07 noviembre, 2008
01 noviembre, 2008
A los gritos pelados
No tallamos calabazas ni vamos puerta por puerta disfrazados diciendo Trick or Treat, pero a fuerza de tanta cultura pochoclera en la cabeza, sabemos que el 31 de Octubre se festeja en Estados Unidos la Noche de Brujas. Como en tierras argentas la tradición sólo abarca a chicos de country, el resto tendrá que buscar otras excusas u ámbitos para disfrazarse. Una alternativa amigable es organizar una maratón de películas de miedo o sentarse a disfrutar de los Scream Awards, la entrega de premios donde tanto las ternas como los que se llevan la estatuilla son votados por fans recalcitrantes del cine fantástico, de terror y el comic.Algunas cuestiones que vale la pena observar en los Scream Awards:
- La entrega de premios tiene una actitud rocker. No sólo se nota en los que asisten al evento, también quienes suben al escenario a buscar su premio: una estaca de mármol negra.
- Los actores (supuestamente) serios se vuelven divertidos y los que ya son divertidos desbordan. Entre tanto freak puede aparecer Gary Oldman o Michael Caine, perdidos entre sombreros negros y mucho gloss.
- Los gestos obsenos no sólo están permitidos, se celebran.
- La voz en off del presentador es un cliché. Mucha risa tenebrosa y griterío, pero uno deja pasar el detalle porque el cine de terror casi siempre es eso: un cliché.
- Todas las chicas lindas que gritaron, corrieron, tropezaron y patalearon infinidad de veces en Martes 13, Pesadilla, Scream, Se lo que hicieron el verano pasado y Cloverfield hacen acto de presencia en la ceremonia, dato de color para la audiencia masculina.
- Las ternas de los Scream Awards son bizarras: Mejor grito, Mutilación más memorable, Super héroe más sexy, Mejor villano, entre otras.
En la entrega también hay espacio para los premios tributo. Tim Burton recibe su premio de manos de Winona Ryder, la novia del chico Manos de Tijera. El director Wes Craven, uno de los que revitalizó el género slasher allá por los 90 con películas como Scream y Pesadilla también se lleva su premio de manos de su chica, la famosa Cindy que atendía el teléfono en Scream.
En los Scream Awards hay para todos los gustos; hay adelantos de películas, los Smashing Pumpkins musicalizan la noche y Marilyn Manson es alabado con pompa y circunstancia.
Es probable que los Scream Awards no sean reconocidos ni políticamente correctos, pero los amantes del género estamos agradecidos. No hay nada mejor que ver una de terror una noche de invierno. Los dulces los compramos antes. No es cuestión de andar solos de noche, ridículamente vestidos, pidiendo trick or treat. Hay mucho Jason por ahí.
Aquí, los ganadores principales:
- Mejor película de fantasía: Hellboy II
- Mejor película de ciencia ficción: Iron Man
- Mejor película de terror: Sweeney Todd, el barbero de la calle Fleet
- Mejor director: Christopher Nolan (Batman, el caballero de la noche)
- Mejor superhéroe: Christian Bale (Batman, el caballero de la noche)
- Mejor actor en película de fantasía: Heath Ledger como Guasón (Batman, el caballero de la noche)
- Mejor actor en película de terror: Johnny Depp (Sweeney Todd)
- Mejor actor en película de ciencia ficción: Robert Downey Jr. (Iron Man)
- Mejor actriz en película de terror: Liv Tyler (Los extraños)
- Mejor actriz en película de fantasía: Angelina Jolie (Wanted)
- Mejor actriz en película de ciencia ficción: Milla Jovovich (Resident Evil 3)
- Mejor secuela: Batman, el caballero de la noche
- Mejor show en televisión: Dexter

24 octubre, 2008
Feliz en tu día
05 octubre, 2008
03 octubre, 2008
Beben y beben y vuelven a beber
True blood, la nueva niña mimada de HBO, empieza bien. Desde la primera escena uno evoca los clásicos diálogos y situaciones de las películas slasher, con esas parejitas cachondas que en plena acción las ajusticiaban sanguinariamente. Basta recordar a Jason, motosierra en mano, haciendo de las suyas. Salvando las distancias True blood se desarrolla con esa calma y normalidad que antecede a lo siniestro y promete tanto sexo y sangre como es posible en una película o serie sobre el género en cuestión. Su autor, el genial Alan Ball (creador de Six feet under), deja esos guiños por el camino, como las miguitas de pan de Hansel y Gretel para que sus seguidores vayamos alimentándonos y encariñando con su nueva creación. Además, entre tanto colmillo ensangrentado se cuenta una historia de amor.

True blood, todos los domingos, a las 22 hs. por HBO.
20 septiembre, 2008
16 septiembre, 2008
Muerto el Rey, viva el Rey
Adiós amigos adiós, ahórrense el melodrama. Hubo tiempo de sobra para saberlo y procesarlo. C' est fini. Después de siete años Harry Potter tiró la escoba. Dejó atrás calderos mágicos y encantamientos varios (hasta que le toque grabar la última parte de la saga) y se dedica a seguir engrosando su cuenta bancaria. Aconsejado por sus padres, Daniel el terrible Radcliffe compra obras de arte, recibe propuestas de casamiento a diario de ardientes jovencitas y exhibe sin pudor su anatomía en las tablas londinenses y en Broadway con la obra Equus, donde el (ex) cándido mago encarna a un joven obsesionado sexualmente con los equinos. El muchacho intenta como puede despegarse de la imagen del mago de anteojitos Lennon y cicatriz en la frente. Lo cierto es que Daniel Radcliffe será Harry Potter por los siglos de los siglos. Amén. Mezcla de héroe épico y adolescente común que logró zafar de las garras del mago más tenebroso de la historia que asesinó a sus padres, vive y padece como un condenado el desarraigo emocional y espiritual necesario para volverse un personaje sufrido, casi dickensiano. Pero siempre que llovió, paró. Joanne Rowling, autora de la gallina de los huevos de oro, supo desde el primer libro de la saga cómo terminarían cada uno de sus personajes. Supo que el ciclo lectivo en Hogwarts, la Escuela de Magia y Hechicería, tendría una duración de 7 años. Dio su palabra y cumplió. Hora de entregar la llave del reino.
Stephenie Meyer, una señora aficionada a la escritura, graduada en Literatura Inglesa, afilaba sus colmillos y salivaba como perro de Pávlov con sólo pensar en la idea de encontrar al sucesor capaz de tomar la posta. Y un día la inspiración llegó. Sangrienta y onírica. El sueño se hizo realidad y se llamó Crepúsculo. La historia de amor entre Isabella Swan y el vampiro Edward Cullen fue - literalmente - soñada por Meyer una noche de verano, cuando todavía no podía imaginar que la fortuna estaba tocando a su puerta. La noche que le hizo jaque mate al Rey Potter.Con tres libros de la saga de los vampiros Cullen ya publicados (Crepúsculo, Luna Nueva y Eclipse) y el cuarto que llegará a las librerías porteñas los primeros días de Octubre (Amanecer), la señora Meyer se puso la corona y agarró el cetro con fuerza por un buen tiempo. Guste o no, la novela ascendió a la controvertida categoría de best seller y para los que despuntaron el vicio, el vampirismo llegará a la pantalla grande. El chupasangre aspira conquistar a los fans del mago y por si fuera poco corre con ventaja para triunfar en la misión: Robert Pattinson, el actor que interpreta al vampiro enamorado, fue anteriormente Cedric Diggory: un mago bello y popular que muere en Harry Potter y el Cáliz de fuego. Sí, el mundo es un pañuelo.
Crepúsculo se inscribe dentro de aquellas historias de pueblo chico, infierno grande con los condimentos que eso conlleva, es decir, somos pocos y nos conocemos y los secretos no están para ser guardados, sino divulgados. La acción transcurre en Forks, un pueblito cercano a Seattle. Por supuesto casi siempre llueve. La lluvia ayuda a que todo se vuelva más dramático y romántico. El punto de partida se produce cuando Isabella Swan decide abandonar el nido materno e instalarse en casa de su padre, policía del lugar. Allí debe lidiar, entre otras cosas, con el rótulo de ser la nueva del colegio donde conocerá a Edward.
Isabella es insegura, torpe y escurridiza. Físicamente es una chica bastante común, odia hacer gimnasia y ama leer las novelas de Jane Austen. Edward es un vampiro típico: tímido, ojeroso y con dificultades para hacer amigos. Como casi todos los de su especie, Edward reniega de su naturaleza pero aprende a sobrellevar la cuestión tratando de causar el menor daño posible. Es un bon vivant, se viste bien, es culto, conduce un auto caro y escucha a Debussy. Se ríe de los famosos mitos atribuidos a los vampiros. En la novela de Meyer los vampiros no duermen en ataúdes, pueden salir con la luz del día sin quedar reducidos a cenizas, son insensibles al ajo y se alimentan de sangre animal. Están tan preocupados por el medioambiente que se concentran en zonas con superpoblación de depredadores para no hacer caza imprudente. Vampiros ecologistas que le dicen.
A Rowling le costó trabajo volver visceral a su niño mimado. Recién en la tercera parte, y con la dirección de Alfonso Cuarón, las aventuras de Harry se volvieron más herejes. En definitiva, hubo que recorrer un largo camino para ver la metamorfosis de Harry en un chico con sed de venganza. Por su parte, los vampiros de Meyer son bastante inofensivos y asexuados. Habrá que darle tiempo. Cinematográficamente Harry siempre cuenta con un elenco británico deluxe (Ralph Fiennes, Emma Thompson, Helena Bonham Carter, Gary Oldman) y con escenarios majestuosos. Esta vez habrá que esperar hasta las vacaciones de invierno de 2009 para ver la nueva rebelión adolescente. El famoso final que se partirá al medio (estrategia comercial a lo Kill Bill), llegará entre 2010 y 2011. 12 septiembre, 2008
18 agosto, 2008
El arte de envejecer con estilo
Todavía no lo conozco pero sé que será un compañero dulce y cariñoso. Lo llenaré de atenciones y mimos y lo llamaré Al Pacino. Sí, mi próximo perro merece un nombre de un gran hombre. No podrá ni querrá pasar desapercibido. Tendrá personalidad. Será macho, desbordará masculinidad a su paso. Sabrá como tratar a una dama, hará honor a su condición animal si es necesario y también será sinvergüenza, vanidoso y seductor. Con el paso del tiempo se convertirá en un bon vivant. Vivirá rodeado de comodidades, hembras y placeres hasta que le llegue la vejez y su principal preocupación sea mantener intacta su lucidez y tener una muerte digna. 17 agosto, 2008
En la variedad está el gusto
(Kevin Johansen + The Nada, La Trastienda, 7 de Agosto de 2008). Habían pasado unos minutos de las 9 de la noche cuando Kevin Johansen, el hombre de la voz grave, confesó haber llegado a las instalaciones del barrio de San Telmo gracias al combustible espiritual de Ari Paluch. Con chicanas, buscando la sonrisa cómplice, el paladín de las palabras inauguró así una nueva serie de recitales en La Trastienda dejando en claro que a partir de ese momento la solemnidad queda en la puerta y la incorrección es bienvenida.Kevin Johansen + The Nada siguen presentando su cuarto disco Logo en la Trastienda, el 21 de Agosto y el 4 de Septiembre.

Adrien Brody & Asia Argento


