25 julio, 2010

Simpatía por el diablo


Kitchen Nightmares no es un programa recomendable para gente sensible. Contiene escenas de violencia, lenguaje adulto y algo peor: instala la duda sobre el acto de salir a comer afuera.

Ver el otro lado del espejo siempre es tentador pero tiene sus consecuencias. Cuando nos queremos dar cuenta caemos como Alicia en un mundo de gente extraña. Nos cuentan trucos y secretos que a veces es mejor pasar por alto, en este caso, el trasfondo de una cocina. Entonces aquel refrán de Ojos que no ven, corazón que no siente se convierte en nuestra frase de cabecera, pero ya es tarde. Con tanta información a cuestas llegamos a la triste conclusión: salir a comer afuera no siempre puede resultar un buen plan.

En la apertura del programa Gordon Ramsay, uno de los chef más prestigiosos del mundo, le pone el pecho a los cuchillos en un tiro al blanco. El espectador se divierte ¿o se desquita? tratando de acertar el tiro, pero Gordon esquiva todo lo que se le viene encima y más. Se queda con una cuchilla en la mano y la víctima se convierte en victimario. Ramsay acierta al primer lanzamiento y el cuchillazo pega en el entrecejo del espectador. Las letras tenebrosas que parecen de cristal y anuncian el nombre del programa se rompen por el impacto y sólo con estos créditos Ramsay logra su objetivo: situarnos en un clima de tensión constante durante una hora.

Antes de seguir, es justo y necesario hablar de la reputación de este cuarentón que gracias a su mal carácter y arrogancia fue comparado con Dr. House.

Escocés de nacimiento, criado en la ciudad natal de Shakespeare, antes de ser propietario de varios restaurantes de alta gama en todo el mundo Gordon se puso los cortos y formó parte del Glasgow Rangers, un equipo de fútbol escocés. Al poco tiempo, una lesión en la rodilla lo alejó de las canchas y así fue como colgó los botines y los reemplazó por la chaqueta. Terminó sus estudios en administración hotelera, se mudó a Londres y supo rodearse de gente talentosa y aprender el oficio con una rigurosidad propia de cirujano. Desde sus inicios a la actualidad Ramsay acumula una docena de estrellas Michelín (asignadas por la guía culinaria más famosa de Europa) por cada uno de sus restaurantes distribuidos por Tokio, Londres, Nueva York, Los Ángeles y Dubai entre otros. No conforme con los laureles que supo conseguir en la cocina, se abrió al mercado editorial y su catálogo de libros publicados es de lo más amplio en el mercado: Gordon enseña a cocinar pescados y mariscos pero también la cocina típica de pub inglés. Una línea de vajilla y cristalería lleva su nombre como marca y desde hace varias temporadas derrocha glamour y crueldad en sus programas de televisión (Hell's Kitchen, The F-Word, Kitchen Nightmares) donde todos tienen un común denominador: lograr la excelencia del negocio gastronómico a fuerza de crispar el sistema nervioso de dueños, cocineros y managers. Bienvenidos a la pesadilla Ramsay.


Lo peor que le puede pasar a un cocinero no es quedarse sin cebolla para preparar una bolognesa, sino que Ramsay llegue con su moto carísima al restaurant de dudosa monta, asome su nariz refinada y escocesa entre los fuegos y empiece a bajarle el pulgar a todos los platos que le pongan delante.

Gordon es una especie de S.O.S. culinario ambulante. Tiene una misión: reflotar un restaurante en crisis en una semana. Ni bien se baja de su Harley ingresa como cualquier parroquiano al establecimiento que será sometido a un sangriento extreme makeover. El cholulismo de la gente del lugar no tarda en aparecer y el villano, sin divismos, saluda a quien tenga delante; dueño, gerente de salón, camareros. Todos se desviven por atender a la estrella que los va a sacar de la miseria en la que viven. Lo atienden con exagerada alegría y lo ubican en la mejor mesa. El chef pide un menú de 3 pasos y a continuación esperan el veredicto fatal.

A partir de ese momento el programa se vuelve oscuro. Ramsay no tiene filtros para decir lo que piensa y es capaz de derribar la autoestima de cualquiera en cinco segundos. "¿Querías intoxicarme? La carne en papillote que serviste era lo más parecido a un pañal sucio de bebé! Nunca conocí a nadie tan inepto para el negocio como vos". Parece regodearse con el sufrimiento ajeno y clava el puñal donde más duele, frente al tipo que invirtió los ahorros de su vida en el lugar.


Si bien se supone que Ramsay está para ayudar, después de semejante agresión verbal ninguno acepta con diplomacia lo que tiene que hacer y entonces los arranques de furia y los choques son moneda corriente, aunque una vez superada esta primera etapa la misión empieza a ponerse en marcha y todos, o casi, empiezan a trabajar para el relanzamiento del restaurant venido a menos.

Gordon no sólo mete mano en la cocina, sino que hace un estudio de mercadeo por la zona cercana al restaurant en crisis. Habla con la gente en las calles, en los mercados, los invita al relanzamiento del lugar y trabaja conjuntamente con chefs consultores, equipos de diseño de interiores, empresas de esterilización y personalmente rectifica fallos y errores de cada cocina, sea a nivel de distribución, personal o variedad alimentaria entre otras.

El programa incluye charlas de motivación y gestión, liderazgo, normas de higiene y calidad y todo lo necesario para dedicarse al rubro en cuestión. Puede ser visto como un buen termómetro para todos aquellos que desean dedicarse al negocio gastronómico.


Y aunque Gordon Ramsay sobreactúe y sea honestamente cruel termina ganándose la simpatía del espectador. Su mirada lapidaria, sus gestos, sus movimientos hiperquinéticos de cabeza, sus comentarios mirando a cámara en los momentos de crisis en la cocina, el lápiz que usa detrás de la oreja y el detalle exquisito y personal, su pose preferida que genera pánico: una de sus manos en la mejilla y la otra sosteniendo el codo, viendo el horror ante sus ojos de todo lo que pasa en una cocina como las que tiene la misión de encauzar.


Al menos de este lado del mostrador, el diablo es encantador, elegante y cuando se hace presente es muy díficil resistirse a sus encantos y cambiar de canal.



La 2da. temporada de Kitchen Nightmares puede verse a partir del lunes 26 a medianoche por Fox life. Repite los domingos a las 22 hs.

15 junio, 2010

Primeros pasos



En unos días, gracias a Mery y Stefi, hablaré sólo sobre métodos de cocción, harinas, cremas y todo lo vinculado a los cupcakes.

Felicidad absoluta.

11 junio, 2010

Vincent Van Bob

Pongamos que hablo de Madrid, como dice Joaquín. Pongamos que por una vez las obras de arte más emblemáticas estén representadas por un entusiasta de la vida: Bob Esponja. Pongamos que acercar el arte a los más pequeños a través de la esponja marina es una linda y curiosa iniciativa de parte de la gente de Nickelodeon.
Desde el pasado 4 de Junio se puede visitar en El Corte Inglés de Callao, Madrid, la exposición Bob Art Expo. Una oportunidad única para ver a Bob abandonar sus pantaloncitos, dejar las hamburguesas de lado y verlo representado como El Hombre de Vitruvio de Da Vinci y La Creación de Adán de Miguel Ángel, pasando por el Barroco del Autorretrato de Rembrandt, el Impresionismo de Una Tarde de Domingo en La Grande Jatte de Seurat, el Autorretrato con la Oreja Vendada de Van Gogh, el Regionalismo de Gótico Americano de Wood y el surrealismo español de La Persistencia de la Memoria de Dalí, entre otros.
Además podrá verse cómo es el proceso de creación de un episodio y conocer a su creador, quien revelará detalles de su esponja de huevos de oro.
Fondo de Bikini estará en pleno centro de Madrid hasta el 4 de Julio. Entre tapeos y corridas de toros la colección de arte más esponjosa es una opción diferente para los fans del cacahuate. Los chicos y los no tan chicos...


10 diciembre, 2009

El salmón domado

"Soy un gaucho de familia, un varón, un hombre...que pasa los fines de semana en Suburbia Greens, mirando los árboles y leyendo Foster Wallace al costado de la pileta, que comparte asados con su vecino Mike; que elige el colegio para su hija con tres años de anticipación, suponiendo que, alguna vez, nuestros intelectuales estudiaron en colegios del Estado...Esta es mi posible combinación de Homero Simpson y Rolling Stone. Trato de ser buen padre: no soy ni posesivo, ni temeroso, ni hippón. Aparento la mayor normalidad posible. En fin, como dice la lápida de Brian Jones: No me juzguen severamente."
El resto de la nota, acá.


Andrés Calamaro presenta Obras incompletas el sábado 12 de Diciembre en el Club Ciudad y el domingo 13 en el Luna Park.

02 diciembre, 2009

Todos los temas todos

Ahora ya está. Tengo que procesarlo, repasar una y mil veces por qué no están en la lista temas como Sparks o Everything's not lost.

Siempre hay cosas que uno prefiero no saber. Sin embargo, llegan. Esta vez fue el setlist que Coldplay viene haciendo en su gira Viva la Vida.

No me queda otra que compartirla con ustedes, amigos.

Cuando el 26 de Febrero se apaguen las luces del estadio ya saben cómo arranca la cosa.


Life In Technicolor
Violet Hill
Clocks
In My Place
Yellow
Glass Of Water
Cemeteries Of London
42
Fix You
Strawberry Swing
God Put A Smile Upon Your Face (techno version)
Talk (techno version)
The Hardest Part (Chris piano)
Postcards From Far Away (piano instrumental)
Viva La Vida
Lost!
Green Eyes
Death Will Never Conquer (Acoustic, sung by Will)
Billie Jean
Viva La Vida (remix interlude)
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Politik
Lovers In Japan
Death And All His Friends
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The Scientist
Life in Technicolor II
The Escapist

25 noviembre, 2009

La galería

Siempre quise una casa con una galería y uno de estos bancos mecedores, con tablas de madera larga y finita.
Pienso que si la vida se vuelve demasiado complicada vengo aquí, me siento, bebo limonada y mis problemas desaparecen.


(Kitty Walker en "Brothers & Sisters")

24 noviembre, 2009

06 noviembre, 2009

Greta

Es la excepción a la regla.
Se que estoy experimentando, es mi conejito de indias.
Lo mío es prueba y error. Aunque espero que el error tarde en llegar.

O no llegue.

Desconozco la teoría y no tengo práctica. Me dejo llevar por mi instinto. Exterior, interior, luz natural, cantidad de agua necesaria. Son cosas que no pensé ni pregunté. Pero la vi y sentí que valía la pena correr el riesgo.
Hace unos días fui a Escobar y volví con una planta bajo el brazo. Yo, que nunca sentí nada por las plantas, volví con Greta (sí, también le puse un nombre) y una misión: mantenerla viva.
Greta hace que valga la pena el esfuerzo. Nos llevamos bien. No hablamos, pero se interpretar sus necesidades y por eso me siento un poco su mamá.
Mi planta es como el inicio de una nueva relación: siempre la veo linda, radiante. Sin defectos. Pero soy la madre y la objetividad no es mi fuerte.

Solo se que escribo porque Greta se merecía este espacio en el vecinito. Porque me hace sentir felizmente responsable cada vez que llego a mi oficina y la miro y ahí está, con su moño rojo, esperándome. Entre el teléfono y la cajita traída de Sevilla.
Greta no sobrevive, vive. Está más verde que nunca y recibe halagos a diario.
Yo me pongo toda ancha, como una vieja de barrio cuando su nieto es abanderado. Sonrío y la miro orgullosa. Y cuando nadie me ve, le saco fotos como ésta.