07 marzo, 2017

Un libro, Un disco y Una serie: Edición Verano 2017


Hace unos días, agobiada por la ola de calor, con una vecinita de oficina improvisamos una mini mini lista de las cosas disfrutables del verano.
Palta, sandía, helado, el mar o el río (según las posibilidades) fueron las elegidas y colorín colorado la mini mini lista se ha terminado.

Para este barrio la vida debería funcionar en modo Otoño-Invierno. Transamos con la Primavera pero no negociamos con la estación de los mosquitos, el sol asesino, la incomodidad, los cortes de luz y la mala calidad de vida que trae el verano. La gente suele estar más alterada y es peligroso para la salud.
Por suerte, contra todo mal  -o casi todo- hay un antídoto. El del verano se llama aire acondicionado y mejora bastante el panorama infernal de vivir de Diciembre a Febrero en la ciudad.
Si no tienen un árbol cerca que les aporte el frescor de modo natural y hermoso, busquen a su aire acondicionado amigo. No será muy eco friendly, pero gracias a él pudimos disfrutar de:

Un libro - Un disco - Una serie
Edición: Verano 2017

Un libro
Podría hacer pis aquí 
y otros poemas escritos por gatos
Francesco Marciuliano



A veces, cuando me recuesto 
en tu cálido pecho
y oigo cada uno de tus alegres suspiros,
miro fijamente tus cándidos ojos 
y me pregunto: "¿Quién es éste?"

Proverbio gatuno

Hace un par de años atrás me enteré que existía este libro, sólo que no se había editado en nuestro país. Es por eso que pasó a formar parte de una larga lista de libros deseados por la vecinita.
Diciembre trajo el arbolito de Navidad y este libro debajo, entre las ramas tupidas de adornos artesanales.
Podría hacer pis aquí reúne una serie de poemas satíricos escritos desde la visión felina. Cuál es su fetiche con el papel higiénico, su vínculo con el veterinario, los gatos y el arbolito de Navidad o el placer egoísta de despertar al humano a las 4AM sólo por gusto son algunos de los temas tratados.
El poemario se divide en los capítulos: Familia, Trabajo, Juego, Existencia y no sólo el gatito de la portada es LO TODO sino que la edición es preciosa, hay fotos de gatunos y otras de elementos que nos hablan de ellos, como plumas de colores, ratitas de juguete, adornos de navidad rotos, alfombras y pelos.
De tamaño ideal cabe en la cartera de toda cat lady.
Traducido a nueve idiomas y best seller del New York Times, Podría hacer pis aquí es un libro de colección que hará que empiecen el año con una sonrisa y se olviden del calor.
Al menos, por un rato.

Un disco
La La Land
Original Motion Picture Soundtrack

Dice el dicho que al que no le gusta la sopa le sirven dos platos. Yo me pregunto: ¿y al que le gusta le sirven 3 o más?
Excepto Mafalda, todos saben que un plato de sopa reconforta, nos quita el frío y calienta no sólo el cuerpo, sino también el alma.
El soundtrack de La La Land genera ese calor, ese abrazo que abriga, esa mantita de apego, como la que usan los bebés. Es volver a escuchar canciones sobre sueños e ilusiones. Además, nos garantizamos tener siempre a mano la voz de Gosling grabada en el living de casa. 
Quizá la alegoría a ese plato invernal no sea el mejor ejemplo para esta edición Verano 2017, pero este regalo fue tan cálido como ese plato de sopa en el invierno. 


Una serie


Suits

Cada vez que me propongo no engancharme con otra serie de abogados encuentro la excusa perfecta y reincido. Suits (trajes), la serie que hace honor a su nombre es la de turno.
Es cierto que hay cantidad de dramas legales pero Suits es diferente a todas. En el piloto, conocemos a Mike Ross, un muchacho prodigio, con una memoria fotográfica ejemplar que tiene la mala costumbre de rodearse de gente equivocada. Gracias a su alto coeficiente intelectual, y casi por casualidad, se dedica a rendir exámenes de ingreso a la Facultad de Derecho para otros, a cambio de dinero. Ross no se recibió pero sabe que podría hacer la carrera en tiempo récord. Sin embargo, la adrenalina lo lleva a ir más allá y un día, accidentalmente, conocerá a Harvey Specter, el abogado estrella de uno de los estudios de abogados más importantes de NY. Harvey está en pleno proceso de selección de un ayudante y Ross cae en el momento justo y en el lugar indicado. Harvey contrata a Ross sabiendo que no estudió, pero ese pequeño gran detalle no quita que se convierta en un discípulo excelente y un falso abogado brillante. A medida que avance la serie, Ross será el protegido de Harvey y terminará mimetizándose con su mentor. Llegará el día que Mike dejará su morral, las all star y la bici y usará los mismos trajes Tom Ford que usa su jefe.
El actor que interpreta a Harvey fue modelo y se nota. Su porte, su manera de caminar y su sonrisa son de pasarela. Mike, a pesar de ser más "pajarito", no desentona y defiende dignamente su lugar. Si bien la química del duo protagónico es el fuerte, su creador, decidió no encallarse en ellos dos y la volvió una serie coral. Por eso, en Suits, los secundarios tienen tanto peso como Mike y Harvey. Seguramente, Louis Litt, el archienemigo de Harvey y socio del estudio, es uno de los puntos fuertes de la serie. De hecho, no podría existir sin ese contrapunto. Lo mismo pasa con Donna, la secretaria y confidente de Harvey. Ellos dos son hasta más importantes que la dupla protagónica.
Además, está la chica. Siempre hay una chica y una historia de amor. Rachel, la asistente legal del estudio, que en la real life es ni más ni menos que la novia del príncipe Harry de Inglaterra. En Suits deja la realeza de lado y será la novia de Mike. Una nena de papá poderoso que se enamora del embustero. 
Suits es dinámica y adictiva. Por supuesto, la ropa que se usa en la serie no es un detalle librado al azar. Sólo por eso ya vale la pena. Y además, es más divertida que otra series de abogados. No será una obra maestra, pero es fresca para pasar el verano y tiene una banda de sonido tan canchera como Harvey y su discípulo.



Nos volvemos a encontrar en esta sección durante el otoño, nuestra estación favorita!

03 marzo, 2017

Apostillas Oscar 2017: El día D


La vida es un carnaval como dice la canción y podríamos agregar que los Oscar se vistieron para la ocasión. No hubo espuma ni comparsa pero sí baile, risas, sorpresas y el gran papelón de la historia del cine en los últimos tiempos.
Durante la noche del domingo, todo lo que podía ser aburrido fue divertido y todo lo previsible dejó de serlo.  
Ya lo dijo TNT: pasa en las películas, pasa en la vida.
Y por supuesto, pasa en el vecinito también.

PREMIOS OSCAR 2017: EL DÍA D 

  • Fashion Police

Kirsten Dunst
by DIOR

Ver a Kirsten Dunst en la Red Carpet fue como reencontrarnos con una vieja y querida amiga. Para ser más precisa, una amiga muy bien vestida por DIOR. El negro no falla pero no suele ser la opción más usada en la red carpet. Sin embargo, este año varias eligieron ese color. Puede parecer poco jugado, pero en el caso de Dunst el negro absoluto contrastaba con el pelo rubio peinado - despeinado y el collar que parecía un rulito era el accesorio ideal para un vestido sobrio y elegante.

Emma Stone
by Givenchy

Los invito a que vuelvan a la foto 1 que abre este post. ¿Se ven los detalles de pedrería, el bordado y los flecos en degradé del vestido de la Stone? No es porque sea amiga del barrio, pero fue el vestido más lindo de la noche de los Oscar. Los sitios más trendy la votaron como la mejor vestida y comparto el veredicto.  
Emma tenía que sentirse cómoda con el vestido porque, mal que les pese a muchos, no había chance que no ganara el Oscar a Mejor Actriz. Y subió al escenario y los flecos del Givenchy brillaron tanto como el Oscar merecido entre sus manos.


Taraji Henson
by Alberta Ferretti

Bomba total. Taraji Henson dio una lección de sensualidad en la red carpet. Enfundada en terciopelo azul supo llevar tremendo escote y tajo con actitud ganadora. Además, toda ella parece decir: Nene, sabés todo lo que te falta aprender? Te queremos, Taraji. Entendiste todo de la vida.

Nicole Kidman
by Armani Privé

Es tan alta, tan fría, tan villana y sin embargo es raro que la pifie en una red carpet. Sólo por eso, nos olvidamos de todo lo malo que vemos en ella y la miramos con otros ojos. Kidman siempre está bien vestida. Puede que los colores fuertes le vayan mejor, pero el Armani nude del domingo pasado bien valía una misa, o un Oscar que finalmente no se llevó a casa.

Terminado el fashion police, pasemos a otras apostillas de la noche del cine:

 Justin Timberlake

Justin fue el responsable de arrancar la ceremonia de los Oscar. Su canción Can´t stop the feeling estaba nominada y Justin le puso onda, toda la que le faltaría al host, Jimmy Kimmel. Desde el fondo del teatro hasta llegar al escenario, Timberlake hizo bailar a varias caras famosas en la platea que lo arengaban y se preparaban para la que sería la fiesta del cine más bizarra de la historia. El show recién empezaba. 


¿Quién se creyó esa pantomima del grupo de gente del bus turístico que ¡oh sorpresa! terminó en el Teatro sacándose selfies con famosos? Con todos los controles de seguridad, es imposible creer que dejaran entrar a un contingente para cholulear con las caras conocidas del cine. 
La idea sería linda pero no caemos en ésta.


Una de las mejores cosas de la noche: ganó Zootopia. Tan simple y tan hermoso como eso.

Ryan Gosling 
by Gucci

Otra de las cosas hermosas de la noche. Se llama Ryan Gosling y aunque no entendemos el por qué de su camisa le perdonamos TODO. 


John Legend hizo un mash up con las dos canciones de La La Land nominadas a los Oscar: Audition y City of Stars. Si bien Legend no me gustó ni en la película ni en los Oscar, el numerito musical inspirado en la película sí valió la pena porque me hizo acordar a los viejos números musicales de ediciones anteriores de los Premios Oscar. Fue retro y ganó.


Son como niños grandes que crecieron juntos. Hoy son hombres, con una carrera hecha. Puede gustarles más o menos el trabajo de Affleck y el de Damon, pero se los banca. Volvieron al escenario para entregar el Premio al Mejor Guión, esa misma categoría que los hizo tan felices en 1998, cuando ganaron por el guión de Good will Hunting que escribieron juntos. Esta vez, Damon se dio el gusto de entregarle el Oscar a Kenneth Lonergan, el dramaturgo y director de cine que escribió el Guión de Manchester frente al Mar, la Película que Damon produjo y que el hermano de Affleck protagonizó. Es una gran familia.


Di Caprio presentador - Stone ganadora. A Leo el reconocimiento le costó varios grados bajo cero, pelear con un oso y comer cosas asquerosas para sobrevivir como Renacido. A ella le costó unas clases de comedia musical. Así es la vida. Hay gente que la pasa muy mal y otros siempre caen parados. Igual, bancamos fuerte a Emma. 

Esto no es una broma
Mejor Película: Moonlight

Momento apoteótico que quedará en la historia del cine. Warren Beatty demoraba el anuncio. En un primer momento, creímos que de alguna manera un poco torpe y un poco tierna el actor quería generar misterio. Su compañera de anuncio, Faye Dunaway, tomó la posta y anunció el ganador del Oscar a la Mejor Película, la frutilla del postre, el premio más importante de la noche que llega cerca de las 2AM. Parece que al pobre Warren Beatty le dieron el sobre equivocado y si bien se anunció a La La Land como gran ganadora de la noche, el premio era para Moonlight. 
Después de los dos minutos más largos de agradecimientos de los productores de La La Land les escupirían el asado. Con todo el cast de La La Land en el escenario, empezaron a correr murmullos y y caras de asombro hasta que se blanqueó el error: el ganador era Moonlight.  En ese instante, todos quisieron tapar el sol con la mano. El host Jimmy Kimmel y Warren Beatty no sabían qué hacer ni qué decir, se deshicieron en disculpas pero rápidamente uno de los productores de la falsa ganadora tomó la palabra, se hizo cargo y dijo la famosa frase que quedará para la historia cinéfila: This is not a joke, Moonlight. 
Las redes ardieron de memes y no exagero al decir que el error recorrió el mundo.
Acá pueden reírse una vez más.



A pesar del bochorno y los errores, pasó una nueva entrega de los Oscar. Es cierto, la más accidentada de la historia, pero como sea, una tradición del barrio y de la vecinita.


Hasta la próxima entrega!

28 febrero, 2017

Resumen Mes 2: De gatitos, temporada de premios, UP en B.A. y más


Vecinitos!

Bienvenidos al primer resumen mensual del 2017.
Este mes, como cada año, choluleamos con los Oscar, celebramos el día de nuestros gatitos, encontramos fácilmente 10 buenas razones para ver una película valentinera y muchas cosas más!
Si se les pasó algún post o se les antoja releer algo de la producción del Mes 2, acá un repaso:

Vuelta al blog con avisos parroquiales y música incluida, ACÁ

Porque hay películas que no pueden esperar al balance cinéfilo. ÉSTA es una de ellas.

La casita de UP existe en Buenos Aires y ACÁ, en el vecinito!

Porque siempre amaremos la película del guante. ACÁ, 10 buenas razones para volver a verla.

Si quieren leer el lado trash de la cultura japonesa, lean los libros de ELLA.

Este barrio ama a los gatos. Tan simple y tan hermoso como eso. Pasen y celebren con nosotros, ACÁ.

Los Premios Oscar es uno de los eventos favoritos de este barrio. Pasen y lean ACÁ nuestro termómetro cinéfilo dorado.

Nos vemos el mes que viene!

24 febrero, 2017

El cine es un carnaval

Hace unos días, en una feria amiga, compré este cuadernito:


Estaba más contenta que perro ¿o debería decir gato? con dos colas, porque no sólo con mi compra pude colaborar con un grupo proteccionista, sino que ese cuaderno con gato cinéfilo incluido en la tapa era para este barrio y para esta vecinita. Además, es el cuaderno ideal para registrar todo el cine 2017. 
Con flamante compra gatuna y parte de la tarea hecha, los invito a repasar algunas cuestiones que hacen al evento cinéfilo del año:

PREMIOS OSCAR 2017


Hay un largo camino antes de llegar a la noche de los Oscar.
La cuestión arranca los primeros días del año con ciertos rumores de los nominados. Finalmente, el rumor se convierte en certeza una mañana, a mediados de enero, cuando el anuncio es oficial y se conocen los nominados. Ese día marca el inicio de la Temporada de Premios. Golden Globe, Screen Actors Guild (SAG) y Critic's Choice Awards hasta llegar a la cima de la montaña: los Oscar.
A esa altura del partido, la mayoría de las películas nominadas habrán llegado a la cartelera porteña. Otras no. A veces los tiempos fallan y siempre hay alguna que se estrena cuando nadie recuerda quien ganó qué estatuilla. Es como leer el diario de ayer. Algo se pierde. Sin embargo, si la película o el actor vale la pena, no nos importará sentirnos atemporales. Vamos a comprar ese diario viejo y la sumaremos a nuestra lista de películas post - Oscar.

Cada año, en cada entrega de los Oscar, hay alguna amiga del barrio o un director favorito. También siempre habrá algún actor encantador que ya hizo o hará su aparición en el Todas aman. Habrá algún actor pura sangre, como los de antes, de esos a los que no se les discute su trayectoria (la boca se les haga a un lado, por favor), algún viejo aburrido, algún discurso político (este año más que nunca), alguna actriz horriblemente vestida y otra que parecerá una princesa de un cuento de hadas. Habrá discursos largos y cortos, habrá joyas, tacos muy altos y chistes que se perderán con el delay y la traducción lamentable que debemos soportar año a año quienes celebramos la fiesta del cine.

Llegó el momento de la verdad: las predicciones de la vecinita.
Qué gustó y qué no gustó en el barrio, cuál es la sobrevalorada, cuál es la que no llegamos a ver y la que veríamos una y mil veces más, cuál va a ganar todo o cuál se va a quedar sin nada...
Pasen y lean el veredicto de nuestras ternas favoritas!

Mejor vestuario
Animales fantásticos y dónde encontrarlos
La la Land
Jackie

Cuando se estrenó Animales fantásticos y dónde encontrarlos, los seguidores del mágico mundo de J.K.Rowling estábamos tan emocionados que no reparamos en el vestuario. Habría que volver a ver la película y prestar más atención a este detalle, aunque creo que no es el punto porque Animales fantásticos existe para celebrar el regreso del mundo mágico y lo que vendrá. Eso es lo que en verdad importa. 

En La La Land el ojo se nos va solo. El uso del color en la película de Chazelle cumple una función narrativa. Se alternan escenas de colores fuertes con otras de color más apagado de acuerdo al humor de los personajes. A medida que la relación de los protagonistas madura, la gama de colores es más tranquila y se deja de lado los colores saturados del principio de la historia. Como sea, quiero en mi placard cada uno de los vestiditos que usa Emma Stone en La La Land. No pueden más de lindos!

No puedo hablar de Jackie, aunque me gustaría. Seguramente, el vestuario debe ser impecable, porque hablar de Jackie es sinónimo de buen gusto. Lástima que es una de las pelis que todavía no llegó a estrenarse en la cartelera porteña. Cuando se estrene, este barrio va a estar encantado de la vida de ir a ver la película de Jackie junto a un montón de señoras mayores que seguramente después se irán a tomar el té. Es un hermoso plan de mujeres. 

Aliados
Florence Foster Jenkins

Marion Cotillard es de esas mujeres tan sofisticadas y elegantes que se ven bien hasta con una bata de seda de dormir que se dará el lujo de arrastrar por la terraza, cuando finja besar a su marido para que sus vecinas chusmas vean el espectáculo en Aliados. 
Nos encantó el vestuario de la pareja y también la película de Zemeckis.

Finalmente, Meryl Streep en Florence Foster Jenkins no sólo tiene una voz espantosa, sino que todo lo que lleva puesto es de pésimo gusto, excepto el hombre que lleva al lado: Hugh Grant.
No hay mucho que pensar: mi voto es para La La Land.


Mejor canción
City of Stars

En la terna Mejor canción compite una de la película animada Moana, otra de mi amigo Justin Timberlake de otra animada, Trolls, una desconocida de una biografía de un periodista y finalmente dos canciones de La La Land. Una de ellas es The fools who dreams. La otra, City of Stars. Esta última no sólo es pegadiza sino que habla de esos sueños que todos tenemos y por los que luchamos a diario. Si tenemos en cuenta las grandes canciones que ganaron un Oscar a lo largo de los años, seguramente City of Stars no es nada destacable. Mas bien, es una más del montón, pero sí funciona en el contexto de la historia y cada vez que el personaje de Ryan Gosling se sienta al piano y toca y canta la melodía. 
Mi voto va para City of Stars. 
Perdón, Justin. 

Mejor guión

Amo esta terna y sin embargo este año es un gran signo de interrogación. Compiten como Mejor Guión Original: La La Land, Manchester by the Sea, Hell or High Water, The lobster y 20th Century Women.
No vi las dos últimas pero sí Hell or High Water y si bien está correcta me pareció que está muy sobrevalorada. Por otra parte, mientras escribo este post, tengo las entradas en mi cartera para ver Manchester by the Sea. Ergo, todavía no puedo decir mucho al respecto.
Quedaría La La Land. Sin embargo, aunque no lo crean, para este barrio la fuerza de La La Land no está en el guión sino en la producción, en la dirección, en las actuaciones y en todos los rubros técnicos.  Por primera vez, el Mejor Guión será una incógnita y no tengo a quién votar.

Mejor Película animada
 Zootopia

ACÁ, en el balance cinéfilo 2016, ya les hablé de Zootopia. Viene arrasando con todos los premios previos a los del domingo, así que debería tener su Oscar asegurado. Ojalá así sea.
Ninguna de la terna puede ser mejor que las aventuras de la coneja policía y su amigo el zorro. Ninguna.

Mejor actor de reparto
Michael Shannon 
(Animales nocturnos)

Debería ser para Michael Shannon, el sheriff de pueblo que interviene y ayuda a encontrar a los responsables de la tragedia que le toca vivir al lindo Gyllenhall en Animales nocturnos, película perturbadora si las hay. 
No es el favorito en la terna así que vamos a tener que ver seguramente a Mahershala Ali alzarse con la estatuilla que debería tener Shannon entre sus manos.
Otra vez será.

Mejor Actor
Ryan Gosling (La La Land)
Casey Affleck (Manchester by the sea)
Denzel Washington (Fences)

Se que hago diferencia, pero en definitiva no tengo que rendir explicaciones de por qué incluyo en el collage de arriba sólo a 3 de los 5 nominados a Mejor Actor. La terna completa incluye a Andrew Garfield (el ex novio de Emma Stone) y también a Viggo Mortensen por la película Capitán fantástico. La verdad es que Viggo será muy simpático pero es un pésimo actor. En cuanto a Andrew, nos cae bien en el barrio pero protagoniza una película bélica dirigida por Mel Gibson, sólo por esas dos cosas no aplica en esta oportunidad para las predicciones del barrio. 
En cambio, Gosling fue adorable en La La Land. Dejando de lado su belleza (me cuesta mucho dejar este aspecto a un lado, sepanlo) su trabajo es hermoso, preciso y sentido. Suena ñoño, lo sé, pero su personaje es conmovedor. Y además de todo, cuando Gosling baila tap brilla más que el sol.  
Por otro lado está mi amigo, Denzel Washington. Él es la clase de actor pura sangre a la que me refería más arriba. Denzel está grande y nos aflige el paso del tiempo, pero eso no quita que nos encante siempre su trabajo. Básicamente porque le creemos TODO. Su película aún no fue estrenada en nuestro país así que no queda otra que esperar, pero seguro su nominación está más que merecida. (Este año vamos a hablar en el blog de nuestra peli favorita de Denzel. Estén atentos). 

Y por último, está el hermano menor de Ben Affleck que, de acuerdo a todos los pronósticos, es el favorito de la terna. Cuando ganó el Golden Globe le rindió una reverencia a su contrincante, Denzel Washington y sólo tuvo palabras de agradecimiento para tremendo actor. Haya sido sincero o no, poco importa. Sólo por reconocer que está nominado junto a un monstruo como Washington lo bancamos y se merece nuestro respeto. Por otro lado, Casey parece tener lo que le falta a su hermano Ben: talento. Es el chico malo de la flia, la oveja negra, el mejor amigo de Joaquin Phoenix, el que aceptó el papel de Manchester by the sea cuando su amigo y casi hermano, Matt Damon, decidió dar un paso al costado en el rol protagónico y ocupar la silla de productor debido a otros compromisos laborales y sugirió que Casey se pusiera al frente.
Es probable que Casey se lleve la estatuilla a su casa. 
Mi corazón está con Gosling, pero en unas horas podría cambiar de idea. Lo sabré cuando salga del cine.

Mejor Actriz
 Meryl Streep (Florence Foster Jenkins)
Emma Stone (La La Land)
Natalie Portman (Jackie)

Creo que no hace falta decir que mi voto y mi corazón están con ella, mi amiga, Emma Stone.
Si hay alguien que quiero que gane el domingo es Emma. ACÁ, en el post de La La Land, pueden repasar los motivos. Si hace unos años atrás ganó Jennifer Lawrence el Oscar a Mejor Actriz con mucho menos ¿cómo no lo va a ganar la Stone? Además, tiene que subir a abrazar a Leo Di Caprio que todavía no debe poder creer que hace un año atrás ganaba el Oscar mil veces negado.  
Incluimos en el collage a Meryl Streep sólo porque es una diosa multinominada a lo largo de los años. Ya ganó muchos y perdió otros, pero estamos seguras que va a entender que Emma merece  este año ocupar el podio de los ganadores.
Natalie Portman suele agobiarnos con su carita de sufrida, pero verla interpretar a un personaje tan fascinante como Jackie es una entrada al cine segura. Esperamos el estreno para irnos con las señoras mayores a tomar el té a la salida y hablar de Kennedy. 

En esta terna también participan Isabelle Huppert y Ruth Negga. Perdón chicas, pero mi voto está con Emma.

Mejor Director y Mejor Película
Estos premios van casi de la mano pero puede fallar. A veces, el Mejor Director no gana el premio con su película. Este año apuesto fuerte a La La Land. Merece llevarse varios de las 14 nominaciones. 

Algunas consideraciones finales
  • Debí estar muy distraída cuando se estrenó Arrival (La llegada) y me perdí ver en la pantalla grande la nueva película del gran director, Denis Villeneuve (el mismo que hizo Prisioneros o la adaptación de El hombre duplicado). Además, otra de mis amigas, Amy Adams, según varios medios fue una de las grandes olvidadas en esta entrega de los Oscar. Parece que merecía la pena ser nominada. Si Arrival gana con un poco de suerte algún premio de las 6 nominaciones con las que cuenta, cabe la posibilidad del reestreno en las salas. Todavía hay una esperanza. 
  • En cada entrega de los Oscar hay una película más "chiquita" o menos pretenciosa - como quieran llamarla - entre grandes tanques. Ese es el caso de Manchester by the sea. Es una gran incógnita a develarse en poco tiempo. 
  • Hay películas que no importa cuál sea el resultado del conteo de estatuillas. No vamos a pagar por ellas. Quizá, algún domingo aburrido, en alguna plataforma online y después de mucho tiempo, si la vida nos sorprende. Ésto pasa con Hidden Figures, Un camino a casa, Moonlight y ni siquiera cuenta la bélica de Mel Gibson. En cambio, espero que llegue Fences. Denzel se merece que paguemos una entrada al cine.

  • Hell or High Water, esa película tan áspera, tan sepia y tan difícil de ver no merece tremenda atención. Ni siquiera por la aparición del gran Jeff Bridges. En cambio, La La Land es LA película de esta temporada de premios. Viene arrasando con todo y es la firme candidata para la noche del domingo. Pase lo que pase con los premios, este barrio fue muy feliz con la película de Chazelle así que votamos por él, sus actores y todo su trabajo artístico. Pasado mañana nos enteramos y la próxima semana sale en el barrio el clásico: Día D - Post Oscar. 
Y será hasta el año que viene con nuevos nominados.

Feliz noche cinéfila, vecinitos!
Nos leemos el martes.


Como ya es habitual, el domingo el canal E! transmite la red carpet y luego la entrega de los Premios se emite por TNT.
A votar!!!!

20 febrero, 2017

Cat power


- Los gatos no tenemos nombre.
- No? - dudó Coraline.
- No - corroboró el gato.
- Ustedes, las personas, tienen nombres porque no saben quiénes son. Nosotros sabemos quiénes somos, por eso no necesitamos nombres.

Coraline, Neil Gaiman


Este barrio se alimenta de libros, películas, series, té y gatos.
No necesariamente en ese orden, pero sí todas y cada una de ellas.
Hoy, 20 de Febrero, mi organizador de posteos dice que tengo que hablar de gatos, y a veces temo quedarme sin palabras, sin nada que decir de estos mini tigrecitos que acompañan nuestra vida.
Convivir con gatos es una fotografía constante porque, entre mil cosas adorables, adoptan poses extrañas que ya quisiéramos imitar, se emocionan con una lata de atún, una pluma, un ratoncito fluo, se acurrucan encima nuestro, nos dan calor en invierno, sus ojos delineados nada tienen que envidiarle a los de una geisha y nos regalan ese sonido único y universal: su ronroneo. Si tu gato ronronea y "amasa" encima tuyo, sabelo: eso es la felicidad y nada ni nadie podrá separarlos.
Si tienen gatos, van a saber de qué hablo. Y si no, nunca es tarde si adoptan de manera responsable y amorosa.
Hay muchos gatitos que esperan una familia que los quiera para siempre.

Dicen por ahí que hoy es el Día Internacional del Gato y el barrio no puede permanecer indiferente a semejante fecha. Por eso, hoy en este barrio celebramos con atún y pelitos en la ropa.

Feliz día, gatitas.
Gracias por hacer de mi vida una mejor vida.
Las amo.

17 febrero, 2017

Nothomb y la belleza japonesa


En cuanto a Fubuki, no era ni diablo ni Dios: era una japonesa.
No todas las niponas son guapas. Pero cuando alguna decide serlo, las demás ya pueden prepararse.
Todas las bellezas emocionan, pero la belleza japonesa resulta todavía más desgarradora.
En primer lugar porque esa tez de lis, esos ojos suaves, esa nariz de aletas inimitables, esos labios de contornos tan dibujados, esa complicada dulzura de los rasgos ya bastan para eclipsar los rostros más logrados.
En segundo lugar, porque sus modales las estilizan y las convierten en una obra de arte que va más allá de lo racional.
Y, por último - y sobre todo -, porque una belleza que ha sobrevivido a tantos corsés físicos y mentales, a tantas coacciones, abusos, absurdas prohibiciones, dogmas, asfixia, desolación, sadismo, conspiración de silencio y humillaciones, una belleza así constituye un milagro de heroísmo.

(Estupor y temblores, Amelie Nothomb)



Empezar el año literario en un lindo lugar, con la lluvia de verano de fondo, y una de tus escritoras favoritas.
Como dice Ricardo Siri "Liniers": la vida es buena.

Buen finde!

14 febrero, 2017

10 buenas razones para ver: Serendipity

Creo que tomamos nuestras propias decisiones pero el destino envía señales, según como las leamos somos felices o no.
(Serendipity)

Volvamos por un rato al modo navideño.
Sólo porque esta película lo vale.
Porque es el Día de los enamorados.
Porque no tiene vencimiento.
Porque estaba pendiente.
Y porque es Serendipity.

A Serendipity también se la conoce como Señales de amor pero su nombre original  y su significado al que haré referencia en el decálogo es demasiado perfecto como para arruinarlo con esa traducción del montón. 
Serendipity cuenta el encuentro casual entre Sara Thomas y Jonathan Trager en la víspera de Navidad. En medio de la locura pre navideña, los dos eligen el único par de guantes negros que queda disponible en el local. Hubiera sido fácil que el otro eligiera otro color de guantes, ir a otra tienda o un plan B de regalo, pero no sería Serendipity. Los protagonistas se ríen de la coincidencia, del destino y las señales y a pesar que cada uno de ellos está en pareja, conectan y pasan el resto del día juntos. Toman un helado, van a patinar y se hacen muchas preguntas hasta que Jonathan propone intercambiar teléfonos para seguir el contacto. Sara cree que si están destinados a encontrarse volverá a suceder. Sin embargo, ayudan al destino aunque de una manera extraña. Jonathan anota su nombre y su teléfono en un billete que rápidamente cambia de manos y se lo lleva el viento. Sara le anticipa que dejará sus datos en las primeras hojas del libro que tiene en la cartera (El amor en tiempos de cólera de García Marquez) y al día siguiente lo venderá en un puesto de usados. Volver a verse dependerá de una búsqueda del tesoro. Jonathan deberá encontrar el libro y Sara, el billete. 
Serendipity es así de ñoña y por eso sale en fecha especial.
Además, esta joya cinéfila abre una nueva temporada de una de las secciones "estrella" del barrio.
Pasen y lean!

10 buenas razones para ver
Serendipity
(también conocida como "la película del guante")

  1. John Cusack. Tiene que encabezar este decálogo porque Cusack es una institución ochentosa. Todavía me acuerdo cuando irrumpía en la habitación donde estaba Andrew McCarthy y Jacqueline Bisset en esa película llamada Class. Era uno más del montón, pero con encanto. Y supo esperar. Y nosotras también. Y llegó el día en que nos enamoramos de él en Alta fidelidad, Disparos sobre Broadway, Must love dogs y más que nunca, en Serendipity. Cusack no gana por su altura, su porte o sus ojos. Gana por su labia. Tiene un PhD en labia y dulzura y así se gana a Sara, diciéndole que ese momento con ella, en la pista de patinaje, encabeza su momento favorito en NY; dibuja una constelación en las pecas del brazo de Sara y le cuenta la leyenda romántica de Casiopea. Cada cosa que diga o haga Cusack puede parecer asquerosamente melosa, pero no lo es en el contexto de la película. Ahora, Cusack es un chico grande y algo botoxeado, pero en el pasado se ganó el primer puesto al hombre más dulce de la comedia romántica. Y siempre siempre le vamos a tener un cariño y amor especial. Serendipity es una buena muestra de ello.
  2. Aidan. ¿Se acuerdan de Aidan, el plan B de Carrie Bradshaw? En Serendipity es el novio de Sara. Se llama Lars y tiene una banda de música hindú. Lars es un poco ridículo y grasa, pero lo queremos tanto que hacemos la vista gorda y nos bancamos su proposición matrimonial con pétalos de rosa de fondo, sus velas, su música y ese anillo de compromiso que, como una señal del destino, no va en el dedo anular de Sara. Lo peor de todo es que Aidan vuelve a tener un contrincante fuerte del otro lado del ring y pierde. Again.
  3. Serendipity. Si buscan en el Diccionario de la Lengua Española encontrarán que existe la palabra Serendipia. Se refiere a un hallazgo afortunado e inesperado que se produce de manera accidental o casual. ¿No es una linda idea? Hagan la prueba en Google. Van a encontrar muchas imágenes y filtros con esta palabra y su significado. Creo que todos tenemos que vivir en esta vida un Serendipity, aunque no incluya a Cusack. 
  4. Navidad. Porque la película abunda en lucecitas de colores, nieve, regalos y el caos de la ciudad  que nunca duerme en plena víspera navideña. Serendipity forma parte del combo irresistible navideño de la vecinita.
  5. Nueva York. Porque es linda, fotogénica, inspiradora y motivadora, NY es una de las razones para ver esta película. La apertura transcurre en un local tan new yorker como Bloomingdales y la trompeta de Louis Armstrong nos introduce en la historia de Sara y Jonathan. ¿Hace falta algo más?
  6. Los amigos. A pesar de cierta resistencia al principio de la historia, la amiga de Sara y el amigo de Jonathan ayudan y se enganchan en la búsqueda del libro, el billete y todo lo que conduzca a los tórtolos a un happy end. Son esos amigos que, aunque al principio pongan el grito en el cielo colaboran para que todo llegue a buen puerto. Son AMIGOS.
  7. Referencia cinéfila. En Tienes un email, Kathleen Kelly le preguntaba a Joe Fox qué tienen los hombres con la película El Padrino. F-O-X respondía que El Padrino es la suma de toda la sabiduría y la respuesta a toda pregunta. En Serendipity, Jonathan compara a su novia, Halley, con Sara a través de la referencia cinéfila de la película de Francis Ford Coppola. Cusack dice de su novia: Halley es como El Padrino 2. Increíble. Quizá, hasta mejor que El Padrino 1. Pero no importa cuánto te guste la 2, todavía tenés que ver la 1 para entender y apreciar la 2. Kathleen Kelly tenía razón. Los hombres tienen algo con El Padrino. Al menos, los hombres de las comedias románticas.
  8. La novia de Cusack. ¿Será coincidencia? No lo creo en una película que viene a machacarnos tanto sobre el destino. En Serendipity, Halley es la novia fina y divina de Jonathan. Ella, como Aidan, también trabajó en Sex and the City. Fue la novia de Mr. Big. Osea, en Serendipity trabaja el ex de Carrie y la ex de Mr. Big. El mundo es un pañuelo. Y si no fuera porque queremos que Jonathan se quede con Sara, amaríamos a Halley porque es amorosa. Será en otra oportunidad porque nuestro corazón está con Sara.
  9. La vida es caos. Esta película tiene escenas increíbles y diálogos mejores. Uno de ellos sucede cuando Sara viaja con su amiga a NY y busca a Jonathan en cada rincón de la ciudad. Su amiga, un poco enojada y más preocupada, le dice a Sara: Es un hermoso pensamiento la idea de que toda la vida es parte de un plan maestro diseñado para guiarnos a nuestra alma gemela. Pero si es verdad, ¿para qué sirve vivir o tomar decisiones? ¿Para qué salir de la cama cada mañana? Lo hacemos para cometer errores. Errores como este viaje y si eres lista, aprendes de tus errores y te das cuenta que la vida no es una obra de teatro con instrucciones para los actores. La vida es caos. Cuánta razón. Por más que ensayemos qué decir o qué hacer ante determinadas situaciones, la vida es sorpresa. Todo el tiempo.
  10. Destino. Sin espoilear el final, hay una escena en la que las cosas no salieron como Jonathan esperaba y su amigo, periodista del Times, le escribe a modo de chiste su necrológica: Mi amigo, Jonathan Traguer, vivió aferrado a la creencia de que la vida no es sólo una serie de accidentes o coincidencias sin sentido. Es más bien, una colección de hechos que culminan en un exquisito plan divino. Al final, concluyó que para estar en armonía con el universo debemos poseer una fe inmensa en lo que los antiguos llamaban "fatum", lo que hoy definimos como "destino". Jonathan lee su falsa necrológica y sonríe. Sabe que sus actos tuvieron consecuencias no deseadas, pero aprendió del destino y sus señales. 
Y este cuento de hadas viene a decirnos, con nieve o sin ella, con guantes, billetes y libros que NUNCA dejemos de atender a las señales que nos pone el destino por delante.
Y esta vecinita no puede estar más de acuerdo.
Ojalá el destino nos sorprenda con un hermoso Serendipity!


Serendipity es una película del año 2001 y fue dirigida por Peter Chelsom.

10 febrero, 2017

La casita de UP


Desconfíen de aquel que dice que ciertas cosas sólo pasan en las películas.
Quizá no toque a nuestra puerta Jude Law como en El Descanso ni tengamos una tiendita adorable como la de Kattleen Kelly en Tienes un email, pero eso no quita que podamos ir por la vida con una mirada cinéfila.

El año pasado hablé ACÁ del hermoso soundtrack de UP, una aventura en altura. Lo que no tenía previsto era que una vecinita amiga del barrio encontrara la casa que me trajera de nuevo al blog la aventura del viejito de UP.

Esta casa, atrapada entre dos monstruosos edificios, existe.
Quisiera saber si sus dueños planean sacar los globos de helio por las ventanas y salir volando, bien alto y lejos, a cumplir un sueño postergado.

En este barrio la vida se ve en modo cinéfilo.
Puede que Jude Law no se enamore locamente de mi en una cabaña inglesa ni tampoco vendrá Joe Fox a sabotear mi negocio, pero soy una convencida que a veces la vida se parece demasiado al cine.
Desconfíen de aquellos que les digan lo contrario.
En otras palabras, desconfíen de la gente que vive sin magia.



Nota: la vecinita agradece amorosamente la mirada cinéfila de la autora de la foto de la casita de UP en Buenos Aires. 
Porque, aunque suene un poco a slogan del GCBA, al vecinito de enfrente lo hacemos entre todos. 

Buen finde!

07 febrero, 2017

La vida es sueño


El mundo se divide entre la gente que ama y la que detesta los musicales.
Me atrevo a decir que ésto no pasa con otros géneros.
Les puede gustar más o menos el terror, el western, la ciencia ficción, pero el musical lleva - ante todo y para muchos - las de perder sólo por el hecho que en el medio de una historia un personaje clave el freno de mano, cambie de registro y empiece a cantar.
Unos minutos antes, ese mismo que canta y baila mantenía un diálogo "normal" y de repente lo acompaña un coro y hasta un staff de bailarines.
De eso se trata el musical, vecinitos.
No intenten buscar una explicación.
Les diría que si están del lado del mundo que detesta el género, se ahorren la plata, el momento o en el peor de los casos, el disgusto.
Pero no puedo decirles eso de La La Land.
Y no es porque está Gosling y Stone que - es cierto - no pueden más de lindos.
Sino porque se van a enamorar.
Porque está ganando todo en la temporada de premios.
Y porque es LA favorita de los Oscar.
Así que, acá estoy.
Tratando de decirles que dejen los prejuicios a un lado.
Que lean este post.
Que se hagan amigos del género, aunque sea por un par de horas en el cine con aire acondicionado.
La La Land no sólo vale cada peso de la entrada sino que cuando vean bailar tap a Gosling se van a olvidar que odian los musicales.
Pasen y lean la crítica de la vecinita de una de las mejores películas del año.


El prólogo de La La Land es un embotellamiento. El director intenta mostrarnos a gente alterada en caravana pero nos cuesta creerle porque es un día radiante en Los Ángeles, "la ciudad de los sueños", y entre toda esa multitud está Emma Stone, Ryan Gosling y muchos desconocidos que prefieren matar el tiempo cantando y bailando. Ese plano secuencia inicial, brillante y prometedor, se quiebra con los bocinazos y ese primer encuentro no muy amable entre Mia (Emma Stone) y Sebastian (Ryan Gosling). Mia quiere ser actriz y trabaja en una cafetería dentro de los estudios Warner. Cada vez que alguna figurita conocida aparece en el café, Mia se paraliza y sueña estar en sus zapatos. Mientras tanto, en sus ratos libres y no tan libres se escapa del trabajo para audicionar en cuanto casting se le presenta. Sebastian es pianista, y mientras pierde el tiempo en un restaurant tocando a desgano la música que no le gusta sueña tener su propio local de jazz y mantener vivo a un género que, según sus palabras, agoniza.
Después del encuentro poco feliz en el embotellamiento, la vida seguirá cruzando a Mia y a Sebastian y la tercera será la vencida: la pareja va a enamorarse un atardecer, con la panorámica de la ciudad de fondo, mientras imitan a Fred Aistaire y Ginger Rogers.
Es claro que Gosling y Stone no son bailarines pero hacen lo suyo con gracia, y aunque están sincronizados no están perfectos y justamente esa distinción los embellece. Lo mismo pasa cada vez que cantan. Son delicados y están tan bien filmados que funciona. Bailan tap en plano secuencia, se ríen, son hermosos y encantadores. Todo es brillante y luminoso como en el Hollywood clásico. No hay forma que no entremos como un caballo.


Después de los encuentros y desencuentros, típicos clishés de las comedias clásicas, surge el romance y la película de Damien Chazelle es puro amor. Mia y Sebastian se enamoran y se impulsan mutuamente a perseguir sus sueños, porque La La Land también se trata de eso, de pelear por lo que queremos alcanzar y no conformarnos con la cafetería de Mia ni el restaurant donde Sebastian toca la música que quiere el dueño.

La La Land es técnicamente perfecta, elegante, sensible. Hay referencias explícitas a clásicos del cine como Un americano en París, Bailando bajo la lluvia y planos que homenajean escenas tan lindas como aquella de Audrey Hepburn con los globos en Funny Face, entre otras.
La belleza de La La Land no sólo reside en los protagonistas sino en esos murales pintados, en las luces de neón, en el vestuario saturado de colores brillantes, en las luces de los faroles y el proyector de un cine que termina cerrado. Es pura nostalgia sólo apta para pantalla grande.

La química entre Gosling - Stone es imbatible. Los vemos en la pantalla y lo único que  queremos es que sigan haciendo películas juntos.
Emma Stone es tan luminosa como sus vestiditos. Es fresca y pispireta. Amamos su espontaneidad cuando se ríe en el medio de una canción porque creemos que así es ella: natural y auténtica. Es amiga del barrio y ya volveremos sobre este tema en otro post.
Vecinitas, si a alguna de ustedes no les gustaba Ryan Gosling, hasta acá llegó. Lo dejo por escrito hoy, 7 de febrero de 2017. En cuanto vean a Gosling sentado al piano, con ese mechón de pelo rubio que le cae en esa cara de cachorro mojado y, como dije al principio, lo vean bailar tap, van a amarlo por los siglos de los siglos. Su interpretación es hermosa y merece seguir sumando a su colección estatuillas doradas de premios.

   
Dicho ésto, me divierte leer los comentarios que dicen que La La Land está inflada, que no es para tanto, que está - literalmente - cantado que se llevará el Oscar a la Mejor Película y muchos más.
En el vecinito no nos importan los números ni que ladren. Nos importan las historias bien contadas y La La Land es eso y mucho más.
Podrá ser la más odiada y la más amada de esta temporada, pero también es un relato melancólico de dos opuestos que se enamoran, se ayudan y siguen su camino.
Un camino agridulce pero multipremiado.
Ustedes eligen de qué lado están.

Y ahora, por favor, háganme caso y sean testigos de 2 minutos y 12 segundos de felicidad.



La La Land lleva 17 estatuillas ganadas desde el inicio de la temporada de premios, entre los SAG, Golden Globe, Critic's Choice, el Festival de Venecia y llegan a los Oscar con 14 nominaciones en las categorías principales (Mejor Guión, Mejor Actor, Mejor Actriz, Mejor Director, Mejor Canción, Mejor Banda de Sonido, Mejor Diseño de Producción, Mejor Edición de Sonido, Mejor Fotografía y muchos más). 

Van por todo.

Continuará en el post del Prode de los Oscar...

03 febrero, 2017

¿Arrancamos?


La mamá y su hija llevaban alimentos y algunos artículos de limpieza en el changuito del supermercado cuando las crucé en la sección de artículos escolares. La nena no podía decidir cuál sería la cartuchera indicada de toda la oferta disponible en la góndola. Bien alto estaban las carpetas de tres ganchos. Debajo, las de dibujo. Frente a ellas, una hilera interminable de lapiceras, lápices, resaltadores, gomas de borrar y lo necesario para llenar la cartuchera finalmente elegida. 
Todos pasamos por eso y no conozco a nadie que no le haya gustado. La sensación de estreno. El olor a nuevo. Los lápices con punta y las lapiceras con tinta. Cuadernos rayados, cuadriculados y lisos y miles de páginas por delante.
Así está hoy el vecinito.
De estreno.
Ya no tengo cuaderno de comunicaciones pero sí un blog que este año cumple ¡10 años! y por suerte, todavía hay muchos temas que vale la pena perpetuar en la gran nube bloguera.
Mientras preparo el cuaderno y los próximos temas a tratar en el vecinito, es el momento ideal para pasar algunos avisos parroquiales.

La idea es seguir posteando los martes y los viernes, excepto alguna fecha especial. Las secciones más "hot" como 10 buenas razones, Todas aman, Series y Cine se mantendrán, sumaré nuevas y otras serán dadas de baja. Para los que se cuelguen, seguirá disponible el resumen mensual, incorporaré una reseña fija sobre un lugar o un paseo nuevo mensual y algunas otras ideas que llegaron con la ola de calor.  

Bienvenidos a un nuevo año bloguero junto a la vecinita!
Es un gusto volver a estar en el barrio.


No se metan con Justin Timberlake. Es un amigo del barrio.
Sí, volví. Más teen que nunca.