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05 diciembre, 2017

Balance 2017: Todas aman

Es tiempo de balances.
Se termina el año, se termina el blog y los balances recién empiezan.
Hay que escribir sobre la mejor serie, la mejor película y el mejor libro del 2017, pero antes es preciso balancear sobre una de las secciones estrella del barrio.
Nunca pensé que lo sería, pero gracias a ciertas herramientas estadísticas que suministra la plataforma, la sección Todas aman fue una bomba, pero sobre todo no se dan una idea lo divertido que fue escribir sobre cada uno de ellos y que gustara tanto.
Me atrevo a decir, palabras más palabras menos, que con cualquiera de estos hombres podríamos sobrevivir un ataque zombi, naufragar en una isla desierta o soportar las consecuencias de un desastre natural.
Por primera y única vez en la historia de este blog, las invito a repasar en no más de tres a cinco líneas por qué estos doce hombres en pugna ocuparon un espacio en el barrio y en el corazón de tantas vecinitas. 

Importante: Presten atención al orden en el que aparecen. No es aleatorio, sino que corresponde a la mayor cantidad de vistas obtenidas en el blog.



James McAvoy

Sorpresa total. El post sobre el irlandés McAvoy fue el más leído de la sección Todas aman. Pueden o no estar de acuerdo, pueden indignarse, patalear y creer que hubo fraude, pero no. La vecinita y blogger no mienten. Hay algo de este muchacho que evidentemente nos vuelve locas a muchas. En o personal, soy fan de Wanted, espero la continuación de Split y les dejo envuelto con moño de regalo todo lo vinculado a los X-Men. Si quieren volver a leer sobre el hombre más leído en la historia de este blog, vayan ACÁ. 

Bruce Willis

Este es el post que leíste vos, tu novio, tu hermana, tu mamá, tu tía, tu abuela y tu vecina. Me atrevo a decir que no hay nadie en este mundo que no ame a Bruno. Y aunque los años pasen y podamos acostumbrarnos a otras caras en películas de acción, Willis es irremplazable. Es fuerte, es encantador, es músico, es tan duro de matar y tan fácil de amar. Le arrebataron el primer puesto sólo por tres puntos, pero es un ganador nato. Si quieren repasar por qué, vayan ACÁ.

Luke Evans

Tal como dijimos ACÁ, Luke Evans es el tapado de esta sección. En el vecinito, nos encanta descubrir nuevos talentos y Evans calificó como Drácula, como Mosquetero y como Gastón, uno de los mejores villanos del cine en la nueva versión de La Bella y la Bestia que muy pronto reseñaremos en el balance cinéfilo. Si la vecinita entregara premios, Evans se llevaría el de revelación masculina. No hay que perderlo de vista. Es una joya a cuidar. 

Jake Gyllenhaal

Cuando escribí sobre Jake Gyllenhaal creí que nadie lo conocía, que a nadie le gustaba, pero sí tenía claro que a mi me gustaba lo suficiente para escribir sobre su vida, sus aciertos cinéfilos y sus bodrios (que no son tantos). Resultó que el día previo al post, al anunciar que Gyllenhaal era el elegido, una procesión de vecinitas ardía en agradecimientos varios la decisión de haberlo incluido en la sección hot del blog. Gyllenhaal genera eso y un montón de cosas inconfesables. Hablar de él en cinco líneas es un crimen. Repasen ACÁ la versión completa de mi favorito y el de muchas vecinitas.


Robert Downey Jr.

Había que hablar de chicos malos. Antes de calzarse su traje de acero, este hombre supo enamorar a la triste Ally McBeal y a nosotras, claro. Robert Downey Jr. fue el quinto hombre más leído en la historia del blog, pero amado desde siempre, con todo su desborde, sus anteojos de colores y sus trajes brillantes. Y si nos canta de nuevo Every breath you take junto a Sting no hay cosa que no podamos perdonarle. Si quieren ver esa escena imperdible y leer sobre el hombre de acero, vuelvan ACÁ. 


Hugh Jackman


Que alguien me explique por qué Jackman nunca fue Bond, James Bond. Teniendo todo para hacerlo, en lugar de representar al famoso agente del servicio secreto de inteligencia británico, Jackman afiló las cuchillas y se convirtió en un superhéroe de Marvel. La vecinita prefirió rescatar una parte más amorosa y naif de su filmografía. ACÁ pueden repasar las elegidas. De Australia con amor.


George Clooney

Aunque ya casi no aparezca en la pantalla grande y se dedique a producir, dirigir y en sus ratos libres a denunciar a Trump, la carrera del gran George es tan única como él. Clooney fue el único en esta sección que tuvo ACÁ su carta de cumpleaños y fue protagonista de 10 buenas razones para ver Los Descendientes y otras 10 buenas razones para ver Un día muy especial. Que nos venda relojes, café en cápsulas o películas comprometidas. Clooney es carisma, elegancia y belleza. Por los siglos de los siglos. Amén. 


Ryan Gosling


Estoy segura que Gosling se la cree y tiene razón. Es lindo. Muy. Tanto que todo le queda bien. No hablemos de sus abdominales y de la escena genial de Dirty Dancing en Crazy stupid love. Hablemos de él en Diario de una pasión bajo la lluvia. Hablemos de su amor a primera vista en Blue Valentine.  Hablemos de su campera en Drive, de su rubio platinado en The place beyond the pines y este año, por si nos faltaba algo, lo vimos bailar tap y lo comprobamos: es perfecto. Hace bien en creersela. Lo perdonamos. ACÁ sólo pudimos hablar de su amor por su perrito adoptado de refugio y de la famosa escena con Emma Stone. Volveríamos a hablar siempre de Gosling. Es una de nuestras fuentes de inspiración favoritas.


Paul Rudd

El chico tierno y divertido del blog. El primero, el que inauguró esta sección. Quizá, hoy todas le debemos un poco a él. No estaríamos balanceando el Todas aman si no hubiera sido por Paul Rudd. 
Así que si quieren volver a leer cómo y con quién empezó toda esta historia vayan ACÁ.
Eternas gracias al bello Rudd.

Joaquin Phoenix

Su rareza, su labio partido, sus ojos azules. Nos gusta Phoenix. Sabemos que está roto y un poco loco, pero eso no invalida su lugar  bien merecido en el Todas aman.  Lo más curioso es que Phoenix no necesita fingir para ganarse su lugar. Ni siquiera aplica en los estereotipos. Es bajito, tiene panza, lejos está de ser atlético, no es el típico ganador, más bien, todo lo contrario. Y sin embargo, acá está. Si quieren repasar por qué se ganó un espacio en este blog, vayan ACÁ.

Jesse Eisenberg

Porque así como escribimos sobre la belleza insolente de Clooney, la rareza de Phoenix y la ternura de Rudd, también tenía que escribir sobre un feo lindo. Todas las vecinitas tenemos uno. Jesse Eisenberg es el elegido de este barrio y quien se encargó de cerrar la puerta de esta sección ACÁ.

Llegamos al final del primer balance de este 2017.
Espero les haya gustado y desde ya la vecinita recibe futuras sugerencias para ampliar en un futuro esta sección.

Nos reencontramos el viernes!

10 noviembre, 2017

La vecinita ama a: Jesse Eisenberg


Si agudizaron la vista habrán notado un sutil cambio de nombre en esta sección: La vecinita ama.
Y es que hoy el clásico Todas aman viene más personal que nunca. Si bien todavía no se qué repercusiones puede llegar a traer este post y con cuántas sorpresas me puedo encontrar, tengo claro que del otro lado de la pantalla no tendré competencia ni habrá una fila de mujeres ardientes en deseo por Jesse Eisenberg.
Son esas cosas raras que nos pasan en la vida, vecinitas.
Un día nació mi amor por este chico que parece hiperquinético, que habla demasiado rápido, que no me gustan los rulos, pero los de él me encantan y la lista podría continuar. Todas tenemos un feo lindo que nos encanta. Además, no todos los hombres son Ryan Gosling o George Clooney, aunque sería lindo.
Teniendo en cuenta que este blog se termina y éste será el último post del Todas aman, es cierto que podría haber cerrado esta sección con una bomba; un Tom Hardy, un Brad Pitt, pero no. Nos gusta encontrar belleza en la rareza.
Eisenberg es el elegido del reinado del escorpión y el que baja la persiana de esta sección.

Repasemos algunos motivos para declararle nuestro amor. 


Ama a los animales y se involucra en la causa por su defensa y sus derechos; colabora con un santuario de rescate de animales de granja; es vegano - claro - y ama a los gatos.
Además de ser actor, es antropólogo y escritor.
Escribe para The New Yorker y hace un tiempo publicó un libro de relatos llamado El besugo me da hipo. Sufre de TOC y se hace cargo en cada entrevista que le preguntan por sus trastornos obsesivos. 
A pesar de venir de una familia donde su madre y su hermana se dedicaron a la cosa más histriónica de la actuación, Jesse siempre sufrió pánico escénico. Es inseguro y se le nota. Ese hablar veloz, ese cuerpo flaco y desgarbado, esos ojos chiquitos que no paran de mirar nos hablan de una ansiedad profunda que somos capaces de diagnosticar sin título de psicología.
Sin embargo, nada de lo que digan puede hacerme cambiar de opinión.
Este barrio ama a Eisenberg, especialmente en estas películas:

The end of the tour

Por favor, vean The end of the tour. No importa si Eisenberg les gusta mucho, poquito o nada. Recomendada especialmente para los que estudiamos periodismo, los que amamos leer y sobre todo, para los que creemos que David Foster Wallace, el último gran novelista norteamericano, se fue demasiado pronto de este mundo. 
The end of the tour es una aproximación a dicho escritor, quien a los 46 años decidió terminar con su vida, pero la película no se encarga de eso, sino de recrear una entrevista de cinco días realizada por David Lipsky (Jesse Eisenberg), periodista de Rolling Stone y fan de la obra del escritor. Durante esos días, el periodista lo acompaña en la gira de presentación del famoso libro La broma infinita. Mientras tanto, conocerá la intimidad de vivir con Foster Wallace (Jason Segel). El amor por sus perros, la televisión, la comida chatarra y su amor platónico por Alanis Morisette. Pero sobre todo, aprenderá su forma de ver la vida. 
La volví a ver hace unos meses, la  volvería a ver mañana y siempre.
Es un hermoso retrato periodístico, literario y cinéfilo.
Además, es la oportunidad de ver a Marshall de How I met your mother en un papel serio, más no solemne. 
No se la pierdan.


Y aunque van a quedar fuera películas tan pochocleras, tan blockbuster que me gustan tanto como Zombieland o la saga de los magos que lo tienen como parte del cast, tengo que elegir y es ahí cuando siento que es preciso y precioso recordar: 

 Cafe Society

No voy a extenderme porque el año pasado ya hice mención y post especial ACÁ sobre esta película, la n°47 de Woody Allen, pero sí vale la pena decir que si les gusta el romance y de paso ver un pintoresco retrato de la década del 30, Cafe Society es la película.
Vean Cafe Society y suspiren.


06 octubre, 2017

Todas aman a: James McAvoy


Tan escocés como un buen whisky, la música celta, el kilt o las letras de Sir Arthur Conan Doyle. Así es James McAvoy. Pelirrojo, por supuesto, y de bajo perfil, aunque su creciente exposición en la saga de X-Men nos haga pensar lo contrario y lo posicione dentro del selecto club de superhéroes. Pero dejemos de lado la fantasía y la ciencia ficción y hablemos de algo bien real: su cara aniñada. Acusa  38 años bien llevados. Su cara y su cuerpo lo confirman. Sin embargo, en algunas entrevistas, declaró sentirse desgarbado y muy pálido para entrar en la categoría de ícono sexual en la que suelen incluirlo ciertos medios ingleses.
Desde este barrio nos gustaría decirle que no se tire tan abajo, que su palidez no nos importa. Lo queremos así: desgarbado, pálido y barbudo. Lo queremos a pesar de ser el policía más corrupto en Filth, nos enamoramos de él como lo hace La joven Jane Austen y es uno de nuestros médicos favoritos en El último rey de Escocia. Parte de este resumen cinéfilo es por demás ecléctico, es cierto, McAvoy se carateriza por eso pero también por ser siempre - o casi siempre - un chico encantador. Un poco tímido, un poco loco. No discriminamos y aceptamos el juego que quiera jugar. 
Este barrio tiene sus favoritas. Muy favoritas. 
Las dos son pochocleras y McAvoy está más loco lindo que nunca y tan  niño irresistible como siempre.
Pasen y lean!

Wanted
(Se busca)

Wanted es una adaptación de un comic, y como tal genera tantas expectativas como controversias.
Los puristas salieron horrorizados. En cambio, los que no venimos de ese mundo pudimos relajarnos y ver más sueltos de cuerpo esta adaptación del director ruso Timur Bekmambetov.
Wesley Gibson (James McAvoy) tiene un trabajo aburrido, una jefa que detesta, sufre de ataques de ansiedad y tiene una novia que lo engaña con su compañero de trabajo. Tufillo a cliché, vecinitos. Pero no se equivoquen. La vida de Wesley va a cambiar. Va a ser emocionante. ¿Peligrosa? Tal vez. Pero en la vida dicen que hay que tomar riesgos y si encima la que te viene a contar todo ésto es Angelina Jolie, no sé, al menos hay que escucharla y darle el beneficio de la duda. Se casó con Brad Pitt. Se merece nuestro respeto. Brangelina le cuenta que su padre, que lo abandonó cuando era un niño, acaba de morir. Mejor dicho, lo asesinaron. Angelina era una de sus compañeras en el crimen y papá Gibson, el mejor asesino del mundo. Junto a Morgan Freeman y otros matones conforman una banda criminal organizada y Gibson hijo debe ocupar la silla vacía, aprender el oficio y vengar la muerte de su padre.
Wanted muestra el camino de transformación de McAvoy. De la fragilidad inicial a su lado oculto asesino.
Wanted es una tarde/noche de pochoclo asegurado. Cada vez que la veo me divierto como un chico. Tiene mucho humor y escenas de acción que me encantan.
A los que les gusta Brangelina, hay que decirlo, está en todo su esplendor.
Y a las que les gusta McAvoy caerán rendidas gracias a sus gestos desamparados de bombón asesino.

Split
(Fragmentado)

No voy a spoilear nada de Split porque la escena final - post créditos - es tremenda y lo mejor de todo: un guiño que garantiza una continuidad.  Los trabajos del director de origen indio, N. Shyamalan, siempre son una sorpresa. En general, de las buenas. Recordemos Señales, Los huéspedes (!!!) Sin embargo, muchos creen que después de Sexto sentido y El protegido nada fue igual. Este barrio cree que no sirve de nada mantener esa postura tan rígida porque condiciona la mirada ante la novedad y te ubica en ese lugar de comparación insufrible. Por suerte, todavía me siento a ver una de Shyamalan sólo por el placer de hacerlo. Y eso fue lo que me pasó con Split, la historia de un hombre con un trastorno de identidad disociativo que secuestra a tres adolescentes con un propósito poco feliz para las chicas. McAvoy sufre de personalidad múltiple. A veces es Hedwig, un niño de 9 años o Patricia, una mujer autoritaria. También es Dennis, un hombre con un grado importante de TOC o Barry, un diseñador de indumentaria. Entre sus 23 personalidades, de las cuales Shyamalan nos muestra cuatro o cinco, se esconde una bestia a punto de atacar. Lo de McAvoy en Split es un trabajo actoral interesante que vale la pena ver. 
Si hay psicólogos leyendo del otro lado, deben estar salivando. Y es que Split, en el momento de su estreno, se ocupó de hablar de este trastorno.
Nosotras, vecinitas, dejemos a los expertos en la disciplina con sus casos y sus papers. 
Nuestra atención está puesta en el loco lindo.
También lo queremos así, bien piantao.

07 julio, 2017

Todas aman a: Luke Evans


Qué poco se sabe de Luke Evans.
Cuánta injusticia, cuántos años desperdiciados, cuánta ignorancia. 
Perdón, Luke. Estábamos ocupadas hablando de otra gente pero supiste esperar y por eso bien merecido tu lugar en este blog. 
Es cierto, Luke Evans no se caracteriza por ser popular. Apenas hace unos meses conocimos parte de su filmografía. Nada apabullante. Más bien escasa, pero le apostamos. A veces, en la vida, hay que tomar riesgos. 
Luke lo merece.
Británico, nacido en Gales, ya desde su adolescencia empezó a estudiar canto y baile y no paró hasta llegar a las tablas londinenses. Su oportunidad cinéfila fue recién a los 30 años, cuando audicionó para la película Guerra de Titanes. Nos puede gustar mucho Evans, pero sabemos que hay películas imposibles de ver. En cambio, con mucho amor y voluntad, la vecinita hizo el esfuerzo de soportar tremenda belleza y seleccionar para ustedes una muestra del trabajo del "tapado" del mes.
El tapado que merecer ser "destapado"
Acá, mis elegidas.

Drácula Untold: la leyenda jamás contada

Siempre es lindo ver versiones y reversiones de Drácula. En Drácula Untold, Luke es el Príncipe Vlad de Rumania dispuesto a enfrentarse a los peligros que amenazan a su familia y a su reino. Nadie podrá siquiera arrimarse a lo que hizo Coppola, pero en Drácula Untold el director retoma la armadura roja y la visión romántica del protagonista, un héroe convertido en un ser maldito por haber perdido a su gran amor en circunstancias violentas.
Esta nueva versión es ambiciosa en su despliegue visual y en la idea de contar el origen del famoso personaje, pero su guión es flojo. Luke, en cambio, hace lo suyo con hidalguía y elegancia. Es un guerrero carismático que se transforma en una bandada de murciélagos, sana al instante y repele la plata y los símbolos sagrados. La versión de Luke con colmillos se vuelve irresistible. Durante hora y media no podemos dejar de elogiar su brillante armadura. Y sí, su mordida sangrante.

Los tres mosqueteros

Parece que a Evans le encanta interpretar a caballeros que luchan a capa y espada. Y le sienta bien. En esta versión de Los tres mosqueteros - bastante cómica por cierto -  Luke es Aramis, el mosquetero seminarista. 
Se trata de una adaptación libre del clásico de Alexandre Dumas, por eso hay que verla con ojos benévolos. No se pongan exquisitos. Eso déjenlo para Evans, uno de los pocos que puede usar esa barba, esas camisas abultadas, anteojos y ser espléndido.
Todos para uno y Evans para todas. 

La Bella y la Bestia


La Bella y la Bestia fue una de las pelis más esperadas en este 2017. Y no nos defraudó. Al contrario, nos refrescó la memoria de un clásico, nos apabulló con musicales de ensueño, nos encantó ver a nuestra amiga Emma Watson como Bella, pero sobre todo,  nos enamoramos del villano Gastón. Cuando llegue el momento del balance cinéfilo le dedicaremos unas líneas especiales a esta película, pero ahora hablemos del malo en cuestión. 
Nadie es hábil como Gastón, nadie es ágil como Gastón.
Nadie tiene un cuerpazo como el de Gastón.
No hay hombre en el pueblo tan macho como Gastón
La famosa canción de Gastón en el musical de la Bella y la Bestia parece haber sido escrita para machos de ley como Luke Evans.
¿A quién le importa la Bestia si está Gastón? Tan vanidoso y tan arrogante pero con tanto derecho a saberse bello.
Gastón merece más tiempo en pantalla por encantador, pero sabemos cómo termina esta historia. Lo importante es que Luke Evans podrá agregar en su CV que por fin le llegó un papel a su medida con el sello codiciado de Disney 
Gracias a su rol de Gastón le auguramos una larga vida cinéfila.
Acá, una muestra de una de las mejores escenas de la película en cuestión:


Nota final y un trago amargo: Hace algunos años, Luke Evans declaró abiertamente su homosexualidad. Sin embargo, este motivo no iba a dejarlo fuera de la sección favorita de muchas vecinitas del barrio. 
Sabemos que Luke trabajó en la adaptación cinéfila de La chica del tren, que hizo de Zeus y se pasea en paños menores y con coronita dorada y también fue parte de la movida Hobbit, pero mi tarea bloguera culmina con estos tres imprescindibles.
Sigamos de cerca a Evans.
Quizá, el menos popular de esta sección se convierta en toda una revelación.
Cualidades, no le faltan.

11 abril, 2017

Todas aman a: Bruce Willis


Le dicen Bruno y hace rato perdió todo el pelo de la cabeza, pero no las mañas.
Sonríe de costado, sabiendo que sólo con eso alcanza para ganarse el amor de todas las vecinitas. Bruno no necesita una gran producción detrás para saberse winner. 
Su outfit favorito son las musculosas, remeras oscuras, jeans y una rusticidad a cuestas que no abandona.
En cambio a él sí lo abandonaron. Lo cambiaron como un trasto por un modelo más joven, por carne fresca. La ideóloga responsable de semejante locura fue su ex mujer, Demi Moore. Lo que Demi no podía imaginar es que pagaría un precio muy alto por su decisión desacertada e incomprensible al día de hoy.
En el año 2000, después de 13 años de matrimonio, Demi dejó a Bruno por un sex toy llamado Ashton Kutcher, y hasta se casó con el joven.
Bruce, tan moderno, buen tipo y nada rencoroso fue a su boda y hasta se prestó a una producción fotográfica en la que se mostraba al trío en cuestión.


Años más tarde, parece que Kutcher enganó a Moore con cuanta mujer se le cruzó por sus narices. Ella quedó destruida psicológicamente, empezó a padecer trastornos alimentarios y su carrera artística quedó en el olvido hasta el presente.
Bruno, en cambio, salió fortalecido. En 2009 se casó con una modelo y actriz con quien tiene dos hijos, además de los tres que tuvo con Demi Moore, y su carrera profesional no sufrió altibajos.
A sus 62 años, sigue siendo garantía de éxito en la pantalla. Queremos tanto a John McClane en Duro de Matar, al Dr.Menville en La muerte le sienta bien, al encantador Jimmy "Tulipán" Tedeski como el vecino asesino, su voz de zorro embustero en Vecinos invasores y como fantasma en la inolvidable Sexto sentido, pero por cuestiones de tiempo y espacio tenemos que elegir sólo un recorte de su extensa carrera. Excepto la última elegida que leerán a continuación, dejamos de lado su perfil de hombre de acción y nos centramos en el lado B de Willis.
Porque Willis podrá rescatar gente de un edificio en llamas, perseguir a malhechores pero no olviden que también es un chico sensible. 

Moonlighting
(Luz de luna)

¿Cómo no amar Moonlighting? Esta serie fue el trampolín de Willis y marcó su camino al éxito. En Moonlighting Willis era el detective David Addison, un canchero que hacía pareja con su colega Maddie Hayes. Moonlighting era una comedia de detectives que se emitió entre 1985 y 1989. En cada episodio la pareja resolvía casos e histeriqueaban a lo pavote. Su creador, el mismo de Remington Steele (otra serie ochentosa que amábamos), nos regaló cinco temporadas de casos cómicos y misteriosos. La vecinita siempre va a recordar con mucho cariño esta serie porque no sólo Willis arrancaba su carrera, sino que con él nos iniciábamos en el maravilloso mundo serial.

The story of us
(Nuestro amor)

Nuestro amor me hace llorar cada vez que la veo. Miles de veces. Y no me canso. El groso de Rob Reiner tiene la culpa. La película cuenta los altibajos de un matrimonio de 15 años. Del enamoramiento al rechazo. De las situaciones cómicas al llanto. Del viaje por Europa para reconstruir la pareja a la separación. La vida de Bruce y Michelle no se presenta de manera cronológica, sino que se apela a los saltos temporales que conforman los recuerdos de la vida en pareja. Cada uno de los protagonistas, en el momento de crisis conyugal, intentará recordar los motivos que los llevaron a estar juntos y elegirse cada día.
Es una película tremendamente emotiva que en algún momento tendrá su merecido lugar en la sección 10 buenas razones.
Bruce está adorable y seríamos capaz de perdonarlo una y mil veces. 
Compren carilinas y vean Nuestro amor. 
Es una orden.

Moonrise Kingdom
(Un reino bajo la luna)

Cuando nos enteramos que Willis iba a trabajar con Wes Anderson, uno de nuestros directores favoritos del barrio, empezamos a tachar los días para el estreno. Por suerte, el estreno llegó y no sólo no nos decepcionó sino que Moonrise Kingdom es nuestra película favorita de Wes.
Bruce es Sharp, el sheriff de la isla donde transcurre la historia quien decidirá convertirse en el tutor legal de Sam, el pequeño boy scout enamorado de Suzy. Moonrise Kingdom es una oda a la infancia y como tal, los chicos ocupan el papel central. En la película de Wes, nuestro amigo Bruce es - una vez más policía - sí, pero el policía más dulce que haya hecho en toda su carrera. Y eso, se lo debemos a Anderson.

Ocean's twelve

Es un cameo, pero quizá uno de los mejores. Amamos la trilogía de ladrones fashion de casinos de Soderbergh, y por si fuera poco, en la segunda parte, aparece Bruce Willis haciendo de él mismo. Julia, su compañera de escena, también juega a ser Julia Roberts. 
Sería largo y aburrido explicar la secuencia. 
Vale la pena volver a verla.
No sólo por Bruce, sino porque es uno de esos casos raros de buenas segundas partes.

Red 1 y 2

Red es pochoclo asegurado. Una especie de parodia a las películas de Bond donde un grupo de agentes retirados, ya jubilados, se ven en un enredo y tienen que volver a las armas. 
Acción, comedia, romance apta para todo público. 
Todos el cast está grande pero ninguno hace papelón. 
Una joya.

Y como a Bruno siempre le gustó cantar (tiene o tuvo una banda llamada The return of Bruno) terminamos este post con Willis, versión cantante.


Policía o cantante, sólo hay algo claro que Demi no entendió: a Bruno no se lo abandona. 
Nunca. 

14 marzo, 2017

Todas aman a: Jake Gyllenhaal


Imaginen que están en su restaurant favorito. No importa si es un bodegón o uno con vista a Puerto Madero. Un camarero se acerca con el menú o esa pizarra escrita con los platos del día y no pueden decidirse. Les gusta todo. Hay varias opciones y ustedes encajan en todas. 
Saben que si piden las pastas se van a quedar con ganas de pescado, y si se deciden por la pesca del día no podrán probar el clásico de la casa.

Algo parecido pasa con Jake Gyllenhaal. Es inabarcable. Nos gusta TODO. Es el clásico que hay que pedir y el más exclusivo del menú. Es la langosta y el revuelto gramajo. Es el encanto rústico de comer con la mano y con vajilla de plata. 
Elegir las fotos que (espero) les alegrará la vista durante la lectura fue tan difícil como elegir sus películas.  Es que Jake nos pone verborrágicas, rápidas y furiosas, y entonces por primera vez en la historia del Todas aman y del blog, rescatamos lo bueno y algún bodrio de Gyllenhaal, porque gracias a su intensidad, Jake siempre nos hace ver el vaso medio lleno. 

Controlen sus instintos animales o, como dijo una vecinita amiga, den rienda suelta a su camionera interior. 

Bienvenidas al primer Todas aman del año!

Hoy:
Jack Gyllenhaal

No había chance que Jacob Benjamin Gyllenhaal no se dedicara a la actuación. Hijo de un director de cine y mamá guionista y ahijado de Jamie Lee Curtis y ¡Paul Newman! Su hermana Maggie siguió los pasos de Jake y se dedicó al cine como su esposo, Peter Sarsgaard. Rodeado de gente vinculada al medio artístico, Jake demostró su gusto por la actuación desde niño pero antes fue camarero, guardavidas (me ahogo!me ahogo!) y durante dos años estudió religiones orientales y filosofía en la Universidad de Columbia hasta que colgó todo para dedicarse al cine.

Quiso ser Frodo en El Señor de los Anillos pero le ganó Elijah Wood. Audicionó para ser Spiderman pero Tobey Maguire tomó el lugar. Así que Gyllenhaal encaró su carrera lejos de superhéroes y personajes de aventuras. Y mal no le fue.

Pasen y lean el repaso caprichoso de la vecinita. A veces, mesurable por su calidad fílmica. Otras, por su belleza, diría, casi insoportable.

Secreto en la montaña
(Brokeback Mountain)

No se puede hablar de Gyllenhaal y pasar por alto Brokeback Mountain, porque si bien no fue su primer trabajo sí fue el que lo puso en un pedestal junto a Heath Ledger. Gracias a esta historia de amor gay basada en la novela de Annie Proulx, dirigida por el groso de Ang Lee, Jake ganaría a los 25 años un Premio BAFTA y su primera nominación a un Premio Oscar.
Mucho se dijo sobre el trabajo de su coequiper, Heath Ledger, a quien le tocó el rol más parco y hermético, pero Jack gana por valiente, por sensible y por sanguíneo. Su personaje, Jack Twist, logra exteriorizar lo que pasa en esa montaña, ese verano y lo que vendrá. Es el que se da la cabeza contra la pared más de una vez con tal de estar con su chico. Es el que apuesta, aunque le toque perder.
Y nadie pone en duda la belleza que siempre logra transmitir la mirada oriental de Ang Lee, pero Secreto en la montaña también es hermosa por esas patillas de Gyllenhaal, esos Wrangler y ese bigote que Jake se dejará crecer con el paso de los años, así como crece su tristeza y su frustración por llevar una vida que no está ni cerca de lo que alguna vez soñó junto a su amor, Ennis del Mar.

(Nota: cuando el vecinito daba sus primeros pasos, uno de los primeros posteos fue sobre esta película. Pueden viajar en el tiempo, ACÁ)

Amor y otras adicciones
(Love and other drugs)

Saquémonos la careta. Este híbrido en la carrera de Gyllenhaal sólo existe para que las vecinitas podamos verlo con poca ropa. Amor y otras adicciones pretende ser una crítica a la industria farmacéutica con un toque de comedia y romance. El combo incluye una novia con enfermedad incurable. Anne Hathaway, más insoportable que nunca, es la chica en cuestión que - en principio -mantiene una relación puramente carnal con Gyllenhaal, un visitador médico medio goma que conoce en el consultorio.
Sexo, amor y muchos blisters. Si van a verla, no teman: no hay golpes bajos, sólo Gyllenhaal como Dios lo trajo al mundo. Ese el anzuelo y la única razón para ver esta película.

Zodíaco

La película de David Fincher es un policial pero también es una película de chicas. En Zodíaco todos van tras la pista de un serial killer que a nadie le importa, porque nuestra mirada es para el brazo fuerte de la ley que conforma el trío hot: Mark Ruffalo, Robert Downey Jr. y Jack Gyllenhaal.  Hay una anécdota muy divertida en el barrio del día que junto a dos vecinitas se vio esta película, pero me guardo el detalle y les digo que, si bien Zodíaco nos pareció un plomazo, este barrio banca las películas de Fincher y ni hablar cuando se le ocurre armar un cast como éste.

La sospecha
(Prisoners)

Un sueño hecho realidad: Hugh Jackman y Jake Gyllenhaal en una misma película, dirigidos por un genio como Denis Villeneuve. 
Demasiado bueno para ser cierto, pero les tengo una gran noticia: Prisoners no sólo existe sino que es una peli tremenda. 
Jake es un detective que investiga la desaparición de dos nenas durante el día de Acción de Gracias. Hugh es el padre de una de las criaturas.
Gyllenhaal despista con su ambigüedad, sus tics nerviosos, sus tatuajes, su anillo, su camisa cerrada hasta el cuello y esa rabia contenida que lleva dentro. Jackman es el contrapunto explosivo, el padre sacado y desesperado dispuesto a todo.
Aunque Prisoners les crispe los nervios o les haga comerse las uñas (puaj), la película de Villeneuve es un excelente programa. Un té o un termo de mate, Jackman, Gyllenhaal y ustedes. 
Les garantizo una hermosa y otoñal tarde cinéfila rodeadas de belleza suprema en la pantalla.

El hombre duplicado
(Enemy)

Después de Prisoners, Villeneuve se copó con Gyllenhaal y volvió a dirigirlo en Enemy, la adaptación de la novela El hombre duplicado de José Saramago; para este barrio uno de los mejores libros de nuestra biblioteca. Ese libro hizo que más de una vez me pasara de largo varias estaciones de subte, es el que fui leyendo por las escaleras con el consabido riesgo de partirme los dientes, el que venía añadido a mi mano y costó soltar cuando se terminó.
Gracias Saramago por escribir así.
Gracias Jake por regalarnos tu tortuosa interpretación y sobre todo, gracias al director franco canadiense Villeneuve por cumplir el sueño de todas: ver en una sola película a Jake duplicado. 
Enemy nos presenta la historia de Adam, un profesor de historia que lleva una vida bastante anodina hasta el día que descubre, viendo una película, a un actor igual a él. La búsqueda de ese otro se convertirá en una obsesión por su propia existencia. Un retrato bastante retorcido sobre la crisis de identidad, la metamorfosis, la idealización de uno mismo y los miedos. Incluye una araña muy horrible, pero no se olviden: hay 2x1. Dos Gyllenhaal al precio de uno. 
Mi recomendación: tápense los ojos cada vez que la araña simbólica haga su aparición y disfruten el 2x1.
Gyllenhaal filmado en tonos ocre está como nunca antes. (Debajo, el trailer)

Primicia mortal
(Nightcrawler)

Cuando se estrenó Nightcrawler muchos se indignaron porque la Academia de Hollywood había decidido dejar fuera de las nominaciones a Gyllenhaal. Más allá de la verosimilitud de los premios, del pan y circo de los Oscar, lo cierto es que un actor debería ser nominado cuando le toca jugar un rol distinto a lo que nos tiene acostumbrados, cuando toma riesgos, cuando implica un desafío. Y eso es lo que hizo Jake en Primicia mortal como Lou Bloom, un ave de rapiña que huele el negocio de filmar accidentes y crímenes de manera casera, cruda y áspera, para luego venderlos al mejor postor.
Nightcrawler retrata la obsesión un tanto perversa de Bloom y la falta de ética y manipulación histórica en los medios de comunicación. 
Físicamente escuálido y con una mirada que da miedo, Jake genera por primera vez algo único en las vecinitas: rechazo. 
Sólo por esa rareza vale la pena verla.


Jake no sólo demostró su belleza y talento en la pantalla, sino también en las tablas. Hace un año y medio atrás, durante tres noches, interpretó en Broadway a Seymour en el famoso musical La tiendita del horror, uno de los favoritos de este barrio.
Próximamente podremos verlo en Life, una de esas pelis terroríficas del espacio, tipo Alien donde compartirá pantalla con el tan de moda Ryan Reynolds, pero nuestra mirada siempre estará puesta en esos ojos azules y en ese lunar que cubre su barba y su bigote hipster.
Sabemos que será difícil tomar una decisión.
¿Perdernos en su mirada azul como el mar azul? ¿su lunar? ¿su barba? ¿su peinado tirante o su pelo revuelto? su cuerpo? Nos gustan todas las versiones de Gyllenhaal que nos quieran mostrar en el menú.
Él es nuestro plato favorito.
Y si de algo estamos seguras es que no vamos a pedir dos cucharas.
El postre no se comparte.

11 noviembre, 2016

Todas aman a: Edward Norton


Norton es insoportable.
Es brillante pero arrogante. Es camaléonico pero soberbio.
Google parecía decir todo el tiempo sí, pero no. Intenté buscar una historia que desmintiera estas acusaciones, pero fue inútil. Parece que Eduardo Norton es persona non-grata. Al menos, laboralmente hablando. Es de aquellos que quieren estar en la misa y en la procesión. Entonces, cuando decide participar en una película, no sólo se compromete como actor también como editor, guionista, productor y todos los detrás de escena posibles donde pueda picotear.
En American History X le arrebató el trabajo al editor responsable y se encargó de la versión final. Con Marvel tuvo diferencias artísticas porque pretendía que su versión de Hulk tuviera más "realismo" y dicen que en Birdman no tuvo que hacer mucho porque Norton hizo de Norton, un actor insolente pero de prestigio que representaba todo lo que le faltaba al superhéroe venido a menos que interpretó Michael Keaton.
Y hasta acá llegó la maldad. No me pidan más. Ya bastante me costó leer y escribir todas estas cosas, porque Norton podrá ser todo lo soberbio que quieran pero también es ese hombre de cara aniñada que me enamora como boy scout en Moonrise Kingdom o aún con su cara rota en El Club de la pelea, aunque este barrio tiene sus elegidas. Excepto una de ellas, no son descollantes pero tienen un no se qué nortoniano. Si aman a este muchacho, no pueden no ver estas películas.

Down in the valley
Director: David Jacobson

Norton hizo mejores películas pero Down in the Valley es una hermosa locura independiente. Hermosa porque lo incluye, más rubio y más dulce que nunca, aunque loco como una cabra. Norton es Harlan, un chico encantador que se cree ¿cowboy? Trabaja en una estación de servicio y allí conoce a Tobe, una adolescente que le coquetea y lo incita a dejar su trabajo y pasar un día de playa juntos. Harlan no tiene mucho que perder y decide seguirla. A medida que avance la película le sacamos la ficha al vaquero que, a pesar de la oposición del padre de Tobe, seguirá viendo a su novia a escondidas y revelará una personalidad esquizo que dará vuelta la historia. La película es casi entretenida pero, ¿qué es creerse vaquero? ¿es llevar el outfit adecuado? ¿es saber montar a caballo? ¿manejar las armas? ¿ir de rodeo? Es probable que Down in the valley sea delirante, pero en todo caso lo es tanto como nuestro amor por el falso obse - vaquero.

La hora 25
Director: Spike Lee

Norton se gana nuestro corazón desde que empieza La hora 25 sólo por salvar la vida de un perro malherido, un poco bravo, que terminará adoptando como mascota. Osea, Norton pet-friendly y con eso ya sumó porotos a lo pavote, pero la película de Spike Lee es mucho más que un perro bravo salvado y por eso la incluí acá.
La hora 25 cuenta el último día de libertad de Monty Brogan (Norton) antes de entrar a cumplir su condena en la cárcel por tráfico de drogas. En esas últimas horas intenta de manera expres recuperar la relación con su padre, con su novia y sus dos mejores amigos; uno de ellos el inolvidable Philip Seymour Hoffman. Todo el peso de la película está puesto en estos vínculos, en largas conversaciones entre los protagonistas y en el recuerdo de cómo Brogan llegó hasta ahí. Norton se sumó como productor y se dio el gusto de incluir algunos guiños propios, por ejemplo, su pequeño homenaje a El Club de la Pelea. En la escena en cuestión, le pide a su amigo broker que lo golpee antes de entrar a la cárcel para verse y que lo vean golpeado de antemano por la vida.
Norton es casi tan sufrido como ese perro bravo del comienzo, sólo que no tiene a nadie que lo rescate.
Podríamos hacer el esfuerzo y ayudarlo, cual chapulinas coloradas.

Keeping the faith
Director: Edward Norton

Divinas tentaciones es el triángulo amoroso-religioso que forman tres amigos: Stiller versión rabino, la rubia pispireta con ínfulas de ejecutiva y Norton versión sacerdote. Sí, sa-cer-do-te. Si son de las que fantasearon con Ladislao en Camila, acá tendrán una experiencia religiosa más alegre.
Brian, Jacob y Anna fueron mejores amigos durante su niñez, pero Anna y su familia se mudan de la ciudad. El trío se convierte entonces en dúo hasta la vuelta al barrio de esa chica que ya no es una niña, sino una mujer con trajecito de ejecutiva y el celular adosado a la oreja. El reencuentro hace tambalear las carreras espirituales de Brian y Jacob. El rabino carga con la culpa de enamorarse de una goy y jugarse su carrera religiosa. Brian enfrenta la crisis de ser el único creyente que no puede hacer las dos cosas: enamorarse de su amiga y seguir su servicio como sacerdote en la iglesia.
La comedia romántica de Norton incluye hermosas panorámicas de NY, buena música y una dedicatoria al inicio que dice: Por tener fe en todo el mundo. Con esas palabras y esta película Norton honra la memoria de su madre.
Norton versión sacerdote arrastra más fieles queturistas en el Vaticano.


Fue superhéroe pero no resultó.
Fue galán romántico y ahí le fue un poco mejor.
Fue policía rudo, médico, vaquero, mago, insomne violento. Pónganle el rótulo que más les guste.
Norton es esa rubia debilidad de ojos hundidos, licenciado en Historia y ferviente ambientalista.
Novio de Drew Barrymore, de la viuda de Kurt Cobain, de Salma Hayek y tantas más.
Acusa 47 años que nunca se van a notar.
Es y será por siempre mi novio rubio.
Aunque siempre le arrebaten los Oscar en la cara,
Aunque se haya hecho mala fama,
Y aunque nadie lo quiera, Norton es el capricho del mes del reinado del escorpión.
Y con él, mi favorito, cierro esta sección y las espero el año que viene con más gente linda!

20 septiembre, 2016

Todas aman a: Hugh Jackman


Cualquiera podría enamorarse de Hugh Jackman a primera vista y lo entenderíamos. Alto, de porte atlético, australiano, galán, actor, superhéroe, con aptitudes probadas y suficientes para el baile y el canto y la lista de atributos podría seguir. A pesar de tener todo para impresionar, Jackman es ese hombre de perfil bajo al que no se le conocen escándalos. Está casado desde 1995 con la actriz Deborra Lee Furnes que le lleva una marcada diferencia de edad. Adoptaron dos niños y desde los 90 conforman una de las parejas más sólidas y estables del espectáculo. ¿Quién querría soltar por ahí un marido como Jackman? No sólo entendemos a Lee Furnes, la aplaudimos.
Además de su belleza innata, Jackman da buen tipo. Todas lo aman: madres, hijas, tías, abuelas y por supuesto, la vecinita de enfrente. 

Sepan disculpar pero no haré mención a su porte peludo ni a sus cuchillas de superhéroe  porque para este barrio Hugh no es Wolverine, es un importante miembro de la alta sociedad británica en una de Woody Allen, es un duque que enamora a Meg Ryan y es un mujeriego que cuida a Jane, su compañera productora en un canal de televisión.
Ninguna de las películas elegidas es descollante. Ninguna fue un éxito abrumador. Este post no evalua la calidad de las mismas, sólo refiere a un Jackman irresistible que vale la pena ver y volver a ver para creer que alguien así, en algún lugar de Australia, existe.

Pasen y lean la versión azucarada de Hugh Jackman, el varón fiel.

Scoop

¿A quién le importan los trucos de magia que se empeña en hacer Woody Allen cuando Hugh Jackman aparece en pantalla? En 2006, el galán se enamoró de Scarlett Johansson en Scoop, y nosotras de él, o mejor dicho de Peter Lyman, un high class londinense que oculta una personalidad serial killer. En las sombras será "El asesino del Tarot". ¿Jackman asesino? Ni así le tenemos miedo.
Scoop es la búsqueda de una primicia y Sondra (Scarlett Johansson), periodista principiante, es la elegida y quien deberá husmear cual sabueso las pistas que la lleven a desenmascarar al asesino y difundir la primicia que un conocido periodista fallecido no llegó a publicar. Sondra, con brackets y gafas sin onda, conquista a Peter Lyman. Su coequiper será Sidney (Woody Allen), un mago berreta que, aunque temeroso y poco jugado, la acompañará en la aventura.

Scoop aplica para pasar el rato, sobre todo, para ver a Jackman enamorado y suspirar cuando le suplique a Scarlett que se quede a dormir con él, que hace ricos desayunos, que va a llevarla a un concierto de la Filarmónica y que hasta le enseñará a pescar en su tiempo libre.
A Scarlett le toca la difícil tarea de dejarse seducir y jugar al gato y al ratón con el galán.
Cualquiera de nosotras hubiera hecho el esfuerzo.
Aún, con un Jackman asesino.

Kate and Lepold

En el barrio amamos Kate and Leopold porque - entre otras cosas - incluye al mejor Jackman: romántico, vestido de caballero y perdido en el tiempo. Leopoldo es un caballero de época de fines del siglo XIX, habla y escribe como en una novela de Jane Austen y ostenta el título nobiliario de Tercer Duque de Albany, aunque venido a menos ya que nada queda de la fortuna familiar, y por ello y una imposición familiar deberá casarse con una mujer de fortuna, pero con sus modales, su encanto y un accidente de por medio dejará de lado la obligación familiar y conquistará a una de las musas del barrio: Meg Ryan.

La historia de Kate and Leopold es una fantasía romántica con salto temporal que va del año 1876 al 2000 e inicia con Stuart, ex novio de Kate, cuando descubre un portal al año 1876. Allí está Leopold, infeliz y aburrido, a punto de anunciar su compromiso con la ricachona cuando la curiosidad lo lleva a perseguir a Stuart que registra todo lo que lo rodea. La persecución deviene accidente y Leopold termina inconsciente en el sillón de Stuart, en Manhattan, en un mundo moderno donde existen tostadoras y lavavajillas. Leopoldo debe asimilar los avances de la época en la que cayó accidentalmente pero también se hace un tiempo para conquistar a su vecinita, Katherine, una mujer ejecutiva y escéptica que cree haber perdido sus mejores años al lado de su ex novio. La historia le demostrará lo contrario. 
Como buen caballero, Leopoldo es capaz de perseguir a un ladrón, a caballo, en Central Park. Es cortés, sabe qué flores deberá obsequiar a una dama que se pretenda conquistar, autofabrica una pluma y escribe una invitación con una caligrafía perfecta, cocina y prepara una cena para Kate en la terraza del edificio, contrata a un violinista callejero para la velada romántica, la lleva en brazos a la cama, la arropa y prepara desayunos con frutillas y mascarpone. Por otro lado, Kate hace lo que mejor sabe hacer: se viste bien, lleva un buen corte de pelo y sus mohines encantadores de siempre. Junto a  Leopoldo escucha Moonriver, la canción de Desayuno en Tiffany's y le anticipa que la historia de amor del príncipe Charles y Lady Di es una advertencia para no vivir y creer en los cuentos de hadas.
Finalmente, la vida tiene otros planes para ella que no vamos a develar acá, aunque ya se imaginan.
Kate and Leopold es romance puro y Jackman el caballero perfecto.
Cabe destacar como bonus el tema de Sting que suena en los créditos finales. Imperdible.

Someone like you

Someone like you es una película injustamente olvidada, no sólo porque incluye a Hugh Jackman sino porque buena parte de ella es casi un himno al feminismo y está basada en el bestseller Fauna conyugal de Laura Zigman, uno de los tantos libros de la movida chik-lit. Si lo desean, pueden revisitar el post ACÁ.

Jane Goodale (Ashley Judd) es productora en un programa de televisión en NY. Cuando Ray (Greg Kinnear) el nuevo productor ejecutivo proveniente de Washington se suma al equipo, Jane se enamora y Ray deja todo por ella. El romance prospera hasta que a Ray se le ocurre terminar abruptamente la relación. Aturdida por el dolor y la sorpresa, Jane intenta explicarse el comportamiento inmaduro del hombre moderno y lo compara con el de ciertos animales machos. Casi como un hobby, la protagonista se vuelve una estudiosa en el tema, compartirá sus teorías sobre "la vaca vieja y la vaca nueva" con su mejor amiga (Marisa Tomei) que, como tal, no hará otra cosa que arengarla en la misión. El animal de laboratorio será Eddie (Hugh Jackman), su compañero de trabajo, tan banana como irresistible, que además será su roommate cuando Jane no tenga dónde ir a vivir. Juntos compartirán el loft del galán, quien es capaz de hacer una aparición de madrugada, en calzones, y picotear comida china fría con su compañera. Cuando Jane decida sacarse la careta de mujer superada y llore desconsoladamente el abandono de Ray, allí estará Eddie para abrazarla y decirle palabras amables y amorosas. Eddie también es ese hombre que cuando Jane tenga el rimel corrido de tanto llorar la llevará a un bar a tomar una cerveza y le dirá unas cuantas verdades en la cara, aunque duelan. Y es el mismo que se reirá con ella de las desgracias e intentará besarla en el countdown de un fin de año solitario.
Alguien como tu es una película del año 2001 que no pasa de moda y Jackman confirma que puede con Ray y con quien sea.

Por último,  hace unos años Jackman audicionó para calzarse el traje de James Bond, pero perdió la partida contra la nada misma, osea, Daniel Craig. 
Mientras escribo este post entiendo que Jackman nunca podría ser James Bond simplemente porque no está en su esencia. ¿O acaso existe una versión sensible y amorosa de Bond y nunca me enteré? 
Jackman podrá ser Wolverine y usar cuchillas que lastimen, pero también es ese hombre que seca tus lágrimas y te invita una cena romántica en la terraza de un edificio. No se olviden de eso.

Bond, James Bond, nunca podría hacer lo mismo. 
Ustedes eligen. 

29 julio, 2016

Todas aman a: Joaquin Phoenix


¿Es o se hace? ¿Joaquin está medio "tocado" o es una postura, un personaje? 
Nunca vamos a saberlo. Esa gran incógnita nos motiva, nos enamora y nos conmueve hoy en el blog y cada vez que vemos una de sus películas. No nos arranca un suspiro meloso. Joaquin no es miel, es como un trago de autor a descubrir. Te pueden contar qué espirituosas mezclan, cuánto hielo, cuánto batido, cuánto almíbar pero el resultado está en la copa, en el color, en el perfume de ese trago. Hay que probarlo, degustarlo y después pedir una vuelta más.
Así es Joaquin. 

De belleza inquietante, intenso y profundo, casi como esa marca de nacimiento que lleva en el labio que da ganas de mirar de cerca. Eso es lo que provoca: cercanía. Es un imán que atrae.
No es alto ni atlético. Más bien, todo lo contrario. Si no me creen, su panza también es protagonista en Hombre irracional, la última de Woody Allen.  
No es su altura, su porte, ni el labio ni sus ojos clarísimos. Es un enigmático, un rompecabezas difícil de muchas piezas al que vale la pena dedicarle un tiempo y tratar de resolver. 
  
Nació en Puerto Rico y proviene de una familia misionera. Es el tercero de cinco hermanos. Todavía recordamos a uno de ellos, River Phoenix, el chico rubio de Cuenta conmigo que murió tan joven a causa de una sobredosis. Dejando la desgracia a un lado, el clan familiar viajó por toda Sudamérica y cuando finalmente hizo base en LA, empezaron a ubicar profesionalmente a los críos en el mundo de la publicidad. Joaquin no estaba para vender un producto. Él era el producto. Estaba para más y Gus Van Sant, que ya había trabajado con su hermano difunto River, lo rescató y le ofreció interpretar a un adolescente embobado y dominado por Nicole Kidman al el punto de asesinar a quien le pidan en Todo por un sueño. Fue emperador en Gladiador, interpretó al cantante Johnny Cash y fue un veterano de guerra que cae en la secta de Philip Seymour Hoffman en The Master, entre otros.
A pesar de su extenso CV, a la vecinita no le llevó nada de tiempo seleccionar sus favoritas. A continuación, trataré de argumentar el por qué de la selección.

Los amantes
(Two lovers)

Triste y melancólica, esta película de James Gray es una adaptación libre de Noches blancas de Dostoievski. Y una vez más, Joaquin la pasa mal. Nunca lo van a llamar para una comedia. Su vida es tragedia. En Los amantes, Phoenix es bipolar y esa bipolaridad está representada en TODA la película. Hay dos mujeres bien distintas en su vida, dos familias detrás y dos hechos que lo torturan y no lo dejan avanzar: el amante de Michelle (Gwyneth Paltrow), su vecina inestable de la que está enamorado, y el fantasma de su ex con la que estuvo comprometido y lo abandonó. Hay una escena fundamental. Es fría, azulada. Joaquin mira hacia arriba. Con su mirada busca a Michelle en la ventana, desde ese patio interno, con un bolso listo para ir a algún lado. No llueve pero ni falta hace. Phoenix es lo más parecido a un perro abandonado. Y algo de eso hay. Los amantes no levanta el ánimo, pero es de una elegancia casi clásica. Él bien vale la pena.

Ella
(Her)

¿Cómo no enamorarse de Theodore si desde que empieza la película sólo habla de amor? Su trabajo consiste en escribir cartas amorosas de y para gente que no puede o sabe escribirlas. Esto es sólo uno de los tantos puntos a favor de Her. Es una película que podría haber hecho perfectamente mi amiga, Sofia Coppola. De hecho, su director Spike Jonze es el ex marido de Sofia.

Allí donde Los Amantes era gris, fría y azulada, en Her los colores son vibrantes, hay luces de neón, modernidad a patadas, hay destellos de sol que pegan en la cara, nieve, playa, picnic y sin embargo es melanco. Her reemplaza el problema del la comunicación oriental de Perdidos en Tokio por vivir conectado/enamorado de un sistema operativo. Scarlett Johansson, quien fue protagonista de Perdidos en Tokio, es curiosamente la voz que le toca en suerte en el teléfono a Joaquin, aquí llamado Theodore.

El protagonista está recientemente separado. Ama a su ex mujer. Dice cosas hermosas de ella y del matrimonio. Un compañero de oficina elogia su trabajo, su sensibilidad. Dice que sus cartas son casi un pensamiento femenino, y eso es lo que él transmite a través de la pantalla. Es el pensamiento de una mujer en el cuerpo de un hombre que nos gusta.

Theodore vive en un piso con una vista impresionante donde se respira soledad y la falta de una mujer. Sin pensarlo demasiado cree que Samantha, la voz en su teléfono, el sistema operativo que adquiere y sabe todo de él, viene a ocupar ese lugar. Por un momento nos parece imposible, pero después nos ponemos contentas por él. Theodore sonríe, está locuaz, tiene ganas de cantar y tocar el ukelele, no le importa hacer el ridículo en la calle. Está vivo y parece abandonar, por fin, esa extraña tensión que siempre tiene encima. Diríamos, es casi feliz.

Lamentablemente, como dicen que la felicidad son pequeños momentos, Joaquin volverá llorar, perderá el control y por último, retornará a su lugar de origen. Entonces, sabremos que nadie está más solo que él en la pantalla, a pesar que tiene una amiga vecinita genial que está casi en la misma, nuestra amiguísima Amy Adams.

Cada vez que veo Her me dan ganas de atravesar la pantalla, abrazarlos a los dos y llamar a Spike Jonze, el responsable de tremenda película. Una de las favoritas del barrio. Y sólo podía hacerla Phoenix, el muchacho de apellido que casi se pronuncia "Fénix", como el ave que resurge de sus cenizas.
El trago perfecto que esconde un sabor desconocido.
El rompecabezas difícil de mil piezas
Y el ave que renace eternamente.