31 octubre, 2015

King y el cine de antes


Soy de la época que no había cines en los shoppings. Mejor dicho, no había shopping.
Te podían pedir DNI para certificar tu edad antes del ingreso a la sala.
No había salas de 12 filas. Todas las salas eran enormes. 
No existía el dolby digital ni el 3D ni salas premium donde apoltronarse o comer una hamburguesa mientras se proyecta la película. 
Había un acomodador que te llevaba a la butaca y te entregaba un programa.
No había baldes de pochoclos (qué suerte), había chocolateros. Vestían de traje y llevaban una bandeja de madera, ancha y pesada, llena de maní con chocolate, caramelos confitados sugus y otras delicias de mi infancia. 
No había celulares ni otra distracción que alterara el momento único de estar en una sala de cine a oscuras. 
La gente no hablaba en la sala ni comentaba la película. El silencio era ley. 
Y por último, la gente aplaudía. Cuando terminaba la película, expresaba con un aplauso su entusiasmo.

Las cosas cambiaron. 
Hoy quedan pocas salas en los barrios. La mayoría están dentro de importantes centros comerciales. 
La gente compra golosinas en los candy-bar, baldes enormes de pochoclo o inclusive, nachos con un queso de calidad dudosa.
Los teléfonos celulares ya no se apagan, se silencian. Las pantallas se iluminan ante mensajes de whatsapp o avisos de redes sociales.
La gente habla y comenta la película. 

Sin embargo, a pesar de todas estas contras, no puedo dejar de ir al cine.  
Mamá me acostumbró a la oscuridad de las salas desde bebé y hoy sigo eligiendo ver las películas de mi interés en una sala con pantalla grande. 

Hace muchos años atrás, cuando no hablaba de películas de amor ni escribía sobre mis "amigas" Cameron Díaz o Amy Adams, cuando todavía no sabía quién era Nora Ephron, sí sabía quién era Stephen King. Puede decirse que era una vecinita "tenebrosa". Había visto varios libros de King en casa pero no me atrevía a leerlos. Era la época del VHS y en el videoclub de barrio había un surtido interesante que agotar antes. 
Hasta que se estrenó Cementerio de Animales. 

Con toda la mística antes descripta, con ese clima tan especial de ir por primera vez con amigas al cine, con esa idea de sentirnos grandes y adultas, y con ese fervor y entusiasmo fuimos a ver Cementerio de Animales
Hace poco volví a verla. La historia es muy buena, pero no se si es tan genial como otras. Seguramente, el paso de los años hizo que perdiera un poco de brillo.

Como sea, tenemos un cariño especial por Stephen King. 
Es retorcido y está loco, pero así lo queremos.
Por eso hoy, con la excusa de la noche de brujas, el blog sacó este recuerdo del cajón de Pandora.

Si pueden y aguantan, no dejen de ver algo de su obra. 
Y por una vez, sean buenos y traten de apagar celulares y eviten los pochoclos.
Aún en sus casas.

23 octubre, 2015

Porque es un buen compañero


Hola Gaby, soy tu blog.

Hoy decidí tomar la posta antes que me ganes de mano y decidas contar alguna película de esas que te gustan tanto o recomiendes alguna feria de fin de semana.
No se si te acordás pero hoy cumplo 8 años. Me acuerdo que le preguntaste a tu querida amiga P. cómo podías crearme, qué pasos tenías que seguir. Ella te orientó y te guió para que hoy esté acá, con vos y con todos los vecinitos que pasan por nuestro barrio.

Es un lugar común decir que el tiempo pasa volando, pero es así...pasaron 8 años. Tuve que ir al historial y revisar cuál era el post más antiguo, cómo empezaba a escribirse esta historia. ¿Te acordás? El post se llamó Poder chilango, güey. Llegaste encendida del recital de esa banda mexicana que te hipnotiza y el post fluyó, como pasa cada vez que decidís escribir sobre las cosas que te gustan. 

Juntos pasamos momentos buenos y malos. Te vi llorar cuando murió tu nona querida y te vi feliz cuando faltaban días para dar el SI con el vecinito. Te vi emocionada cuando llegó Plata a tu casa, cuando se sumó la pequeña Brie, TU gata, y por último cuando pensabas que el mundo conspiraba en tu contra cuando la colorada Lasagna, hoy Cremona, había encontrado un adoptante que no eras vos. 
Por suerte, la historia fue otra y hoy son tres gatas locas que se reparten tu cariño y el del vecinito.

También durante estos 8 años te acompañé a ferias, al cine, al teatro, a comer y conocer nuevos lugares, y me encanta cuando todo esto sucede porque después, al momento en el que te sentás a escribir, volvemos a revivirlo juntos.
Compartí con vos la alegría y nacimiento del emprendimiento familiar, En el nombre del Gato. Se que tu mamá y socia es quien confió en vos y juntas son una topadora.
Se que todavía te gusta sentarte en un café a planear los post, aunque muchas veces surgen en tantas horas de viaje camino al trabajo. 
Se que muchas veces pensaste en dejarme, inclusive alguna vez lo escribiste, pero rápidamente descartaste la idea. 
Hay mucho para contar, muchas más cosas por ver, probar, sentir, vivir...
No quisiera que vuelvas a tener esas ideas abandónicas en la cabeza. Este espacio lo construimos entre los dos, y si llegamos hasta acá estoy seguro que vamos a llegar más lejos todavía.

Podés cambiarme la paleta de color, el diseño, la tipografía...pero siempre voy a seguir siendo tu blog. Cada vez que quieras contar algo, acá voy a estar. Se que hay momentos en los que me ponés en modo pausa y lo acepto sin rencores. Respeto tus tiempos, tus ganas, tus necesidades y los vecinitos también lo hacen. 

Es lindo cuando ellos nos saludan, no? A mi me gusta mucho cuando nos mandan mails y nos dicen que es una suerte habernos encontrado. 

Creo que es una suerte haberte encontrado, que estés del otro lado, que todavía tengamos ganas de seguir viéndonos la cara, pensando temas, secciones y algunas cosillas con vistas al año que viene. 
Se que hoy vamos a festejar, a brindar por nuestras vidas, por las nuevas ideas y vamos a pensar todo lo que nos queda por hacer...

Se que vas a llegar al barrio y te vas a alegrar tanto como yo, porque juntos pudimos sostener algo tan bueno como este blog durante 8 años! 
Y yo, como tantos otros que nos leen, estamos junto a vos. 

Gracias vecinitos por seguir ahí!
Feliz fin de semana!


20 octubre, 2015

10 buenas razones para ver: Cuatro bodas y un funeral


Hace unas semanas la vecinita bastardeaba a Hugh Grant. Mejor dicho, una película que tenía como protagonista a nuestro chico inglés. Mea culpa. Aunque mantenga mi posición crítica contra su último trabajo en The Rewrite hoy lavamos culpas en el blog. Si bien ya habíamos elogiado a Hugh ACÁ, no está de más un refuerzo. Además, era justo y necesario hablar en el barrio de esta película. 

Cuatro bodas y un funeral, como su nombre lo indica, es una historia estructurada en cinco actos. Charles (Hugh Grant) y su grupo de amigos, solteros y sin compromiso, han llegado a una edad en la que todos sus conocidos empiezan a casarse.  Cada boda los enfrentará a viejos amores, frustraciones, amores no correspondidos, pero también a la ilusión de un nuevo amor.

Si todavía les queda alguna duda, si no recuerdan por qué hay que volver a verla, los invito a que pasen y lean:

10 buenas razones para ver Cuatro bodas y un funeral 

  1. Hugh Grant. En Cuatro bodas Hugh seduce por obra y gracia de su rostro aniñado, sus ojos claros, su tartamudez (un recurso que se volvería su marca) y unas gafas sin ninguna pretensión hipster. Está lejos del rock de Robert Downey Jr. Su clave es fue y será mostrase como un galán torpe y tierno. Hugh es el muchacho inseguro que inspira protección. En Cuatro bodas asiste con pereza a los casamientos de sus conocidos sin perder las esperanzas que llegue alguien que lo deslumbre y lo ayude a salir de la zona de confort. El ambiente de fiesta ayuda a que rápidamente Hugh se enamore, aunque su conquista Carrie (Andie Mac Dowell) tenga cero química con él y con la historia que se cuenta. Una lástima. 
  2. El guión. Richard Curtis merece un lugar en el decálogo porque Cuatro bodas fue sólo el principio de una racha de películas que son joyas para este barrio, a saber: Un lugar llamado Notting Hill (reseñada ACÁ), El diario de Bridget Jones, Realmente Amor y Cuestión de Tiempo. Todas y cada una de ellas se merecen y tendrán siempre un lugar en nuestro barrio. Y por supuesto, en nuestro corazón. 
  3. Los amigos. En todas las historias de Richard Curtis anteriormente mencionadas, los amigos son tan importantes como el protagonista. En Cuatro bodas el grupo conformado por Scarlett, Tom, Fiona, Gareth y Matthew bancan a Hugh en las buenas y en las malas. Como debe ser. 
  4. Un poema y un funeral. Cuando repasen la película y lleguen a la escena del funeral, vale la pena hacer un alto y copiar el poema de W.H.Auden. Esta elección literaria y la sentida interpretación de John Hannah (Matthew) transmiten la desolación y el desconcierto cuando se pierde a un ser amado. 
  5. La banda de sonido. Cuatro bodas incluye canciones lindas que vale la pena volver a escuchar como Love is all around, Stand by your man, But not for me, Chapel of Love, éstos dos últimos en la voz de Sir Elton John. Un clásico inglés.
  6. Kristin Scott Thomas. Ya dimos una razón por los amigos, pero Fiona (Kristin Scott Thomas) se merece un lugar especial  en el decálogo. Ella es la mujer rica con tristeza que sufre en silencio por Charles. Fiona era nuestra elegida por sincera, elegante, distinguida y porque en su lugar nos hubiera pasado lo mismo que a ella: también nos habríamos enamorado de Hugh Grant.  
  7. Los casamientos. En el vecinito celebramos, por sobre todas las cosas, la unión. Quizás esta razón en el decálogo se vuelva personal pero nos encanta que la gente se case, y con el paso de los años también nos emociona, porque participando de la felicidad de los otros revivimos nuestro momento de Sí, acepto. Entonces, ¿Cómo no celebrar una película que incluye tantos casamientos? Es parte del ADN de este barrio. 
  8. Escena de los vestidos de novia. Sabemos que es improbable que suceda y hasta dicen que da mala suerte pero adoro la escena en la que Hugh Grant se encuentra accidentalmente con Carrie. Por primera vez se los ve con ropa informal de sábado, sin casamientos de por medio. Ella le pide consejo sobre su vestido de novia. Comparte con él algo tan íntimo y femenino como eso: un vestido de novia. Post shopping, se sientan a tomar un té y a confesar sus cuitas, y la vida de repente es tan reconfortante como una taza de té, pero a la vez tan cruel como aceptar que la chica que te gusta se case con otro.
  9. Mr. Bean. Muchos conocimos a Mr. Bean gracias a Cuatro bodas. Su aparición no pasó inadvertida. Años más tarde tendría su propio show y roles protagónicos en distintas películas. Quizá, el paso del tiempo hizo que las escenas de Mr. Bean como cura principiante pierdan la frescura de su época. A mi me pasó. Sin embargo, vale reconocer que en los 90 fue toda una novedad y como tal fue gracioso, disparatado y sí, muy inglés.
  10. Mensaje. Cuatro bodas puede ser vista como una comedia menor para pasar una tarde de domingo, pero también como esa película que -con mucho humor de por medio- plantea temas como el miedo al compromiso, el pensar en conformarse con una vida cómoda con alguien aunque no sea esa persona especial que esperábamos, los amores no correspondidos, el miedo a quedarnos solos, la importancia de tomar decisiones en la vida, la pérdida de un ser querido. Cuatro bodas es una pequeña y ligera muestra de todo ésto. 

Cuatro bodas y un funeral es una película del año 1994 y su director fue Mike Newell.

16 octubre, 2015

Haciendo tiempo

Hay tardecitas de octubre - más frescas de lo esperado - que se pasan mejor con:


Un cafecito, algo dulce, una buena dosis de "literatura para chicas"


y un cuaderno siempre a mano para que cuando llegue la inspiración nos encuentre trabajando.

Para Ustedes, obvio.
La foto es mala, pero ¿se llega a leer que se vienen otras 10 buenas razones para ver...?

Coming soon en el vecinito!

Buen finde y un FELIZ DÍA así de grande para mi mamá, la más linda y mejor mamá del mundo! 

Estoy aquí.
Siempre estaré aquí.



Sos TODO, má! 

Nota: la vecinita agradece y celebra una vez más la iniciativa del grupo Mascotas en Adopción que periódicamente publica una lista de libros en venta a precios promocionales con el único y valioso objetivo de ayudar a muchos perritos que esperan un hogar. Esta vez, la vecinita aportó una buena cantidad de libros de su biblioteca y a cambio se llevó los de la foto que seguro se convertirán en grandes compañeros de viaje!
Si quieren participar de esta hermosa cadena de favores no duden en pasar por su facebook:

13 octubre, 2015

Modestia aparte


"Mi opinión objetiva es que no he alcanzado ninguna meta importante en lo artístico. Y no lo digo con pesar, simplemente expreso la realidad de lo que siento. Pienso que no he aportado nada verdaderamente significativo al cine en comparación con otros cineastas como Scorsese, Spielberg o Coppola.
Nunca he tenido un público masivo ni tampoco he hecho un cine muy rentable. Mis películas no han fomentado un debate nacional sobre cuestiones sociales, políticas o intelectuales. Son filmes modestos realizados con presupuestos modestos que generan un rendimiento muchísimo más modesto y no tienen ninguna repercusión real en el mundo del espectáculo. 
Los directores jóvenes no se desviven por imitarme ni filmar como yo. Nunca he tenido la suficiente técnica ni he dado a mis ideas la suficiente profundidad para crear escuela.
Soy un humorista de Brooklyn y Broadway que ha tenido mucha suerte."

(Fragmento Conversaciones con Woody Allen, Eric Lax)


Según el fragmento seleccionado, Woody Allen se ve a sí mismo como un hombre que sólo ha tenido un poco de suerte y escaso talento artístico. Sin embargo, y después de tantos años, este barrio se acostumbró a su ritmo de trabajo: 1 película por año, y por eso celebramos un estreno más en la cartelera. Además, esta vez los protagonistas son amigos de la casa: Emma Stone y Joaquin Phoenix. 

Es cierto que Woody está grande y después de hacer grandes y geniales películas puede pifiarla o lograr, como suelen acusar, "películas menores".

Para que quede claro: Woody Allen no volverá a hacer películas como Manhattan, Annie Hall o La rosa púrpura del Cairo. Y la respuesta es porque NO, esa fue una etapa, un ciclo cerrado.
Hace unos años, Crímenes y Pecados abría un nuevo ciclo del director inspirado en su fanatismo por Dostoievski. El tema de la culpa, la impunidad, el debate moral y el azar seguirían en Match Point, El sueño de Casandra y ahora Hombre irracional, su película N° 45, que hace unas semanas ya está en las salas.

¿La vimos?
Obvio!
¿La adoramos?
Por supuesto.

Están avisados: vayan a verla en la pantalla grande o tendrán que esperar al balance cinéfilo del vecinito!

29 septiembre, 2015

El anzuelo



Cuando se estrenó Alguien tiene que ceder, la comedia de Meyers, protagonizada por Diane Keaton y Jack Nicholson, miles de personas pensaron: ¡quiero esa casa!
La espectacular casa de playa en Los Hamptons donde sucedía la mayor parte de la película se convirtió en objeto de deseo. Si uno busca en Google el título de la película y la palabra kitchen, aparecen varios ejemplos de cocinas reales hechas a imagen y semejanza de la que se ve en el film.
Meyers dice al respecto: "Tiendo a hacer películas sobre gente en sus hogares. Mis películas suelen transcurrir en las cocinas y en los dormitorios. Tengo ideas claras sobre cómo viven y parece que a la gente le llama la atención".
La filmografía de Meyers es un verdadero catálogo de ambientes exquisitamente decorados y reflejan la personalidad de quien los habita. Basta con pensar en la townhouse londinense y la casa en medio de los viñedos de Juego de Gemelas; el departamento de Mel Gibson en Lo que ellas quieren; la casa colonial californiana y la adorable cabaña en la campiña inglesa de El Descanso y la patisserie de Meryl Streep en Enamorándome de mi ex.
En Pasante de Moda, la acción sucede más que nada en la oficina que es impecablemente canchera, pero no sería extraño que más de uno decida copiar la divina cocina y el living de la casa de Brooklyn de la protagonista.

(Fragmento extraído del Diario La Nación 
domingo 27 de Septiembre de 2015)


Mordimos el anzuelo. 
Nancy Meyers volvió a la pantalla grande y el fragmento citado arriba fue una invitación irresistible.
¿Ir al cine sólo para ver una casa digna de una revista de decoración?
No se trata sólo de gente linda en ambientes aún más lindos.
Es Meyers y sólo por eso somos capaces de pagar una entrada de cine.

Después de seis años de su última película, el barrio celebra Pasante de Moda, la nueva comedia de Nancy Meyers.


¿Se viene un nuevo post sobre 10 buenas razones para ver la nueva película de Meyers? Ya veremos...

Mientras tanto, si quieren revisitar una de ellas, pueden recordar ACÁ 10 buenas razones para ver una y mil veces El Descanso. 

24 septiembre, 2015

Titanes (románticos) en el ring


Hace un tiempo leí en el diario que la comedia romántica era una especie en peligro de extinción.
Lo cierto es que la oferta en la cartelera es escasa y frente a la invasión de "tanques" cinematográficos, las precuelas, las remakes y la cuota semanal de un estreno argentino, el romance pierde varios puestos. Menos para nosotros. Es parte de nuestro adn. Necesitamos que los superhéroes nos hagan un lugar dentro de su parafernalia para que la comedia romántica vuelva a instalarse y ocupe el lugar que merece.

En los últimos meses, dos comedias pasaron tímidamente por las salas. De una semana a la otra ya no estaban en cartel, pero eso no impide que podamos hablar de ellas. Cuando uno lleva el género romántico en la sangre encuentra el modo de disfrutarlas. Cambiamos la butaca del cine por el sillón de casa.
Ahora bien, reconocer que la oferta actual del género en cuestión es insuficiente no significa avalar lo poco que se nos presenta. Somos románticas, pero también exigentes.

Con este panorama, se nos ocurrió tomar a modo de caso de estudio dos muestras interesantes y distintas. 
Una de ellas nos dejó con la sonrisa a flor de labios. La otra, fue al tacho de basura.

Es hora de revelar la incógnita. De este lado del ring:

Aloha 
(estrenada como "Bajo el mismo cielo")

Y del otro lado del cuadrilátero:

The Rewrite
(estrenada como "Escribiendo de amor")

Las apuestas ya están hechas. La pelea comienza. Es a 6 rounds.
Sin golpes bajos, por favor.


  • Round 1: Argumento
En Aloha, Brian (B.Cooper) es un ex militar caído en desgracia que regresa a Hawaii con motivo de supervisar el lanzamiento de un satélite de comunicaciones y es allí donde también dejó al gran amor de su vida (R. McAdams) que ahora tiene dos hijos y está casada con un viejo amigo de pocas palabras. Por otro lado, una piloto local de la Fuerza Aérea designada para acompañarlo en su aventura (E.Stone) es quien irá forjando un vínculo de idas y vueltas propio de estas comedias que tanto nos gustan.

En The Rewrite, Keith (H.Grant) es un guionista de Hollywood en plena decadencia que se resiste a escribir la secuela de su único gran éxito, y por necesidad deja el glamour de Los Ángeles y acepta sin demasiado entusiasmo ni experiencia un cargo como profesor de guión en una universidad en las afueras de NY.

Ninguno de los dos argumentos es especialmente atractivo. Cuando empieza Aloha no sabemos muy bien qué es lo que va a hacer el protagonista ni para dónde va, pero nos dejamos llevar. En cambio, el panorama en The Rewrite es muy claro, pero no significa que sea bueno. La fórmula del personaje exitoso que fue y luego se termina involucrando, el que comete errores como pasar la primera noche con la chica popular de la clase. Eso y otros tantos clishés es The Rewrite.

Aloha 1 - The Rewrite 0

  • Round 2: El escenario
Aloha, como su nombre lo indica, transcurre en Hawaii. El lugar y su cultura maui tienen una entidad en la película. En cambio, en The Rewrite, el lugar importa poco.

Aloha 2 - The Rewrite 0


  • Round 3: Los galanes
Las dos películas tienen protagonistas rubios, altos, de ojos claros, lindos y carismáticos. Uno es americano. El otro, very british.
Bradley Cooper es el galán de Aloha. Su historial cinematográfico es variado y no se define por el romance, pero bien podría seguir ese camino.  Su cara bonita y su apariencia lo habilitan para ese rol. No le pidamos ternura. No es dulce, es un galán elegante, con onda. Tranquilamente podría ser la cara de un perfume de diseñador. Siempre nos cayó bien, pero en Aloha nos conquistó. Quizá, ayudó el hecho de grandes co-equipers.

Hugh Grant, el chico de los mohines adorables. ¿Cómo no adorarlo si es su marca de fábrica? Siempre vamos a querer a Hugh. Si por algo vimos The Rewrite fue por él. El problema es que los años pasan también para Grant y su torpeza y su tartamudez, esos recursos actorales que nos conquistaban tiempo atrás, hoy molestan y hasta nos aburren.
The Rewrite ES Hugh Grant, pero no alcanza. 

Aloha 3 - The Rewrite 0 

  • Round 4: Las chicas
La siempre anodina Marisa Tomei es la chica de Hugh Grant en The Rewrite. Aquí nos quiere hacer creer que cumple el rol de la madre soltera que decide retomar los estudios con dos hijas a cargo, la misma que aconseja y guía al protagonista, la que quiere parecer apasionada, pero no le sale. En definitiva, Marisa Tomei logra lo imposible: parecer secundaria hasta cuando tiene un rol protagónico junto al galán de turno.
En cambio, la dupla Rachel McAdams y Emma Stone es explosiva. Además de bellas, son frescas, simpáticas, buenas actrices. Qué decir...les creemos. Todavía le debo a este barrio un post sobre MI amiga Emma Stone. En algún momento repasaremos su carrera.
En Aloha los roles femeninos están perfectamente repartidos. Ninguna tiene más protagonismo que otra. A diferencia de Tomei, las chicas Aloha han sabido elegir buenos papeles siempre. O casi siempre, y con buenos resultados. Y aunque es obvio hasta escribirlo, el trío Cooper-Stone-McAdams es pura química y sí, no puede más de bello.  

Aloha 4 - The Rewrite 0


  • Round 5: El cast
Aloha tiene un dream team, a saber: Bradley Cooper, Emma Stone, Rachel McAdams, Bill Murray, Alec Baldwin, John Krasinski.
The Rewrite, además de Hugh Grant y Marisa Tomei, apenas cuenta con J.K.Simmons (el genial malo de Whiplash) aquí totalmente desaprovechado y Allison Janney (la madre de La joven vida de Juno) aquí como una profesora defensora de Jean Austen. Ni con eso nos conmueve. 

Aloha 5 - The Rewrite 0

  • Round 6: La música
Antes de dedicarse al cine, Cameron Crowe, el director de Aloha, fue columnista en la Rolling Stone. Seguramente gracias a ello, en sus películas la música es un factor importante y dice presente. Si ya Aloha me parecía genial por todas estas cosas, el hecho que un tema de Beck acompañara los créditos finales fue la frutilla del postre.
The Rewrite ¿tiene música? Sólo anoté un tema meloso de Madeleine Peyroux mientras Hugh iba manejando. 

Aloha 6 - The Rewrite 0


Hugh, lo dijimos antes y lo decimos ahora: te queremos, pero a veces la vida te da una paliza. 
Aloha es nuestra elección, pero lo que en verdad nos importa es que no sea la comedia romántica la que pierda por knock out.

Por más películas románticas y menos superhéroes!

Feliz finde!

22 septiembre, 2015

Vuelta al Norte

Domingo, 18 horas. Aeroparque.
Recién llegados y el viento sopla y nos hace olvidar de prepo los treinta y pico de grados de esta última semana de vacaciones.
Hay gente que llega de Ushuaia, otra del Calafate. Un contingente de adolescentes llega de viaje de egresados. Nosotros traemos vinos, aceitunas y los colores del Norte.
Estamos acá, pero al mismo tiempo allá. Seleccionando fotos, atesorando nuevos recuerdos. Como cada viaje, como cada aventura compartida.

Ya repusimos pilas. Volvimos al barrio.
Mientras esperamos la Primavera, les dejamos una nueva entrega de nuestros resúmenes ilustrados de viaje.


Ellos se merecían el primer lugar.
¿No son los cactus más lindos del mundo?

El mejor cartel de ruta. 
Mis tres gatitas, como dice la canción, always on my mind.

Superficie lunar.
Así debe ser la Luna, como en San Juan.

Y así el desierto.

Y nos enteramos que Cristo tiene sede en Chilecito.

Y que los tomates riojanos son narigones

Y la caravana de "fierreros" y sus autos antiguos se creen la gran belleza del lugar.
No entendieron nada. La belleza está justo detrás, en esa piedra que sobrevivió.

Y en los perros de mirada dulce que nos siguen...

Siempre hacemos nuevos amigos.

Y tenemos lectura a mano para la hora de la siesta

Y guías y mapas que acompañan

Y carteles con buenos mensajes.
Para hoy y siempre.


Hasta la próxima!

01 septiembre, 2015

Bienvenido Septiembre




Porque es una buena película y una mejor novela.
Porque de repente nos dieron ganas de bailar.
Porque queremos olvidarnos por un momento del frío y teletransportarnos al Hot Jazz Vesubio y ver a Jude Law en todo su esplendor.
Y porque así se empieza el mes de la primavera...
Bailando.

25 agosto, 2015

De vez en cuando la vida nos besa en la boca


"Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos"
(Rayuela, Julio Cortázar)

Este post se lee mejor con esta canción de fondo. Pulsen PLAY en el video debajo.



Lejos del glamour de Hollywood a veces la vida tiene condimentos de comedia romántica, sólo hay que estar atenta a las famosas "señales" para vivir nuestro propio happy ending. Es sabido que en toda comedia romántica el camino no es lineal; hay cruces, enredos, confusiones, lágrimas pero también mucho amor.
Hace unas semanas leían ACÁ la historia de Lasagna, la rubia más linda del Salón de Gatitos de la Sarmiento.
Cuando escribimos ese post pensamos era un punto final. Por suerte nos equivocamos. La historia pedía a gritos otro final y entonces nos sentamos a escribir la segunda y última parte.

Desde el principio, nuestra historia de amor a primera vista tuvo características propias de una romántica:
  • La pareja chico-conoce chica. Toda historia de amor se construye de a dos. El corazón de esta película no es el clásico chico-conoce-chica, en éste caso debe reemplazarse por chica-conoce-gatita (y habla de ella a todo el que se le cruza por el camino).
  • Una situación inconveniente. Al momento de escribir Amor a primera vista, Lasagna tenía un futuro adoptante. Esta situación inconveniente, en cualquier peli del género en cuestión, equivale a que el chico de tus sueños se case con otra. Habíamos llegado tarde. Lasagna se nos iría con otro.
  • La familia y los amigos. Ante semejante panorama, la familia, el vecinito y los amigos acompañaron con abrazos, palabras cariñosas y lindos mensajes. Todos ellos representaron a ese amigo incondicional que no puede faltar en una película romántica. Gracias por eso.
  • Cambio de planes. Porque dicen que siempre hay un roto para un descocido, porque la chica de la película se merece ser feliz, porque a veces el destino interviene, los planetas se alinean, porque la vida es buena...hay un momento en la película que hay un cambio de planes. Algo sucede, aparece un hada madrina, la suerte cambia y las fichas se acomodan solas. 

Y entonces, después de este punteo improvisado, puedo decir que la historia con Lasagna tuvo todos y cada uno de estos elementos, pero también me gusta pensar que fue el Universo.

El Universo quiso reencontrarnos para no separarnos más.

La lluvia ya había pasado. La tristeza también. Era un día radiante cuando volvimos a vernos. Ahí estaba ella, panza arriba, esperando el mimo. Esperándonos.
Ya no había una "situación inconveniente" de por medio, habíamos sorteado las dificultades del camino. Estábamos en la fase "cambio de planes" y como dice Serrat en la canción, teníamos que andar de puntillas para no romper el hechizo.

Por suerte, no estábamos soñando.
Lasagna es una realidad y ya está con nosotros, en este barrio, estrenando su nueva vida de hogar.

Gracias a todos los que estuvieron pendientes de nuestra historia. Se que fueron muchos y me emociona saber cuánto me acompañaron.
Y nuevamente, un agradecimiento especial a las chicas de Gatitos de la Sarmiento que oficiaron de hadas madrinas de esta historia. Sin ellas, este post no existiría.

Y colorín colorado ¡ahora sí! esta historia se ha terminado.