13 diciembre, 2013

Balance de lectura 2013: Parte II



Un trío amoroso debate entre su realidad sentimental y las teorías que aprenden en la universidad. Su autor es el mismo de Las vírgenes suicidas, aquella hermosa novela adaptada por nuestra amiga, Sofia Coppola. El problema fue el peso. Para ser más explícita: 531 páginas. Por lo general, no me asusta la cantidad de páginas de un libro, pero en este caso la carga diaria se hizo dura. Como se trató de un libro-préstamo fue devuelto a la propietaria explicando los motivos del caso. Eugenides será para otro momento, cuando vaya más liviana de equipaje.

Comí es una rara avis en este balance de lectura. Mezcla de novela, ensayo o memoria, este libro es un tratado sobre la comida, el lugar que ocupa en nuestras vidas, los cuerpos y la medicina.
El protagonista va a ser operado en tres días. Cuenta con ese tiempo para deshacerse de todo lo que comió y también, deshacerse de sí mismo.
No voy a mentir: me encanta Caparrós y saber que hay una novedad suya en el mercado siempre es una buena noticia, pero esta vez lo que empezó bien, terminó mal. Promediando el final, tuve la urgente necesidad que el libro terminara. Mi apuro no tuvo que ver con la ansiedad de saber cómo termina, sino con la necesidad de pasar a otra cosa. Se puso demasiado explícito, demasiado violento para mi gusto.
Sin embargo, más allá de no compartir la temática elegida celebro que siga publicando. Habrá que esperar el próximo.


Volví a la biblioteca materna y me llevé uno de sus libros favoritos: Si hubiera un mañana. No pregunté por qué era su favorito, qué fue lo que más le gustó. Me limité a leer la historia de Tracy Whitney, una empleada bancaria con todo el futuro por delante, o eso parece hasta el momento en que decide vengar la muerte de su madre. Condenada a varios años de prisión por un delito que no cometió busca vengar a los estafadores causantes de la muerte de su madre, y a los responsables de su condena. El libro es una mezcla de historia de prisión y ladrones de guante blanco. Además, investigando un poco, tuvo su versión en miniserie. Un dato que -quizá- sume para su fan n° 1: mi mamá.




Les presento a mi nueva amiga: Amélie Nothomb. Antes de leer algo de esta escritora belga siempre me pasaba lo mismo: agarraba uno de sus libros al voleo y terminaba decidiéndome por otro autor. Esta dinámica se repetía cada vez que entraba a una librería, algo no me terminaba de "cerrar". Leí algunas entrevistas que le hicieron, pedí referencias a mi amiga lectora...después de todo, no se por qué me tomé tanto trabajo, pero la investigué cual sabueso antes de involucrarme con ella y su obra. Un día de vacaciones, en la única librería abierta de un lugar playero, Amélie se cruzó -una vez más- en mi camino. ¿Por qué me decidí (por fin) por uno de sus libros? Qué fue distinto aquella vez de las anteriores? la cercanía del mar? las vacaciones? Yo lo atribuyo a un sueño. Unas semanas antes de encontrar este libro soñé con aviones y aeropuertos. Sin buscarlo, Cosmética del enemigo transcurre en un aeropuerto. Era una señal. Se trataba de una edición económica y, de última, perdía poco. No sólo no perdí, sino que salí ganando una nueva amiga. El libro es atrapante. Brevemente, y a vuelo de pájaro, una punta del argumento:  el vuelo del empresario Jerome Angust está demorado. Resignado se dispone a leer cuando aparece en escena Textor Texel, un inesperado interlocutor que se transformará en una encarnación de todos los fantasmas de Angust.

Se lee en una tarde, de un tirón.
Por supuesto, con Nothomb pasó lo mismo que con Tamaro: hay más de ella en el balance y comparten podio de favoritas.

A veces pienso que voy como el salmón, a contra corriente. Ian McEwan ha publicado a lo largo de los años libros de relatos, novelas premiadas llevadas a la pantalla grande como Expiación, y sin embargo decidí empezar por estos siete episodios interconectados. Su protagonista, Peter, es un niño de 10 años que se pasa, justamente, todo el día "en las nubes". Experimenta fantásticas transformaciones, intercambia el cuerpo del gato de la familia por el de un niño malhumorado, lucha contra una muñeca diabólica, encuentra una crema que hace desaparecer a la gente. El vecinito agradece a McEwan el viaje a la niñez. Un libro hermoso que no pasó desapercibido en el barrio. Por el contrario, se ganó el lugar que faltaba en el podio.

Después de haber leído un segundo libro (y un tercero también) creo que esta autora tiene la capacidad de sacarte de quicio. En este caso, retrata el vínculo de dos adolescentes. Una de ellas, solitaria, tímida e insegura. La otra, deslumbrante, prepotente y una descarada total. Lo que podría haber sido una amistad se convierte en una pesadilla. Impresionante, aunque el final no termina de convencer.


Sépanlo: Susanna Tamaro hace llorar, o lo que es peor: te deja un nudo en la garganta. "Para siempre" cuenta el retiro y la metamorfosis de un hombre a un refugio de montaña, después de haber sufrido una pérdida familiar. El peso de la novela recae en Matteo, absoluto protagonista, que cuenta y deja por  escrito sus experiencias con los transeúntes y su vida hermitaña en el bosque. Si andan de bajón, la lectura de un libro de Tamaro no es la mejor opción.  De todas maneras, no puedo dejar de recomendarlo. Me encanta Tamaro. Ya lo dije, no?


Y se termina el año con una de mis favoritas...
Dicen que Amélie Nothomb siempre escribe sobre sus propias experiencias, sobre personas a las que ha conocido, todo con un toque autobiográfico y raro. En esta novela, cuenta uno de los episodios de su vida, cuando encuentra el amor en Japón. Hay que tener en cuenta que la autora pasó su infancia y adolescencia en Japón y en China, donde su padre fue embajador.
Lo mejor de esta novela es su humor elegante, a veces negro también, con el que la autora narra las anécdotas en tierras niponas. Su novio japonés con aspiraciones occidentales, el vínculo maestra-alumno, la forma descarnada que tiene de hablar de los japoneses, sus excentricidades.
Ni de Eva ni de Adán podría ser perfectamente un ensayo sobre la cultura japonesa. Me encantó es poco. Seguramente, seguiré sumando sus libros a mi biblioteca
Una muy buena manera de terminar el año.

Si llegaron hasta acá...son unos genios!!!!!!!!!!!
Gracias por leer!!!

11 diciembre, 2013

Balance de lectura 2013: Parte I


A esta altura del año puedo decir que 2013 fue un año de lectura amable y romántica. Entre otras cosas, me dejé llevar por la famosa "chick lit". ¿No saben de qué se trata? Los invito a que sigan leyendo, porque ya saben que el vecinito es como el libro gordo de Petete: enseña y entretiene.  
Volví a la biblioteca materna a leer algunos libros cuya portada recuerdo desde mi niñez.
En 2013 hice las paces con los cuentos, aunque las novelas siguen siendo mis preferidas.
Hubo historietas (por qué dejarlas afuera?), libros de regalo, préstamos, algún abandono y saldos.
Este año subieron al podio  del barrio una escritora italiana, una belga y un inglés.
Resultado final: 18 libros en 12 meses.
No se trata de presumir, se trata de tiempo de viaje optimizado.
Si uno va a ser víctima del transporte público en la ciudad, al menos que sea con un buen libro en la mano.



Nadie puede con Fitzgerald. Por lo menos, nadie de mi biblioteca personal. En el balance de lectura 2012 Fitzgerald fue mi escritor del año (pueden refrescar la memoria acá), pero me equivoqué: Fitzgerald se convirtió en uno de mis escritores favoritos.
Este libro contiene siete relatos escritos entre 1920 y 1931, entre ellos "El curioso caso de Benjamin Button". Todavía no entiendo por qué la versión de David Fincher en pantalla grande duró dos largas horas y media, mientras que para Fitzgerald la historia se podía contar magistralmente tan sólo en 18 páginas. De todas maneras, la película no está mal si no les impresiona ver una posible versión de Brad Pitt de la tercera edad.
Como dice la canción: Fitzgerald sigue siendo el rey. Al menos, en este barrio.


El libro de Schlink fue regalo de una amiga, esas amigas que conocen tu gusto a la perfección y por eso no se equivocó con la elección de estos cuentos.
En la contratapa Mentiras de verano nos pone en situación: ¿por qué un hombre joven, padre de una niña, intenta alejar a su exitosa mujer del mundo? ¿cómo librarse de las ataduras que mantienen a alguien ligado a su antigua vida cuando un amor en la madurez promete una vida nueva?, por mencionar sólo algunas.
Mentiras de verano me acompañó, valga la redundancia, este verano en las sierras. Tan disfrutable, justamente, como estar de vacaciones.

La edad de la inocencia
E. Warthon
La edición de este libro ya es un acierto: puro romanticismo. Después de leerlo, creo que hay que dar las gracias a "Marty" Scorsese, porque la película es un fiel reflejo del libro, inclusive en esos detalles exquisitos; como la descripción de los salones, la vajilla, los cortejos, los bailes, las rosas amarillas.
Dejo esta recomendación en sus manos. Ustedes sabrán qué se siente estar un mes/mes y medio viviendo el romance prohibido de Newland Archer y la Condesa Olenska.
Amiga: una vez más, gracias por haber encontrado este libro duplicado en tu biblioteca y haber sido la beneficiaria absoluta.


Muriel Spark no se ganó mi simpatía. Al principio, puede ser, pero fue una falsa alarma. Muy lejos de Kensington cuenta la historia de una chica, un poco excedida de peso, que trabaja en una editorial y vive en una pensión, pero hay una historia detectivesca que atraviesa el libro y es ahí donde fácilmente pierdo el interés. Debe ser una cuestión de género que no va conmigo. Una lástima. A lo mejor, no di con el más indicado.
Sin embargo, soy de la idea que siempre algo queda. Muriel no fue la excepción.
Acá, puede leerse un fragmento sobre los gatos y el poder de concentración. 
  

"Cuando me voy a la cama por las noches, apoyo la cabeza en la almohada o voy caminando por la calle, me gusta pensar en posibles historias. Siempre estoy pensando nuevas tramas. Haría lo que fuera por evitar ese momento horrible en el que uno se pregunta ¿y ahora qué? Paddy Chayefsky escribió sobre ello, y con acierto, cuando dijo que es en ese compás de espera cuando un escritor se plantea dedicarse a otra cosa. "
Conversaciones con Woody Allen, Eric Lax


Si están pensando que es un libro para fisgonear en la vida privada de Woody, lamento desilusionarlos. Este es un libro para fanáticos de su cine sin tecnicismos de por medio. Eric Lax es el biógrafo oficial de Woody Allen. Durante años se reunió con el cineasta para charlar sobre su carrera, sus películas y su metodología de trabajo. Este libro es el resultado de varios años de entrevistas con el director. Los capítulos están divididos según sus ideas, los guiones, la elección de los actores, la música, la profesión del cineasta, entre otros.
Un libro-préstamo que, en algún momento, formará parte de la propia.
Un consejo: lean y repasen su filmografía. Hay detalles cinematográficos que querrán volver a revisitar después de haber leído el libro de Lax. Además, ¿quién puede resistir la tentación de volver sobre los viejos clásicos de Woody?


Un día cualquiera, porque sí, el vecinito apareció con un libro Liniers y uno más para la colección de:

Un combo ideal y una clara señal de cuánto me conoce. Ambos disfrutables de principio a fin.
Las historietas de Liniers levantan el ánimo a cualquiera y están siempre a mano. Un libro de Fitzgerald, también. El precio era alto reúne diecinueve cuentos que Fitzgerald escribió para diarios y revistas entre los años 20 y 40, como parte de un proyecto que le permitiera solventar económicamente su literatura.
Lo bueno es que cada vez que termino un libro de Fitzgerald, se que la fiesta no terminó. Todavía me falta completar la colección.  Lo siento por ustedes, pero Francis va a seguir apareciendo en los balances del vecinito.


Lo bueno de llegar un rato antes de entrar al teatro es que te permite recorrer las librerías de saldos de la calle Corrientes y encontrar cosas como (ver arriba y abajo)


Los enredos de la Srta. Pacman y Sushi para principiantes forman parte de la colección, anteriormente mencionada, "chick-lit". El término refiere a un subgénero de la novela romántica. Las protagonistas suelen ser mujeres jóvenes profesionales, independientes, amantes de la moda y los cócteles, en búsqueda de la pareja ideal. "El diablo viste a la moda" y "El diario de Bridget Jones" son un par de ejemplos claros y gráficos de chick-lit llevada al cine. Son novelas simpáticas y romanticonas, más no melosas. Por el contrario, son bastante irónicas.
Por si acaso extrañan a las chicas de Sex and the city, ya saben qué libros buscar. Van a pasar un buen rato.


Un día mi mamá apareció con este libro bajo el brazo. No era una novedad. Hace muchos años tenía visto ese yorkshire en la tapa reposando en la biblioteca materna. Será porque en ese momento no encontraba qué leer o era un pendiente en mis lecturas, pero decidí ver de qué se trataba.
Veintidós centímetros de ternura es un libro de cuentos cortos, en general melancólicos, algunos navideños. Tierno como el perro de la portada y como el cuento que da nombre al libro, ese libro de hojas desmembradas y hojas amarillentas, me acompañó durante varias mañanas en el subte.
Veintidós centímetros de ternura fue el recuerdo de la niñez que este año dejó de serlo. Después de tantos años, no estuvo mal romper ese hechizo.


La ciudad estaba tapada de carteles que decían: "Despiértese con Página 12. El país a diario". Terminamos de comer. Caminamos unos metros y nos paramos en un lugar donde había una persiana. Entonces se nos acercó un gato. Enseguida llegó otro. Osvaldo Soriano los miraba con una sonrisa. El Gordo era un enfermo de amor por los gatos. Eso, y unas cuantas cosas más, me las fue pasando a mí. La cuestión es que a los cinco minutos había como seis gatos a nuestros pies, a la una de la mañana, en la calle San Martín. Fue ahí cuando me dijo: "Jorge, acordate de lo que te digo: el diario va a ser un éxito. Los gatos están con nosotros".


Lanata. Secretos, virtudes y pecados del periodista más amado y más odiado de la Argentina
Luis Majul

Dejando de lado la dudosa calidad literaria, el libro de Lanata por Luis Majul se lee para espiar por un rato la vida del periodista. Sus intentos de suicidio, el vínculo con su madre, sus adicciones, su época de sexo, droga y rock and roll con Fito y Charly, sus mujeres, el dinero, entre otros temas.
El problema es que las citas van y vuelven entre capítulo y capítulo, se torna repetitivo y es un poco cansador. De todas maneras, se lee rápido y los detalles escabrosos y farandulescos no tienen desperdicio.
Y sí, no pude evitarlo y transcribí un fragmento que hace alusión a Soriano, Lanata y los gatos: 3 grandes.


Luisito es uno de esos libros que me llevaría a una isla desierta. Se que hay cosas más útiles y funcionales para llevar a una isla desierta, pero encontrar este libro y descubrir a Susanna Tamaro fue una de las mejores cosas  en materia de lectura durante 2013, y sólo por eso no podría desprenderme fácilmente de sus libros.
Encontré a Luisito por casualidad, como le pasó a Anselma, la protagonista de esta novela, una maestra jubilada, anciana, viuda y madre de dos hijos con quienes mantiene una relación distante y fría. Un día, encuentra a su paso a un papagayo malherido y decide domesticarlo. El ave exótica representa un nuevo comienzo en su vida chata y gris. No en vano la novela lleva por subtítulo "una historia de amor".
Cierta vez, Tamaro declaró que le encanta estar rodeada de animales y nunca se cansa de observarlos. Osea, Tamaro es pet-friendly y por eso, nuestra amiga. Pero más allá de cualquier declaración, Luisito me emocionó. Literalmente, me hizo llorar de emoción. Hace mucho no me pasaba ésto con un libro. Es muy lindo, esperanzador, y lo mejor de todo: fue encontrado cual tesoro, en una mesa de saldos, en la Feria del Libro.
Susanna Tamaro es una de las escritoras que subieron al podio del vecinito. Después de leer esta novela, fui por más. En la segunda parte de este balance encontrarán la reseña de otro de sus libros, y de paso nos asegurarnos su obra más célebre y premiada "Donde el corazón te lleve", lectura prevista para el año próximo. Habrá que esperar.

Continuará...

06 diciembre, 2013

Balance teatral 2013: Hacer teatro

¿Se acuerdan que hace unas semanas comenté que este año se sumaban un par de categorías nuevas al balance? El teatro es una ellas. Este año decidimos incorporar esta categoría porque la repartija entre cine y teatro fue más pareja que otros años, al menos durante la primera mitad del año. 
Comedia, drama, musical, stand up...hubo para todos los gustos. Comercial y off. Calle Corrientes y Abasto.
Con ustedes, el resultado teatral 2013 del vecinito.


Debo confesar que es un alivio ver a Pettinato fuera del ámbito de ese programa que alguna vez fue innovador y hoy es un bodrio ejemplar. CQC, se acuerdan? Claro que Pettinato no puede pasar inadvertido, entonces mientras uno hace la cola en la puerta para ingresar, él llega cual divo en un auto con la música a todo lo que da. Muy alto, muy rubio, muchos anillos en las manos y zapatillas plateadas parecidas a las que usaba Michael Fox en Volver al Futuro. Pettinato saluda sin ver a nadie y desaparece. Fin del circo.
Ya en el escenario se muestra más zarpado que en la tele ATP y también más divertido, aunque para sufrimiento de muchos no deja afuera la búsqueda de posibles víctimas en la platea, al estilo Peña.
Están avisados. 
Nota: el show incluye una performance musical. Después de todo, no está mal irse con un poco de jazz en vivo. 


Uno no sabe si es Martín Bossi o Andrés Calamaro. Se mueve igual que el salmón, pone las manitos en la cadera, saca pecho, hace trompita y canta Flaca. Martín también es Joaquín Sabina. Se lookea arriba del escenario, se saca el maquillaje, se cambia una campera por una galera y canta No hago otra cosa que pensar en ti y coquetea con las bailarinas, pero después llega Charly y corretea por la platea, con una remera pintada con graffiti y say no more. Por un lado, El impostor apasionado es un musical de rock nacional, por otro lado es una historia de un actor que intenta, bajo la mirada de su maestro, dejar de esconderse detrás de sus máscaras para comenzar a ser él: Martín Bossi.
Manuel Wirtz interpreta a su maestro y es el nexo entre personaje y personaje, pero lo que uno espera todo el tiempo es que Bossi vuelva a la escena y haga lo suyo. En el escenario hay una orquesta en vivo, un cuerpo de bailarines y una imponente puesta en escena que incluye proyecciones multimedia. 
Es imposible no sumarse a lo que propone Bossi en el escenario. Por favor, si van a verlo alguna vez háganse cómplices y sáquense las caretas! 


La última sesión de Freud cuenta el encuentro imaginario entre el escritor C.S.Lewis y el padre del Psicoanálisis, el día que Inglaterra entra en la Segunda Guerra Mundial. En dicho encuentro o ¿sesión? Freud ya está en la última etapa de vida a causa de su enfermedad y Lewis, en la cúspide de su carrera. Durante la sesión debatirán sobre Dios, las relaciones familiares y el sexo, entre otros temas.
La exageración puesta en la enfermedad de Freud hace a la obra un tanto morbosa y hasta puede llegar a incomodar, tanto como los comentarios y las risas cómplices de la platea ultra "psi" presente. Sin embargo, vale la pena la entrega de la interpretación de los protagonistas.

  
Después de un alto drama, volvimos al stand up. 
Nos fuimos al Paseo La Plaza a ver Señales de Humor, un espectáculo que va por su sexta temporada consecutiva en la calle Corrientes.
Sin embargo, todavía no le encontramos la vuelta a la cuestión del stand up. Si alguien de los que está leyendo sabe algo sobre el tema o puede recomendarnos un espectáculo digno y divertido, será bienvenido.
Señales de humor no está mal, hay situaciones graciosas y se pasa un buen rato, pero nada más. 
Para seguir probando. Todavía no encontramos a nuestro Seinfeld argento. O pediremos mucho?


Cinco empleados de un call center son evaluados durante una semana. Al final de la misma uno será despedido. Durante esa semana, uno de ellos tendrá la oportunidad de dedicarse a lo que verdaderamente le apasiona, otro dejará la facultad y no voy a seguir revelando las historias que se cocinan en ese espacio de desasosiego, donde la espera está marcada por la música en espera ("el golpe") desde que uno ingresa a la sala. 
Todos interpretan su juego dentro de sus cubículos, típicos de call center, pero cuando se trata de develar cosas íntimas o importantes el lugar estratégico es el centro del escenario, donde está ubicado el dispenser de agua, el mismo que todos tenemos en la oficina para preparar el café instantáneo o la sopita sintética del mediodía.
0800 - Call Center es una obra original y divertida que ya va por su 3ra. temporada en las salas.
De las que más me gustaron este año.


Cuando ingresamos al Abasto Social Club, un par de gatos sentados cómodamente en un sillón nos ponen en situación. Es que Simpatía, como dice en el programa, es una comedia sobre gatitos, amor y muerte. 
Una pareja de hermanos, una gatita rescatada de la calle, una trotamundos exótica, un veterinario haciendo vida de campo, una "consagrada" a Dios, una mujer temerosa por la salud de su mascota, un veterinario suplente...todo eso es Simpatía.
Siete actores que  funcionan como un todo.
A pesar de autodenominarse como una "comedia liviana", en cada una de las historias se abordan cuestiones más densas como la soledad y la religión.
Muy recomendable.
Nota: a pesar que se habla de ellos, no hay gatitos en escena.
Reiteramos: los únicos que vimos están custodiando la entrada, en el sillón.


En la Edad de Oro hay un negocio de vinilos, objetos de culto y amistad. Esto nos lleva a comparar la obra con aquella película que amamos por los siglos de los siglos: Alta Fidelidad. Y algo de eso hay, aunque no esté John Cusack.
La acción se desarrolla imaginariamente en La Feliz, cuando el dueño de una disquería decide -muy a su pesar - desprenderse de su colección de vinilos con el propósito de recaudar dinero para un nuevo proyecto comercial junto a su amigo y compañero de toda la vida. El nuevo proyecto (se devela al final de la obra) no tiene desperdicio. Es un giro genial.
En el escenario hay mucha música y algunos se sentirán representados en esto de aferrarse a sus objetos fetiche y los llevará a pensar en la propia edad de oro.
Nota: ideal para fanáticos de Peter Hammill.


Una actriz y su pareja, un director de cine, viajan al litoral con la intención de investigar la figura de Fauna, una mítica y misteriosa escritora. El objetivo será la realización de un documental sobre su vida. Visitan la casa donde vivía Fauna y allí se encuentran con María Luisa, su primer hija, que parece bien predispuesta a revelar ciertas historias de la vida de su madre...hasta que llega Santos, el hijo menor de la familia que pondrá los palos en la rueda y dentro de ese círculo empezarán a girar preguntas como ¿qué es contar una historia? ¿se puede contar? ¿debe ser todo verdadero?
La obra también aborda la cuestión de lo femenino y lo masculino, qué es ser mujer, qué es ser hombre, las responsabilidades, los deseos, entre otras cuestiones.
Una obra impecable. Nada de lo que pueda poner acá le hace justicia.
Como ya es habitual, Pilar Gamboa se luce y Rafael Ferro acompaña.


En Chinitos no hay un detalle librado al azar. Antes de ingresar a la sala, una chica vestida con ropa del barrio chino convida té de jengibre, suena música oriental y hay una especie de "altarcito" con cosas típicas que pueden conseguirse en la calle Arribeños.
La sala es incómoda (transcurre en el sótano del Teatro Beckett), pero hay una intención clara: ponernos en situación con lo que pasa en el escenario.
La acción se desarrolla, por supuesto, en "Chinatown" durante los días previos a la celebración de un nuevo año chino.
Uno de los protagonistas vive en el sótano de la vieja ferretería heredada de sus padres. Pasa sus días comiendo arrolladitos primavera, chaw fan y mirando los programas de Fantino hasta que un amigo y su gata harán escala forzosa en su casa, luego de una ruptura sentimental.
La obra es una comedia con toques de terror oriental.
Si son de los que se dan una vuelta por el barrio chino, vayan a verla porque hay varias referencias graciosas al barrio y sus costumbres.
Van a pasar un buen rato, un poco apretujados, pero mimetizados al extremo con la historia.   

03 diciembre, 2013

Balance 2013: La visita del año

Casi no lo podés creer...
Es que los esperaste tantos años que ya perdiste la cuenta.
La última vez que recordás haberlos visto fue en la pantalla de la tele, en el cierre de los Juegos Olímpicos de Londres. Una fiesta que incluyó lo mejor del brit pop en una sola noche. Acá, ya habíamos hecho referencia a este evento; pero cuando escribimos ese post todavía no imaginábamos que Blur tenía una gira programada que incluiría Latinoamérica. Y entonces, el pasado 2 de noviembre, alrededor de las 21.30 hs., Damon Albarn con su acento very british dijo Are you ready? y las masas dijeron SI y entonces los acordes de Girls & Boys, ese tema que bailamos como locos en los 90 sonó una vez más, pero ya no estaban en la pantalla de la tele, en un dvd, mucho menos en Londres...Blur estaba en el ex Parque de la Ciudad, espacio rebautizado como Ciudad del Rock, una especie de cementerio de Parque de Diversiones porque todavía se puede apreciar como paisaje de fondo una vieja montaña rusa y otras instalaciones similares características de aquellos parques de la década del 80.
Dejando de lado el ambiente de película de terror, después de la apertura quedaba una hora y media de "grandes éxitos" por delante. Todas esas canciones que querías volver a escuchar, que estaban archivadas en algún lugar de tu memoria volvieron a sonar y entonces, como dice el famoso estribillo It really could happen...y sucedió. 
Blur en Argentina.
El vecinito estuvo ahí.

Dicho sea de paso, bienvenidos al balance 2013.


Nota: el video retrata toda la jornada del día del festival, por eso puede verse también a otras bandas que se presentaron en la misma fecha.