29 septiembre, 2015

El anzuelo



Cuando se estrenó Alguien tiene que ceder, la comedia de Meyers, protagonizada por Diane Keaton y Jack Nicholson, miles de personas pensaron: ¡quiero esa casa!
La espectacular casa de playa en Los Hamptons donde sucedía la mayor parte de la película se convirtió en objeto de deseo. Si uno busca en Google el título de la película y la palabra kitchen, aparecen varios ejemplos de cocinas reales hechas a imagen y semejanza de la que se ve en el film.
Meyers dice al respecto: "Tiendo a hacer películas sobre gente en sus hogares. Mis películas suelen transcurrir en las cocinas y en los dormitorios. Tengo ideas claras sobre cómo viven y parece que a la gente le llama la atención".
La filmografía de Meyers es un verdadero catálogo de ambientes exquisitamente decorados y reflejan la personalidad de quien los habita. Basta con pensar en la townhouse londinense y la casa en medio de los viñedos de Juego de Gemelas; el departamento de Mel Gibson en Lo que ellas quieren; la casa colonial californiana y la adorable cabaña en la campiña inglesa de El Descanso y la patisserie de Meryl Streep en Enamorándome de mi ex.
En Pasante de Moda, la acción sucede más que nada en la oficina que es impecablemente canchera, pero no sería extraño que más de uno decida copiar la divina cocina y el living de la casa de Brooklyn de la protagonista.

(Fragmento extraído del Diario La Nación 
domingo 27 de Septiembre de 2015)


Mordimos el anzuelo. 
Nancy Meyers volvió a la pantalla grande y el fragmento citado arriba fue una invitación irresistible.
¿Ir al cine sólo para ver una casa digna de una revista de decoración?
No se trata sólo de gente linda en ambientes aún más lindos.
Es Meyers y sólo por eso somos capaces de pagar una entrada de cine.

Después de seis años de su última película, el barrio celebra Pasante de Moda, la nueva comedia de Nancy Meyers.


¿Se viene un nuevo post sobre 10 buenas razones para ver la nueva película de Meyers? Ya veremos...

Mientras tanto, si quieren revisitar una de ellas, pueden recordar ACÁ 10 buenas razones para ver una y mil veces El Descanso. 

24 septiembre, 2015

Titanes (románticos) en el ring


Hace un tiempo leí en el diario que la comedia romántica era una especie en peligro de extinción.
Lo cierto es que la oferta en la cartelera es escasa y frente a la invasión de "tanques" cinematográficos, las precuelas, las remakes y la cuota semanal de un estreno argentino, el romance pierde varios puestos. Menos para nosotros. Es parte de nuestro adn. Necesitamos que los superhéroes nos hagan un lugar dentro de su parafernalia para que la comedia romántica vuelva a instalarse y ocupe el lugar que merece.

En los últimos meses, dos comedias pasaron tímidamente por las salas. De una semana a la otra ya no estaban en cartel, pero eso no impide que podamos hablar de ellas. Cuando uno lleva el género romántico en la sangre encuentra el modo de disfrutarlas. Cambiamos la butaca del cine por el sillón de casa.
Ahora bien, reconocer que la oferta actual del género en cuestión es insuficiente no significa avalar lo poco que se nos presenta. Somos románticas, pero también exigentes.

Con este panorama, se nos ocurrió tomar a modo de caso de estudio dos muestras interesantes y distintas. 
Una de ellas nos dejó con la sonrisa a flor de labios. La otra, fue al tacho de basura.

Es hora de revelar la incógnita. De este lado del ring:

Aloha 
(estrenada como "Bajo el mismo cielo")

Y del otro lado del cuadrilátero:

The Rewrite
(estrenada como "Escribiendo de amor")

Las apuestas ya están hechas. La pelea comienza. Es a 6 rounds.
Sin golpes bajos, por favor.


  • Round 1: Argumento
En Aloha, Brian (B.Cooper) es un ex militar caído en desgracia que regresa a Hawaii con motivo de supervisar el lanzamiento de un satélite de comunicaciones y es allí donde también dejó al gran amor de su vida (R. McAdams) que ahora tiene dos hijos y está casada con un viejo amigo de pocas palabras. Por otro lado, una piloto local de la Fuerza Aérea designada para acompañarlo en su aventura (E.Stone) es quien irá forjando un vínculo de idas y vueltas propio de estas comedias que tanto nos gustan.

En The Rewrite, Keith (H.Grant) es un guionista de Hollywood en plena decadencia que se resiste a escribir la secuela de su único gran éxito, y por necesidad deja el glamour de Los Ángeles y acepta sin demasiado entusiasmo ni experiencia un cargo como profesor de guión en una universidad en las afueras de NY.

Ninguno de los dos argumentos es especialmente atractivo. Cuando empieza Aloha no sabemos muy bien qué es lo que va a hacer el protagonista ni para dónde va, pero nos dejamos llevar. En cambio, el panorama en The Rewrite es muy claro, pero no significa que sea bueno. La fórmula del personaje exitoso que fue y luego se termina involucrando, el que comete errores como pasar la primera noche con la chica popular de la clase. Eso y otros tantos clishés es The Rewrite.

Aloha 1 - The Rewrite 0

  • Round 2: El escenario
Aloha, como su nombre lo indica, transcurre en Hawaii. El lugar y su cultura maui tienen una entidad en la película. En cambio, en The Rewrite, el lugar importa poco.

Aloha 2 - The Rewrite 0


  • Round 3: Los galanes
Las dos películas tienen protagonistas rubios, altos, de ojos claros, lindos y carismáticos. Uno es americano. El otro, very british.
Bradley Cooper es el galán de Aloha. Su historial cinematográfico es variado y no se define por el romance, pero bien podría seguir ese camino.  Su cara bonita y su apariencia lo habilitan para ese rol. No le pidamos ternura. No es dulce, es un galán elegante, con onda. Tranquilamente podría ser la cara de un perfume de diseñador. Siempre nos cayó bien, pero en Aloha nos conquistó. Quizá, ayudó el hecho de grandes co-equipers.

Hugh Grant, el chico de los mohines adorables. ¿Cómo no adorarlo si es su marca de fábrica? Siempre vamos a querer a Hugh. Si por algo vimos The Rewrite fue por él. El problema es que los años pasan también para Grant y su torpeza y su tartamudez, esos recursos actorales que nos conquistaban tiempo atrás, hoy molestan y hasta nos aburren.
The Rewrite ES Hugh Grant, pero no alcanza. 

Aloha 3 - The Rewrite 0 

  • Round 4: Las chicas
La siempre anodina Marisa Tomei es la chica de Hugh Grant en The Rewrite. Aquí nos quiere hacer creer que cumple el rol de la madre soltera que decide retomar los estudios con dos hijas a cargo, la misma que aconseja y guía al protagonista, la que quiere parecer apasionada, pero no le sale. En definitiva, Marisa Tomei logra lo imposible: parecer secundaria hasta cuando tiene un rol protagónico junto al galán de turno.
En cambio, la dupla Rachel McAdams y Emma Stone es explosiva. Además de bellas, son frescas, simpáticas, buenas actrices. Qué decir...les creemos. Todavía le debo a este barrio un post sobre MI amiga Emma Stone. En algún momento repasaremos su carrera.
En Aloha los roles femeninos están perfectamente repartidos. Ninguna tiene más protagonismo que otra. A diferencia de Tomei, las chicas Aloha han sabido elegir buenos papeles siempre. O casi siempre, y con buenos resultados. Y aunque es obvio hasta escribirlo, el trío Cooper-Stone-McAdams es pura química y sí, no puede más de bello.  

Aloha 4 - The Rewrite 0


  • Round 5: El cast
Aloha tiene un dream team, a saber: Bradley Cooper, Emma Stone, Rachel McAdams, Bill Murray, Alec Baldwin, John Krasinski.
The Rewrite, además de Hugh Grant y Marisa Tomei, apenas cuenta con J.K.Simmons (el genial malo de Whiplash) aquí totalmente desaprovechado y Allison Janney (la madre de La joven vida de Juno) aquí como una profesora defensora de Jean Austen. Ni con eso nos conmueve. 

Aloha 5 - The Rewrite 0

  • Round 6: La música
Antes de dedicarse al cine, Cameron Crowe, el director de Aloha, fue columnista en la Rolling Stone. Seguramente gracias a ello, en sus películas la música es un factor importante y dice presente. Si ya Aloha me parecía genial por todas estas cosas, el hecho que un tema de Beck acompañara los créditos finales fue la frutilla del postre.
The Rewrite ¿tiene música? Sólo anoté un tema meloso de Madeleine Peyroux mientras Hugh iba manejando. 

Aloha 6 - The Rewrite 0


Hugh, lo dijimos antes y lo decimos ahora: te queremos, pero a veces la vida te da una paliza. 
Aloha es nuestra elección, pero lo que en verdad nos importa es que no sea la comedia romántica la que pierda por knock out.

Por más películas románticas y menos superhéroes!

Feliz finde!

22 septiembre, 2015

Vuelta al Norte

Domingo, 18 horas. Aeroparque.
Recién llegados y el viento sopla y nos hace olvidar de prepo los treinta y pico de grados de esta última semana de vacaciones.
Hay gente que llega de Ushuaia, otra del Calafate. Un contingente de adolescentes llega de viaje de egresados. Nosotros traemos vinos, aceitunas y los colores del Norte.
Estamos acá, pero al mismo tiempo allá. Seleccionando fotos, atesorando nuevos recuerdos. Como cada viaje, como cada aventura compartida.

Ya repusimos pilas. Volvimos al barrio.
Mientras esperamos la Primavera, les dejamos una nueva entrega de nuestros resúmenes ilustrados de viaje.


Ellos se merecían el primer lugar.
¿No son los cactus más lindos del mundo?

El mejor cartel de ruta. 
Mis tres gatitas, como dice la canción, always on my mind.

Superficie lunar.
Así debe ser la Luna, como en San Juan.

Y así el desierto.

Y nos enteramos que Cristo tiene sede en Chilecito.

Y que los tomates riojanos son narigones

Y la caravana de "fierreros" y sus autos antiguos se creen la gran belleza del lugar.
No entendieron nada. La belleza está justo detrás, en esa piedra que sobrevivió.

Y en los perros de mirada dulce que nos siguen...

Siempre hacemos nuevos amigos.

Y tenemos lectura a mano para la hora de la siesta

Y guías y mapas que acompañan

Y carteles con buenos mensajes.
Para hoy y siempre.


Hasta la próxima!

01 septiembre, 2015

Bienvenido Septiembre




Porque es una buena película y una mejor novela.
Porque de repente nos dieron ganas de bailar.
Porque queremos olvidarnos por un momento del frío y teletransportarnos al Hot Jazz Vesubio y ver a Jude Law en todo su esplendor.
Y porque así se empieza el mes de la primavera...
Bailando.

25 agosto, 2015

De vez en cuando la vida nos besa en la boca


"Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos"
(Rayuela, Julio Cortázar)

Este post se lee mejor con esta canción de fondo. Pulsen PLAY en el video debajo.



Lejos del glamour de Hollywood a veces la vida tiene condimentos de comedia romántica, sólo hay que estar atenta a las famosas "señales" para vivir nuestro propio happy ending. Es sabido que en toda comedia romántica el camino no es lineal; hay cruces, enredos, confusiones, lágrimas pero también mucho amor.
Hace unas semanas leían ACÁ la historia de Lasagna, la rubia más linda del Salón de Gatitos de la Sarmiento.
Cuando escribimos ese post pensamos era un punto final. Por suerte nos equivocamos. La historia pedía a gritos otro final y entonces nos sentamos a escribir la segunda y última parte.

Desde el principio, nuestra historia de amor a primera vista tuvo características propias de una romántica:
  • La pareja chico-conoce chica. Toda historia de amor se construye de a dos. El corazón de esta película no es el clásico chico-conoce-chica, en éste caso debe reemplazarse por chica-conoce-gatita (y habla de ella a todo el que se le cruza por el camino).
  • Una situación inconveniente. Al momento de escribir Amor a primera vista, Lasagna tenía un futuro adoptante. Esta situación inconveniente, en cualquier peli del género en cuestión, equivale a que el chico de tus sueños se case con otra. Habíamos llegado tarde. Lasagna se nos iría con otro.
  • La familia y los amigos. Ante semejante panorama, la familia, el vecinito y los amigos acompañaron con abrazos, palabras cariñosas y lindos mensajes. Todos ellos representaron a ese amigo incondicional que no puede faltar en una película romántica. Gracias por eso.
  • Cambio de planes. Porque dicen que siempre hay un roto para un descocido, porque la chica de la película se merece ser feliz, porque a veces el destino interviene, los planetas se alinean, porque la vida es buena...hay un momento en la película que hay un cambio de planes. Algo sucede, aparece un hada madrina, la suerte cambia y las fichas se acomodan solas. 

Y entonces, después de este punteo improvisado, puedo decir que la historia con Lasagna tuvo todos y cada uno de estos elementos, pero también me gusta pensar que fue el Universo.

El Universo quiso reencontrarnos para no separarnos más.

La lluvia ya había pasado. La tristeza también. Era un día radiante cuando volvimos a vernos. Ahí estaba ella, panza arriba, esperando el mimo. Esperándonos.
Ya no había una "situación inconveniente" de por medio, habíamos sorteado las dificultades del camino. Estábamos en la fase "cambio de planes" y como dice Serrat en la canción, teníamos que andar de puntillas para no romper el hechizo.

Por suerte, no estábamos soñando.
Lasagna es una realidad y ya está con nosotros, en este barrio, estrenando su nueva vida de hogar.

Gracias a todos los que estuvieron pendientes de nuestra historia. Se que fueron muchos y me emociona saber cuánto me acompañaron.
Y nuevamente, un agradecimiento especial a las chicas de Gatitos de la Sarmiento que oficiaron de hadas madrinas de esta historia. Sin ellas, este post no existiría.

Y colorín colorado ¡ahora sí! esta historia se ha terminado. 

20 agosto, 2015

Los libros gordos de Karl Ove


Yo siempre pensé que acarrear un libro gordo, de lunes a viernes, a primera hora de la mañana, medio somnolienta, haciendo equilibrio para no caer ante las frenadas del subte o colectivo, cartera al hombro, incluyendo la vianda sana para el almuerzo, no era negocio.

Hasta que conocí al noruego Karl Ove.

Podemos olvidarnos de meter en la cartera la agenda, el portacosméticos, cualquier cosa...menos sus libros. 
Las quinientas páginas que conforman el primer libro, La muerte del padre, fueron leídas en tiempo récord: 10 días. Durante esos días, el libro y yo fuimos uno. Me acompañó en un almuerzo de sábado lluvioso, en la cama, en el sillón, en infinidad de viajes, en un café en pleno centro, con mi pequeña Brie reposando en mi pecho...

Esta semana empezamos Un hombre enamorado, el segundo tomo de los seis volúmenes autobiográficos, aunque por el momento se editaron tres de ellos. 
De la muerte del padre al detalle minucioso de la paternidad. 
Seiscientas y pico de páginas por delante que prometen y auguran muchas más tardes de felicidad, aunque tengamos que seguir haciendo equilibrio o cargando la cartera. 

Y sí, si se están preguntando si este año sale el balance de lecturas en el vecinito la respuesta es SI. Y desde ahora se que Karl Ove se ganará un lugar especial este año.

Sólo puedo decirles ésto: si se atreven, no dejen de leerlo.
Nos vamos a seguir leyendo!

11 agosto, 2015

Amor a primera vista

Hace unos días un niño de 6 años de edad me preguntaba si creía en el amor a primera vista. Después de mi respuesta obvia (un rotundo si) lo gracioso de la situación fue su teoría. No sólo él no creía en el amor a primera vista sino que tenía a su entender sólidos fundamentos para sostener su posición. Para enamorarse tenía que conocer nombre y apellido de la persona, saber qué color, qué comida, qué libro y qué película eran sus favoritos y no se cuántas cosas más que tenía listadas. Más allá de la inocencia de su respuesta, el tema me dejó pensando. ¿Por qué cuando hablamos de amor a primera vista se piensa sólo en humanos? ¿Qué pasa cuando nos enamoramos a primera vista de un gato o un perro? 
Es algo difícil de explicar y no todos van a entenderlo. Tiene que ver con la magia, tal como nos enseñó nuestra maestra romántica Nora Ephron.
No importa si el gatito es todo blanco, gris, rubio o tricolor. No nos cambia demasiado conocer su peso, si tiene pelo largo o corto, si prefiere el atún antes que un poco de paté. Tampoco podemos saber si le encantará juguetear en esos rascadores geniales de dos pisos o preferirá afilar sus garras en el sillón. Son cosas que queremos descubrir junto a él o ella.
Hace unos meses, gracias a la difusión de las chicas de la protectora Gatitos de la Sarmiento conocí la historia de Lasagna, la gorda rubia fotogénica que hoy me lleva a hablar del amor a primera vista.
Lasagna tiene aproximadamente 4 años y medio. La castraron hace unos meses, pero después de salir de la anestesia dicen que seguía a puro grito. Unas semanas más tarde, la gorda volvió al quirófano y le extirparon un pedacito de ovario enquistado, pero la historia volvió a repetirse. Las chicas visitaron a varios veterinarios clínicos, inclusive un etólogo, y hasta probaron con un tratamiento hormonal. Ya con un nuevo cirujano a cargo se determinó la posibilidad que Lasagna tuviera más quistes y la gorda se bancó una nueva operación. Hoy está recuperada, goza de buena salud y es puro ronroneo y amor.
Hace poco más de una semana, gracias al llamado "Proyecto Lasagna, un hogar para la más linda, sociable y copada de todos" lanzado por la Protectora, la rubia consiguió adoptante. Ese día, como cada día que pasa, supe que ese amor a primera vista no iba a cambiar. A esa altura y después de tanta historia detrás ya amaba a Lasagna, hablaba de ella a todo aquel que conocía mi amor por los gatos. Pero sí, algo cambiaba. No podía mirar para otro lado y entonces lloré a la par de este clima húmedo de Agosto. Era un sentimiento extraño porque estaba contenta por la futura adopción, pero también la había imaginado corriendo en el living de casa entre mis otros amores peluditos, Plata y Brie. 

Foto Gatitos de la Sarmiento
Y como buena fan de la gorda y gracias a las chicas de la Prote, sobre todo a Barbie, una genia total que confió en mi y supo de mi amor a primera vista con Lasagna, la semana pasada fui de visita al salón, a decir Hola y Adiós, como la canción de Los Beatles. El día más lluvioso, más negro y húmedo sentí un sol tibio dentro de mi: conocí a la rubia y nada de lo que pueda decir acá le hace justicia. La besé y la abracé como en un tango. La "amasijé", le hablé y le dije cuánto me había encariñado con ella. También le pedí disculpas por haber llegado tarde. No me cansé de desearle una vida feliz y después de una extensa sesión de fotos para el recuerdo, también me despedí, ya sin lágrimas en los ojos, con mucha alegría de haber estado con ella.

En resumen, no importa el color de pelo ni cuál es su comida favorita. Hay gente y animales (o será al revés?) que nos emocionan y nos hacen sentir un amor incondicional e inabarcable. Se que siempre voy a sentir eso por Lasagna.
Y por eso le doy las gracias.

Ojalá todos encuentren un amor a primera vista como el nuestro.

Gracias a Barbie, Pao y Anahí por recibirme, escucharme y permitirme estar con Lasagna. Y gracias a mi familia, al vecinito y a mis amigas que me acompañaron.

14 julio, 2015

La vecinita cocina: Postre fácil


El año pasado tuvimos la suerte de pasar nuestros cumpleaños en un lugar mágico llamado Traslasierra. No se bien por qué la provincia de Córdoba nunca fue santo de mi devoción. Sin embargo, Traslasierra fue amor a primera vista. No hay nada como pasear por Yacanto, San Javier, La Paz, Villa Las Rosas. 
No sólo tengo ganas de volver, sino de conocer otras partes de aquella provincia tan ninguneada durante años.
Fuera de temporada los lugares no están siempre abiertos. Hay que confirmar o, mejor dicho, aventurarse por caminos de tierra, sin peatonal por delante. Llegar a cualquier lugar en Traslasierra es una aventura, una hermosa aventura, porque todos los lugarcitos donde hicimos parada tienen algo especial. En Croa La Rana, una noche de lluvia, tuvimos una cena digna de enamorados, luz tenue y bolero de fondo incluido. Eso sí, nada de Armando Manzanero, por favor. Pongámosle onda: en Croa la Rana se escucha a la gran Paquita la del barrio y sus clásicos como "Rata de dos patas" y se comen platos ricos y postres tan fáciles y sencillos que nos trajimos la receta y la compartimos con nuestra comunidad vecinal.

La vecinita cocina: Manzanitas serranas by Croa la Rana


Si amasar no es para ustedes, si el merengue no levanta, si sólo se dan maña abriendo una lata de duraznos o peras en almíbar, este es EL postre ideal, rápido y fácil que los hará quedar siempre bien. Ni siquiera hay que prender el horno y es perfecto para esos momentos que queremos algo dulce y evitar un sinfín de pasos. La mala: excepto la crema que acompaña, el resto debe ser preparado en el momento.
Dicho ésto, saquen lápiz y papel: la vecinita está a punto de pasarles la receta más fácil de la historia! Y todo, gracias a la gente buena onda de esa gran aldea hippie que es Traslasierra.

Ingredientes: (no están indicadas las cantidades, sigan sus instintos. Es fácil!)

Manzanas gustosas, preferentemente rojas
Manteca 
Canela
Jugo de limón y su ralladura
Azúcar
Crema
Pasas de uva (para decorar)

Paso a paso:
  • Cortar las manzanas en trozos pequeños
  • Rociar con jugo de limón para evitar que se oxiden
  • Espolvorear con azúcar
  • Calentar un trozo de manteca en una sartén caliente
  • Volcar los cuadraditos de manzana
  • Mover y dejar un rato hasta que estén calentitas
  • Condimentar con canela molida
  • Retirar del fuego

Para la crema:
  • Batir la crema con azúcar a punto chantilly (sin esencia de vainilla)
  • Terminar con ralladura del limón

Emplatado:
  • Servir las manzanas en cazuelitas y decorar con pasas de uva, si les gustan
  • Disponer la crema en un platito separado

y voila´!


Que lo disfruten!

Y mejor aún, si pueden, vayan a probar las manzanitas en su locación original!

06 julio, 2015

Expedición Morfi 2: El último beso


Hace unos días, una de mis amigas de expediciones y aventuras me habló de este lugar. Su tía se lo había recomendado. Yo sólo lo había escuchado nombrar, sabía que quedaba en Palermo y que era el lugar ideal para ir a tomar el té con una de tus mejores amigas. 
Además, el lugar me lleva al recuerdo de la bellisima película italiana de Gabriele Muccino. Así se llama, L'ultimo bacio. Todavía recuerdo la emoción con la que salí del cine. Quizá, esta visita y segunda expedición que hoy traemos al blog no sólo aporte datos gastronómicos sino también una recomendación cinéfila. Pasen y vean!



Expedición Morfi 2: 
El último beso, sólo apto para románticos


  • El ambiente: El plato fuerte del lugar no es una porción de torta ni un blend de frutos rojos. La estrella del lugar es el lugar en sí mismo. Nada que conste en el menú se compara con la lograda ambientación 100 % shabby.  Los que me conocen podrían pensar que este es un lugar pensado para la vecinita. Y un poco, sí. El último beso consta de 3 ambientes dispuestos para sentarse a disfrutar de una merienda y un cuarto ambiente que funciona como tiendita para admirar detalles en cada rincón y quizá, llevarse algún recuerdo como tarjetas artesanales con estampas antiguas o un par de aros. Hay un libro de Audrey Hepburn abierto cuidadosamente con fotos de Vacaciones en Roma, paredes empapeladas con mensajes de amor y muchas ilustraciones de enamorados. Hay fuentes y flores y silloncitos tapizados con colores cálidos. Es el lugar ideal para jugar por un rato a ser Elizabeth Bennet y soñar con nuestro Mr. Darcy.
  • La comida: El día que fuimos a El úlltimo beso fue uno de los días más fríos del año. Por eso, ni bien llegamos, elegimos un blend de la romántica carta del lugar y algo rico para acompañar. Cada uno de los blends lleva el nombre de alguna película, por supuesto, romántica. Por mencionar algunos ejemplos, hay blends que llevan por nombre Antes del amanecer, La dama y el vagabundo, La rosa púrpura del Cairo, Lo que el viento se llevó y Tienes un e-mail. Y en éste último, mi elegido, me detengo y cito: blend de té negro con toques azules como los del jardín del encuentro, con destellos amarillos como el cabello de Meg Ryan, y un incomparable aroma de las Vainillas más finas del mundo traídas de la Isla de Bourbon. ¿No les parece una linda y distinta manera de presentarnos un rico té de vainilla? La delicada vajilla, los scones y la tarta de manzana completaron la merienda de chicas. Todo rico. Todo en su justo dulzor.

  • La atención: Esta categoría siempre es floja. Como dice Bono, todavía no encontramos lo que estamos buscando. Si bien la atención no fue mala, tampoco es para destacar.  
  • El público: Mayoritariamente femenino. Mujeres de todas las edades. Amigas, madres, abuelas. Si bien los hombres son bienvenidos, es un lugar "de chicas". 
  • Demora: Ninguna. Estuvimos varias horas charlando, tomando té y luego un café y todo fue a tiempo.
  • Precios: Ya no existe eso de "precios palermitanos". Hasta hace un tiempo, ir a comer a Palermo era más caro que comer en otros barrios. Excepto algunos casos, hoy es más o menos lo mismo.
  • Detalles que nos gustaron: ya está dicho arriba, pero remarcamos: la vajilla, la ambientación, la carta, ¡los scones! y la charla con mi amiga.

  • Detalles que NO nos gustaron: Seguramente, el agua para el té llegó a la mesa en su punto justo de hervor, como corresponde, pero el problema es cuando se llega a la segunda taza. La temperatura del agua en la tetera no se conservó lo suficiente. Quizá vale la pena dejar de lado la exigencia del grado justo de la temperatura del agua y así asegurarse una segunda taza de té bien caliente. Otro detalle, en el baño hay una bañera de las antiguas, llena de agua casi hasta el borde, con pétalos de rosa. Si bien haría juego con todo lo que nos quieren vender y lo que vengo citando en este post, la idea de que allí, tan alejado del resto de los ambientes, haya una bañera llena y nadie dentro me remite a una de terror. Por más pétalos de rosa que haya dentro. Y sí, soy una romántica pero también me encanta Stephen King.
  • Volveríamos?: Sí, pero hay tantos lugarcitos más para conocer! 
  • Dirección: Nicaragua 4880




Hasta la próxima expedición!

01 julio, 2015

Pequeñas alegrías cotidianas

Descubrir que tenés cerca de tu casa uno de esos lugarcitos lindos para merendar


Con objetos que te recuerdan una hermosa película


Al día siguiente, encontrar y comprar una de tus revistas favoritas


Y acompañar la lectura con un rico té con miel comprada por el vecinito y el mantelito hecho por mamá.


Y por último, terminar de ver una nueva temporada de tu serie favorita: The Good Wife. (cómo se hace para esperar una nueva temporada y no morir en el intento?)


A veces, necesitamos tan sólo estas pequeñas alegrías cotidianas.
Los invito a que cada uno encuentren las suyas!
Suerte en la búsqueda!