién puede mantener seco el lagrimal cuando Bette Midler canta El viento bajo mis alas? 
Es más difícil que hacer dieta.
Más difícil que escuchar sonar el despertador bien temprano. 
Ahora, piensen en todas las cosas que les cuesta hacer y sumen a su lista: ver Eternamente amigas sin llorar. 
Y si lo logran, desconfíen de ustedes mismos. Porque Eternamente amigas es emoción en carne viva. Es una lección de amistad a prueba de todo; la distancia, el tiempo, nuestras diferencias y todo lo que nos pasa en la vida. Lo bueno y lo malo. Pero sobre todo, es la historia de ese amor que nos une con esas hermanas de la vida, las que tenemos la suerte de poder elegir. 

Mis hermanas de la vida me preparan sopa casera y me invitan a hacer noche de piyamas, con película y chocolate incluido.
Son capaces de atravesar una tormenta para traer una caja de carilinas o una botella de vino, según pinte la ocasión.
Con mis hermanas de la vida vamos a recitales, a lecturas, compartimos bibliotecas, fuimos groupies de escritores y tuvimos la suerte de entrevistar a algunos de ellos.
Mis hermanas de la vida me regalan cosas de gatitos y por eso las quiero tanto.
Me llaman para decirme que no me compre eso que tanto quería porque ya lo hicieron por mi. 
Con mis amigas somos capaces de reírnos cuando el cine está en silencio o suspirar y piropear a Ryan Gosling en la pantalla aunque nos manden callar la boca. 
Uno puede estar seguro de pocas cosas en su vida. Contar con esa clase de amigas es una de ellas. 

Feliz día, chicas.
Las quiero SIEMPRE.

Nota: Este post iba a integrar la sección 10 buenas razones para ver pero no me atreví. No pude con la idea de repasar Eternamente amigas y volver a llorar como una canilla abierta.
Así que se los debo. 
Si no la vieron, van a tener que hacerlo.
Es hermosa y necesaria.

Feliz día del amigo, vecinitos.
Gracias por estar del otro lado.

18 julio, 2017

La pisadita

Hace unos días, la mejor vecinita del barrio me pasó este texto que encontró archivado por ahí.
Me pareció un buen preludio para esta semana del amigo.


Cuando un grupo de amigos no enrolados en ningún equipo se reúnen para jugar, tiene lugar una emocionante ceremonia destinada a establecer quiénes integrarán los dos bandos. Generalmente dos jugadores se enfrentan en un sorteo o pisada y luego cada uno de ellos elige alternadamente a sus futuros compañeros. Se supone que los más diestros serán elegidos en los primeros turnos, quedando para el final los troncos.
Pocos han reparado en el contenido dramático de estos lances. El hombre que está esperando ser elegido vive una situación que rara vez se da en la vida. Sabrá de un modo brutal y exacto en qué medida lo aceptan o lo rechazan.
Sin eufemismo, conocerá su verdadera posición en el grupo. A lo largo de los años, muchos futbolistas advertirán su decadencia, conforme su elección sea cada vez más demorada.
Mi amigo Manuel que casi siempre oficiaba de elector, observó que sus decisiones no siempre recaían sobre los más hábiles. En un principio se creyó poseedor de vaya a saber qué sutilezas de orden técnico, que le hacían preferir compañeros que reunían ciertas cualidades.
Pero un día comprendió que lo que en verdad deseaba, era jugar con sus amigos más queridos. Por eso elegía a los que estaban más cerca de su corazón, aunque no fueran tan hábiles.
El criterio de Manuel parece apenas sentimental, pero es también estratégico. Uno juega mucho mejor con sus amigos. Ellos serán generosos, lo ayudarán, lo comprenderán, lo alentarán y lo perdonarán.
Un equipo de personas que se respetan y se quieren es invencible.
Y si no lo es, más vale compartir la derrota con los amigos, que la victoria con los extraños o los indeseables.

(Párrafo extraído de "Crónicas del ángel gris", Alejandro Dolina)


15 mayo, 2017

Sepan disculpar


No nos quedamos sin temas, sin ganas, sin motivos.
De hecho, quisiera terminar la carta prometida para el Señor Clooney, contarles 10 buenas razones para ver una película que lo tiene como protagonista en Hawaii, recomendarles otra joyita de los hermanos Duplass, quiero que se enamoren como yo de Luke Evans, que se animen a visitar nuevos lugares y redescubran otros...
Pero llegó el otoño.
Y nada más importa.
O casi nada.
El blog sabe cómo sentimos y vibramos en esta estación.
Y por eso entiende de mis tiempos otoñales. 
No me presiona ni me apura.
Me deja disfrutar mi estación favorita.
Es tan generoso que da un paso al costado y me espera.
En otoño hibernamos.
La frecuencia blogger se cae como las hojas de los árboles.
Nos ponemos en pausa sin culpa y disfrutamos.
No somos ardillas, pero parecemos.
Estamos provistos de cosas buenas, que nos hacen bien a la panza y al corazón.
Queremos saborear el cambio de estación y después contarles qué cosas nos inspiraron.
Ya lo dije alguna vez pero vale la pena repetirlo: otoño, estoy enamorada.
Y ese amor otoñal me despeina y me desordena los días de publicación. 
Quizá, encuentren posteos en días atípicos. O no.
El amor nos altera las publicaciones.
Sepan disculpar.
El blog no cierra, sólo tiene las persianas un tanto bajas durante unas semanas y nosotros tomamos el solcito tibio que cura todo.
Gracias por esperar.
Los dejo con mi chico otoñal favorito.


28 abril, 2017

Instantáneas animales


Este post está dedicado especialmente al recuerdo del Negro que nos dejó este mes de Abril, con ganas de más tiempo y más besos.

Uno no se levanta un día y dice: voy a ser coleccionista. Sucede cuando te das cuenta que tenés mucho de algo, cuando disfrutás juntar determinada cosa, cuando nuestra mirada se circunscribe a un determinado objeto, cuando hay tanto de algo que, a veces, se necesita salir y mostrárselo al mundo. De lo contrario, en un ataque de cordura y frialdad hay dos opciones: o se empieza a tirar la memorabilia o se busca un espacio más grande en la casa para seguir juntando.

Mi colección no ocupa un espacio físico pero sí en mi corazón. Cada vez que salgo a la calle, cada vez que recibo instantáneas amigas que saben de mi hobby y de mi amor por los animales. 
Hace un tiempo me dedico a fotografiarlos. No lo hago de manera profesional. Al menos, no por ahora. Nunca se sabe.
A veces, pido permiso. Muchas veces no. La captura suele ser mejor ante lo imprevisto, la sorpresa, la espontaneidad.
Hay vecinitos y vecinitas que aportan a la colección y agradezco que lo hagan porque sin saberlo contribuyen al nuevo pasatiempo que nació en el barrio.
Quisiera conocer todas las historias detrás de cada uno de los retratados. Algunas las conozco. Muchas no. Por ahora, me conformo con compartir una pequeña muestra de la colección que no para de crecer.

(Vale acompañar el recorrido con esta canción que va muy bien y es taaaan viejita que ya la había olvidado)


Fragmento de la colección: 

Instantáneas animales
por la vecinita de enfrente 
y lentes amigas


Boulevard Saenz Peña
Tigre


Un buen recordatorio


Uri, el abuelo que ayudamos en el barrio.
Si bien nunca pudo conseguir un adoptante, vivió sus casi ¡20 años! rodeado de cuidados
(Gracias Lore de Mascotas en Adopción por estar y participarme en su vida).  


Personaje de una conocida casa de iluminación en Palermo.


No importa dónde. 
Si hay un Boyero de Berna a la vista siempre es y será fotografiable.


Custodio de cuatro patas


Bellezas norteñas



Pizza y cerveza en San Telmo. 
Invita el rubio de la foto. 


Alta moda


Mismo equipo.
Día que jugaba la Selección.


Huesitos.
Un intruso bienvenido entre perros y gatos.


No te temo
Así se llama esta foto de mi amiga Eu, una fotógrafa en serio.


Amor rescatado.


Gracias a todos por su aporte animalero.
Con unos días de anticipación, les deseamos feliz día a todos los animales del mundo.
Los amamos.

16 abril, 2017

El paso


La palabra PASCUA (pascae en latín, pésaj en hebreo) significa PASO.
En el caso de los judíos representa el cruce del Mar Rojo, es decir el PASO de la esclavitud hacia la libertad.
Para los católicos se conmemora la Resurrección de Cristo, es decir el PASO de la muerte a la vida eterna.
Incluso para los ateos significa la Supremacía del Espíritu por sobre la Materia.
Por eso en estas Pascuas deseo que nos animemos y demos ese PASO.
El que nos haga pasar:
De la resignación a la Acción;
De la indiferencia a la Solidaridad;
De la queja a la búsqueda de soluciones;
De la desconfianza al abrazo sincero;
Del miedo al coraje de volver a apostar todo por amor;
De recoger sin vergüenza los trozos de sueños rotos y volver a empezar;
De la autosuficiencia al compartir el fracaso y los éxitos;
De hacer las paces con nuestro pasado para que no arruine nuestro presente;
Y de saber que de nada sirve ser luz, si no podemos iluminar el camino de alguien

(Extraído de la fan page Locos por lo viejo)

Ojalá hayan tenido una Semana Santa de renacimiento y nos animemos cada día a dar ese gran PASO.

Felices Pascuas

Nos vemos el martes!

07 abril, 2017

Elige tu propia aventura


Empezar una nueva serie es como ir a comprar zapatos.
Cada inicio de temporada marca una tendencia: plataformas, stilettos, taco chino, tachas, gamuza, flecos, acharolados, guillerminas, borcegos, texanas, chatas...
El rubro calzado es inabarcable. De hecho, una serie que todas amamos dedicó varios capítulos a explicar el fetiche y la fascinación que experimentamos por un buen par de zapatos.
Habrá vecinitas audaces que se animen a los colores de temporada. Otras, optarán por algo clásico. Dejando de lado el modelo o el color, nos tenemos que enamorar. El par elegido nos tiene que hacer sentir bien y casi una obviedad: queda terminantemente prohibido hacernos doler. No sólo nos tenemos que sentir cómodas arriba de esos zapatos, sino que tienen que convertirse en nuestro caballito de batalla, adaptables tanto a faldas como a pantalones o vestidos. 

Lo mismo pasa con las series. 
Hay para todos los gustos. Ciencia ficción, terror, legales, médicas, románticas, de época y la lista sigue.
Hay clásicos que no fallan y hay otras que, como algún taco, son todo un desafío. 
Hay series que abandonamos como un zapato equivocado, tal vez comprado a las apuradas o producto de una mala decisión. Hay otras series que nos encantan, como esas guillerminas que nos hacen sentir un poco aniñadas pero que van perfectas con ese vestido que espera en el placard. Esas son las series que cuidamos porque queremos que duren, que nunca se terminen. Y cuando al fin sucede, hablamos de ellas, las extrañamos y las recomendamos como se recomienda dónde comprar esos zapatos hechos a medida.

En lo que va del año, en este barrio nos enamoramos de Suits (ACÁ hice mención al respecto), nos amigamos con la segunda temporada de Love (el año pasado la defenestré ACÁ, perdón) y devoramos la segunda temporada de The affair (ACÁ, la crítica a la temporada 1).
Ninguna fue un error. Puedo recomendarlas fuerte, pero sólo ustedes sabrán si están para calzarse los stilettos o ese modelo de botas que, de tan cómodas, parecen pantuflas.
Las dos son válidas y hay momentos para todo.
Eso sí: si llevan hace un tiempo incorporadas las botas - pantufla no pasen de golpe a los stilettos.
Idem para las series.
Hagan un paréntesis entre modelo y modelo; entre serie y serie.
Las series se merecen ese espacio y mucho más.
La misión es encontrar la horma justa de sus zapatos.

Se podría decir que, en este barrio, vamos por buen camino.

Buen finde!!

04 abril, 2017

Programación de Abril


En Abril quiero contarles, entre otras cosas, por qué no pueden citarme en una librería.
Quiero darles varios motivos para volver a elegir a un Duro de matar.
Escribir sobre un león que hizo del Hakuna Matata su filosofía de vida y recuperó su reino.
Recomendarles una indie apta para los que aman a flor de piel y hasta los huesos a sus perris.
Decirles por qué empezar una nueva serie es parecido a ir a comprarse zapatos.
Mostrarles una extraña colección de fotos.
Compartir el desafío literario del año.
Abril suena ambicioso y quizá, hasta podamos lograrlo.
Sólo hace falta atreverse como Arlo, el gran dinosaurio de la película, que a pesar de tener todo el miedo del mundo logró vencerlo y emprendió el regreso a su hogar, en buena compañía, para cumplir un sueño y crecer.



Empezamos un nuevo mes con todos estos propósitos.
Cuando llegue el momento de escribir el resumen, sabremos el resultado final.

Allá vamos!

Nota: este post de anuncios parroquiales, con video incluido, sirve también a modo de pre-anuncio de una nueva sección que muy pronto llegará al barrio!
A estar atentos!

21 marzo, 2017

Otoño, estoy enamorada


Hoy, mientras escribo en mi blog (una vez más) sobre mi estación favorita me pregunto: ¿siempre me gustó el otoño? ¿qué placer encuentro en el hecho de tener que madrugar cuando la temperatura baja, y los días se acortan? ¿Qué me pasa cada vez que despierto de mi hibernación y abandono la cueva? 
Estoy segura que hay una explicación psicológica al respecto, pero no me voy a meter en esa. 
Creo que, sin planificarlo, mi familia hizo que amara el otoño. Se los debo y lo celebro y de verdad, estoy muy agradecida.

El otoño está en cada mañana, en cada taza de té con leche que me preparaba mi abuela, antes que pasara el micro a buscarme para ir al colegio.
Cada vez que me compraban una polera, mi prenda favorita. 
Cada vez que entrábamos al cine Los Ángeles a ver una de Disney, para calentarnos el cuerpo y el corazón.
Cada vez que me arropaban con una frazada arriba de otra y otra y una más, por las dudas.
Cada tarde que pasábamos escuchando Los Musicuentos.
Los años pasan pero las mañas no se pierden.
Hoy, la vecinita ya no es una niña, pero cual Winnie the Pooh, procura tener siempre a mano frascos de miel cuando llega el otoño, variedades de té en hebras porque en este barrio estamos convencidos que el té cura, y no me refiero al famoso granulado efervescente para estados gripales. Organizamos las alacenas y nos surtimos de provisiones para preparar guisos, sopas caseras y todos esos lindos platos que ameriten comerse en cazuelas.
Las poleras siguen siendo mi prenda favorita. 
Las series, el mejor plan.
Las gatitas, el mejor calefactor del mundo.
La música de Pete Yorn, She and Him y Regina Spektor, los elegidos de la estación.
Y este barrio, y ustedes que pasan por acá, el mejor pasatiempo.

Bienvenido otoño.
Te estaba esperando.


17 marzo, 2017

Costos versus valores


Para mamá, mi artesana preferida de la vida.

En Tienes un email, una de las películas cabeceras de este barrio, hay una escena en la que Joe 
F-O-X pregunta el precio de un libro confeccionado de manera artesanal en la tiendita de Kathleen Kelly. El vendedor le brinda la información y además se explaya en los detalles de confección del libro. Joe Fox no sólo no lleva el libro sino que dice una frase del tipo: no imaginé que ésto podía costar tan caro. El vendedor lo corrige y es el momento que queremos atravesar la pantalla y besarlo. Mira a Joe Fox, con una mezcla de indignación/compasión, y dice: no, por eso VALE tanto. 

Costos vs. valores en una escena de lo más chiquita pero significativa y hermosa para todos los que nos dedicamos a crear, a producir algo con nuestras propias manos. Esa escena define el verdadero significado de lo artesanal, del tiempo invertido en llegar a un resultado final y sobre todo, habla del amor puesto en ese objeto. Gracias - una vez más - a nuestra musa, Nora Ephron, por ese diálogo que defiende el valor de las cosas más allá de su precio.

Ser artesano no es solamente tirar una manta en Plaza Francia todos los fines de semana, va más allá de un espacio físico. 

Artesano es quien prefiere perderse una tarde en una artística antes que en el shopping. Es aquel que elige aprender carpintería, bordado, tejido, pintura, sólo por mencionar algunas opciones, antes que aprender chino mandarín. Es aquel que sabe que lugares como Easy o Sodimac son la perdición. Es entender términos como DIY, chalk paint, decapados, sublimaciones, punto cruz o cadeneta. Sos artesana el día que te descubriste a vos misma "cirujeando" (término que se utiliza cuando "rescatás" muebles, maderas u otras cosas que están desechadas en la calle, generalmente, al lado de contenedores para intervenir y transformarlos en algo nuevo y hermoso). Si pasás por una obra y mirás con deseo los pallets donde se apoyan los ladrillos, no lo dudes, sos una artesana.
Si te encanta planificar tus tardes rodeada de hilos de bordar, pinturas y bastidores, lo tuyo es el arte.
Porque habrá muchas casas con objetos deco, pero ninguna de esas cosas tendrá el encanto de algo hecho por tus propias manos. Es único.

Y si por esas casualidades, viviste la experiencia de exponer en una feria, y se acercó alguien a tu puestito ambulante a preguntar el precio de uno de tus productos y lo dejó de lado porque quizá le pareció caro, no te aflijas. Seguramente, esa persona era como Joe Fox y no podía pensar que en ese precio estaban también las horas de dedicación, las ideas originales y el amor puesto en un objeto para alegrar la vida de alguien.

Por suerte, todavía hay gente como Kathleen Kelly y por ellas, y por nosotros mismos, siempre va a valer la pena seguir creando.

Feliz día del artesano!
Y como siempre, gracias a mi maestra preferida que me enseña tanto en el arte pero más en la vida.
Sin ella, cosas como éstas, nunca podrían haber ilustrado el post de hoy.
Sin ella, no existiría la vecinita de enfrente.

Amor por los zorros

08 marzo, 2017

Mujeres




En un día como el de hoy, tomo prestadas las palabras de la uruguaya Simone Seija Paseyro.

Valientes, reidoras y con labia. Capaces de pasar horas enteras escuchando, muriéndose de risa, consolando. Arquitectas de sueños, hacedoras de planes, ingenieras de la cocina, cantautoras de canciones de cuna.

Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor de un fuego nacen fuerzas, crecen magias, arden brasas que gozan, festejan, curan, recomponen, inventan, crean, unen, desunen, entierran, dan vida, rezongan, se conduelen.

Ese fuego puede ser la mesa de un bar, las idas para afuera en vacaciones, el patio de un colegio, el galpón donde jugábamos en la infancia, el living de una casa, el corredor de una facultad, un mate en el parque, la señal de alarma de que alguna nos necesita o ese tesoro incalculable que son las quedadas a dormir en la casa de las otras.

Las de adolescentes después de un baile, o para preparar un examen, o para cerrar una noche de cine. Las de "venite el sábado" porque no hay nada mejor que hacer en el mundo que escuchar música y hablar hasta cansarse. Las de adultas, a veces para asilar a nuestras almas a una con desesperanza en los ojos, y entonces nos desdoblamos en abrazos, en mimos, en palabras, para recordarle que siempre hay un mañana. A veces para compartir, departir, construir, sin excusas, sólo por las meras ganas.

El futuro en un tiempo no existía. Cualquiera mayor de 25 era de una vejez no imaginada, y sin embargo, detrás de cada una de nosotras, nuestros ojos.

Cambiamos, crecimos, nos dolimos, parimos hijos, enterramos muertos, amamos, fuimos y somos amadas, dejamos y nos dejaron, nos enojamos para toda la vida, para descubrir que toda la vida es mucho y no valía la pena, cuidamos y en el mejor de los casos nos dejamos cuidar. Nos casamos, nos juntamos, nos divorciamos. O no. Creimos morirnos muchas veces y encontramos en algún lugar la fuerza de seguir. Bailamos con un hombre, pero la danza más lograda la hicimos para nuestros hijos al enseñarles a caminar.

Pasamos noches en blanco, noches en negro, noches en rojo, noches de luz y de sombras. Noches de miles de estrellas y noches desangeladas. Hicimos el amor y cuando correspondió, también la guerra. Nos entregamos. Nos protegimos. Fuimos heridas e inevitablemente, herimos.

Entonces, los cuerpos dieron cuenta de esas lides, pero todas mantuvimos intacta la mirada. La que nos define, la que nos hace saber que ahí estamos, que seguimos estando y nunca dejamos de estar.

Porque juntas construimos nuestros propios cimientos, en tiempos donde nuestro edificio recién se empezaba a erigir.
Somos más sabias, más hermosas, más completas, más plenas, más dulces, más risueñas y por suerte, de alguna manera, más salvajes.

Y en aquel tiempo también lo éramos, sólo que no lo sabíamos. Hoy somos todas espejos de las unas, y al vernos reflejadas en esta danza cotidiana, me emociono.

Porque cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor del fuego que deciden avivar con su presencia, hay fiesta, hay aquelarre, misterio, tormenta, centellas y armonía.

Como siempre. Como nunca. Como toda la vida.

03 febrero, 2017

¿Arrancamos?


La mamá y su hija llevaban alimentos y algunos artículos de limpieza en el changuito del supermercado cuando las crucé en la sección de artículos escolares. La nena no podía decidir cuál sería la cartuchera indicada de toda la oferta disponible en la góndola. Bien alto estaban las carpetas de tres ganchos. Debajo, las de dibujo. Frente a ellas, una hilera interminable de lapiceras, lápices, resaltadores, gomas de borrar y lo necesario para llenar la cartuchera finalmente elegida. 
Todos pasamos por eso y no conozco a nadie que no le haya gustado. La sensación de estreno. El olor a nuevo. Los lápices con punta y las lapiceras con tinta. Cuadernos rayados, cuadriculados y lisos y miles de páginas por delante.
Así está hoy el vecinito.
De estreno.
Ya no tengo cuaderno de comunicaciones pero sí un blog que este año cumple ¡10 años! y por suerte, todavía hay muchos temas que vale la pena perpetuar en la gran nube bloguera.
Mientras preparo el cuaderno y los próximos temas a tratar en el vecinito, es el momento ideal para pasar algunos avisos parroquiales.

La idea es seguir posteando los martes y los viernes, excepto alguna fecha especial. Las secciones más "hot" como 10 buenas razones, Todas aman, Series y Cine se mantendrán, sumaré nuevas y otras serán dadas de baja. Para los que se cuelguen, seguirá disponible el resumen mensual, incorporaré una reseña fija sobre un lugar o un paseo nuevo mensual y algunas otras ideas que llegaron con la ola de calor.  

Bienvenidos a un nuevo año bloguero junto a la vecinita!
Es un gusto volver a estar en el barrio.


No se metan con Justin Timberlake. Es un amigo del barrio.
Sí, volví. Más teen que nunca.